Procedimientos Especiales de Contención: SCP-9453 ha sido sellado con un candado biométrico. Se colocará un aviso en el exterior de la puerta, en turco, inglés y griego, en el que se indique que la sala presenta un peligro por amianto y que está prohibido el acceso a la misma. Se han instalado cámaras de vigilancia, monitores acústicos y sensores sismográficos en el interior de la sala y alrededor del perímetro de la iglesia.
Descripción: SCP-9453 es una sala de 3,5 x 5 m situada bajo la iglesia de Santa María de los Mongoles1 en Estambul, Turquía. Se cree que nadie había entrado en la sala desde el siglo XV hasta su redescubrimiento en 2026. En el momento en que se volvió a abrir la puerta, todas las superficies estaban cubiertas por una capa uniforme de polvo fino. Todas las paredes, excepto la occidental, están enyesadas. A continuación se ofrece una descripción del contenido de la sala:
- Lado este: Un iconostasio2 con incrustaciones de plata que se han desprendido debido a la putrefacción de la madera. Los seis iconos recuperados pertenecen a la Theotokos3 en el estilo "Odighitria"4. Dos incensarios que contienen franquincienso y mirra.
- Lado norte: Un scriptorium de nogal sencillo. Sobre el escritorio hay una pluma y varias hojas de papel de seda, en las que se encontró el Texto 9453-A. La datación por carbono de estas hojas indica que la seda se cosechó en 1430 ± 20 d. C. En un cajón del escritorio se encontraron 12 testones genoveses5, 4 ducados venecianos6 y 5 akçe otomanos7. Hay un taburete delante del escritorio y otro más, el cual se encontraba volcado en el momento del descubrimiento.
- Lado sur: La puerta de roble que da a la sala. En el suelo hay una lámpara de aceite de arcilla, rodeada por una mancha negra dejada por el aceite evaporado. Contra la pared descansan los restos de una ballesta de fabricación genovesa.
- Lado oeste: La pared oeste está marcada por una zona circular de piedra desnuda de 2 m de diámetro. El mortero entre las piedras de esta zona presenta vitrificación, aunque no se observan daños por fuego ni hollín. En el suelo, frente a la pared oeste, hay una zona aproximadamente circular de 1,2 m de diámetro en la que la piedra está ligeramente blanqueada, y alrededor de cuya circunferencia hay siete candelabros colocados a distancias iguales.
Cada 16-25 minutos, los observadores que se encuentren dentro de SCP-9453 pueden percibir una serie de tres sonidos amortiguados: un chasquido agudo, seguido de un fuerte golpe más cercano al observador, y a continuación un ruido similar al de mampostería sometida a tensión. Los detectores mecánicos no registran dichos sonidos en la sala. Entre 3 y 6 veces al día se produce una serie de sucesos similares, precedida por la sensación de un ligero temblor del suelo e incluye un golpe mucho más fuerte.
Texto 9453-A:
[cuatro líneas ilegibles]
…y se me encomendó que anotara todo lo que se dijo entre ellos. El sabio padre celebró el rito e invocó el Nombre8 para que interceda. Cuando la luz…
[tres líneas ilegibles] …el padre y yo temblábamos…
[dos líneas ilegibles] …un rostro imposible de contemplar…
[tres líneas ilegibles]
Escribo lo más rápido que puedo para no olvidar sus palabras:
| Habló el visitante: | Habló Gennadios: |
|---|---|
| ¿Es justo y correcto que vosotros, los romanos, que preserváis los diálogos de Platón en códices encuadernados en púrpura, enseñéis a leer a vuestros huérfanos recitando homilías en las que se maldice a los pobres por el pecado de la iconoclasia, y justifiquéis con la teología vuestra exclusión de los más desfavorecidos de la ciudad de los hospicios? | ¿No es cierto que nosotros, los romanos, con nuestra pedagogía imperfecta, hemos conservado la sabiduría de los antiguos y de los padres de la Iglesia, y que nuestros huérfanos pueden leer la Liturgia, a Aristóteles y a Homero, mientras que las tierras extranjeras yacen en la ignorancia? |
| ¿Es justo y correcto que vosotros, los romanos, hijos de la filantropía9, racionéis el vino medicinal según el rango en los pabellones de vuestros hospitales, de tal forma que los soldados de los temas mueran sobrios de gangrena mientras los patricios utilizan esa misma cosecha para enjuagarse el sabor a lamprea de los dientes? | ¿No es cierto que nosotros, los romanos, construimos hospitales donde antes no había ninguno, de tal forma que un soldado raso ingresado en nuestros pabellones recibe los cuidados de médicos cualificados formados en la escuela de Galeno e Hipócrates, mientras que los reyes de los países bárbaros pueden morir por heridas leves? |
| ¿Es justo y correcto que vosotros, los romanos, enviéis a las jóvenes excedentes de vuestras aldeas a los italianos como bailarinas para entretenerlos en sus banquetes, vendiendo así la fama y la elegancia de vuestro imperio junto con sus dotes? | ¿No es cierto que nosotros, los romanos, hemos conservado el matrimonio como un sacramento bendito, de tal manera que incluso la novia más pobre se presenta ante el sacerdote y las imágenes sagradas como símbolo de la unión entre Cristo y su Iglesia, mientras que en otros lugares el matrimonio no es más que un mero intercambio de bienes? |
| ¿Es justo y correcto que vosotros, los romanos, que veneráis a la Theotokos como protectora de las viudas, inscribáis a vuestras viudas de guerra como "casadas" en vuestros registros fiscales para que el estado pueda seguir recaudando los impuestos de sus maridos fallecidos, arrebatándoles las monedas de unas manos aún húmedas de lágrimas? | ¿No es cierto que nosotros, los romanos, concedemos a nuestras viudas el derecho legal a presentar demandas ante los tribunales y a recurrir contra las injusticias, mientras que en otros países una viuda sin hijos es como un marinero en medio de una tormenta? |
| ¿Es justo y correcto que vosotros, los romanos, cuya ley permite a cualquier esclavo solicitar la libertad a la sombra de Santa Sofía, fijéis el precio de la manumisión superior al coste de su sustitución y obliguéis a los miembros de vuestra familia a elegir entre su libertad o la de sus hijos? | ¿No es cierto que nosotros, los romanos, somos los únicos entre todas las naciones que hemos venerado el antiguo derecho a la manumisión, y que incluimos en nuestros códigos legales el principio de que la esclavitud es contraria a la naturaleza, aunque nuestra práctica no esté a la altura? |
| ¿Es justo y correcto que vosotros, los romanos, que exigís que cada facción del circo alabe a la Trinidad antes de cada carrera, permitáis que las facciones cobren el alquiler de sus tugurios en ruinas el Día del Señor y, de este modo, financiéis vuestras liturgias doradas con las monedas de los desamparados? | ¿No es cierto que nosotros, los romanos, hemos erigido iglesias en todos los rincones de la Ecúmene10, para que incluso el mendigo pueda escuchar la liturgia divina cantada en oro, situarse bajo la misma imponente cúpula que el emperador y saber que él mismo ha sido creado a imagen y semejanza de ese mismo Dios? |
| ¿Es justo y correcto que vosotros, los romanos, que desfiláis por las calles honrando las reliquias de mujeres santas, gravéis con impuestos vuestros burdeles con tal eficacia que podáis predecir vuestros ingresos contando los barcos del puerto, de tal forma que los costes de la santidad recaigan sobre las Pelagias y las Teodoras del distrito portuario? | ¿No es cierto que nosotros, los romanos, hemos establecido por ley que estas mujeres conservan sus derechos como ciudadanas, que pueden abandonar su profesión, que pueden heredar y poseer bienes, y que están protegidas por los tribunales? |
| ¿Es justo y correcto que vosotros, los romanos, que veneráis los iconos como ventanas al mundo venidero, habléis de "ceguera hebrea" en vuestras homilías, mientras que los artesanos judíos y sus hijos entrecierran los ojos a través del humo para dorar las aureolas de vuestras pinturas sobre tabla? | ¿No es cierto que nosotros, los romanos, hemos permitido a los hebreos vivir dentro de nuestras murallas durante más de mil años, practicar su fe y mantener sus sinagogas, e incluso ocupar cargos en la administración del estado? |
| ¿Es justo y correcto que vosotros, los romanos, cuya ley prohíbe el abandono de bebés y declara que cada niño está hecho a imagen y semejanza de Dios, permitáis que el Orfanato de San Pablo solo acoja a recién nacidos sanos, de tal forma que ni una pizca de la ración de cereales se destine a los enfermos y estos se vean abocados a morir de hambre? | ¿No es cierto que nosotros, los romanos, administramos el sacramento de la crismación11 a todos los niños con el mismo aceite sagrado, que todos recibimos los Santos Misterios12 en igualdad ante Dios, que hemos construido orfanatos públicos financiados conjuntamente por el estado y la Iglesia, y que hemos consagrado en la ley el principio de que los huérfanos y los niños abandonados son responsabilidad de la comunidad? |
| ¿Es justo y correcto que vosotros, los romanos, que exigisteis que todas las viviendas de la ciudad dieran a una calle pública para que todos pudieran disfrutar de la luz y el aire, hayáis concedido a los acreedores venecianos el derecho a volver a hipotecar estas viviendas, de tal forma que los barrios se conviertan en oscuros laberintos en manos de extranjeros que no hablan ni una palabra de griego? | ¿No es cierto que nosotros, los romanos, construimos la ciudad más grandiosa de la cristiandad, con calles empedradas y acueductos, fuentes públicas y numerosos foros, de tal manera que, incluso tras un largo periodo de decadencia, nuestros barrios más pobres pueden rivalizar con las ciudades francas? |
| ¿Es justo y correcto que los emperadores, cuya corona de perlas, según se dice, toca el suelo del cielo, impongan tales aranceles a vuestros buceadores de perlas que los muchachos hambrientos ni siquiera puedan permitirse el aceite para mantener encendidas sus velas? | ¿No es cierto que nosotros, los romanos, hemos conservado las antiguas calzadas y rutas marítimas por las que el bendito apóstol Pablo caminó y navegó, y que las rutas de peregrinación y el comercio se extienden desde nuestra ciudad hasta Taugast13 e Hispania? |
| ¿Es justo y correcto que los emperadores, cuya imagen aparece en todas las monedas porque Cristo, vuestro Señor, fusionó la iglesia y el estado en un imperio cristiano, permitieran la devaluación de la moneda generación tras generación hasta el punto de que las mujeres pobres del mercado se dieran cuenta de que un nummo14 ya no les daba ni un bocado de pan para mojar en el vino de la comunión que no se les estaba permitido beber? | ¿No es cierto que nosotros, los romanos, mantenemos la armonía entre los poderes imperial y eclesiástico, entre la autoridad temporal y la espiritual, dando así un ejemplo de cómo dos espadas pueden actuar en sincronía para la salvación de las almas? |
| ¿Es justo y correcto que vosotros, los romanos, señores de una sola ciudad, afirméis ser el katechon15 del que habla el Apóstol Pablo, el poder que frena al impío hasta el momento señalado? | ¿No es cierto que nosotros, los romanos, hemos mantenido una cadena ininterrumpida de ordenación que se remonta a los propios Apóstoles, que nuestros obispos pueden hacer remontar su autoridad, de mano en mano, hasta Pedro y Pablo, y que, si Constantinopla cayera, la sucesión apostólica en Oriente se vería interrumpida, dejando a millones de almas sin pastores? |
| ¿Es justo y correcto que vosotros, los romanos, que rezáis al Cristo encarnado para santificar toda la creación, hayáis construido una ciudad en la que los iconos y las reliquias coexisten con la desecración de la humanidad? | ¿No es cierto que nuestra ciudad, aunque sea un espejo imperfecto, refleja tenuemente la Ciudad de Dios? |
| ¿Es justo y correcto que Roma perdure? | Señor, ten piedad de nosotros, los pecadores: ¿no es justo que Roma siga existiendo? |
Se cree que el nombre "Gennadios" hace referencia a San Genadio II, quien fue investido como patriarca ecuménico de Constantinopla por el sultán Mehmed II en enero de 1454.











