La M. H. Comisión de Cargas Inusuales
Autorizado por la Junta de Regentes de dicha Comisión
Manifiesto 719
Conservador: Comisario Wyatt Taylor
Instrucciones de almacenamiento:
La Carga no será contenida, ya que La Muy Honorable Junta de Regentes ha aprobado la destrucción de esta, debido a que se determinó que representa una amenaza para el pueblo de Tranmere y para la normalidad general.
Descripción de la Carga:
La Carga es una mansión ubicada en el pueblo de Tranmere, Yorkshire, esta es habitada por la familia Bellerose y demás simpatizantes de su culto. Actualmente el ingreso a la Carga está obstaculizado por la hostilidad mostrada por los habitantes de esta.
La Carga presenta la capacidad de “absorber” a los intrusos no deseados por el culto, se desconoce el proceso o que pasa con las víctimas, en la actualidad un total de tres agentes de la Comisión se perdieron durante una misión de espionaje. Además, se ha logrado observar desde la distancia la práctica de rituales paganos por los habitantes de la mansión en los terrenos de Sir. Asher Bellerose los cuales parecen tener un efecto mágico en las plantas cercanas.
Tanto en el jardín de la Carga como en las proximidades de la propiedad hay gran cantidad de vegetación con varios especímenes que solo hemos observado en diferentes zonas del mundo, junto con otras que los naturalistas de la Comisión aún no han logrado identificar1, los habitantes de Tranmere han mencionado que esta parece cada vez más abundante y parece haberse expandido, se cree que esto puede estar relacionado a los rituales paganos de la secta.
La carga fue descubierta cuando un representante de los Mecánicos2 le entrego una carta a un jornalero en la que explicaba la naturaleza de la Carga y su peligro, expresando su interés por realizar un trabajo en conjunto para eliminarla.
Estimada Comisión de Cargas Inusuales.
Sé que han tenido altercados con mi grupo y con otros fieles de Mekhane, sin embargo, hoy les escribo en búsqueda de dejar todo eso en el pasado y colaborar contra un posible enemigo en común.
En Yorkshire se ha asentado un culto de brujos paganos, mi gente ha pasado siglos persiguiéndolos y evitando que esparzan sus pecados por el mundo, así que puedo afirmarles con seguridad el riesgo que implica dejarlos por libre, este asunto también les compete, ya que posiblemente toda Yorkshire corre peligro.
Les pedimos su apoyo, ya que nuestro número es reducido y nuestros esfuerzos hasta ahora han sido inútiles, hemos perdido a muchos hermanos en nuestro intento por cumplir nuestra misión divina. Entiendo las reservas que puedan tener con nosotros, pero le aseguro que esto no es ningún tipo de trampa o jugarreta, si lo desean, puedo reunirme con uno de sus representantes desarmado y bajo sus propios términos.
Esperando su respuesta.
Besmudeo A.
Nota 1 del Manifiesto
25 de Septiembre, 1663
Me reuní con el Padre Besmudeo en el lugar acordado, me acompañaban tres soldados, uno de los cuales tenía instrucciones de transcribir el encuentro, El Sacerdote por su parte se presentó con otros dos miembros de su congregación, su presencia llenaba la estancia de un curioso sonido de “tictac”, los tres poseían cráneos metálicos y cuando les revisamos en busca de armas comprobamos que el resto de su cuerpo también estaba hecho de este material.
Una vez hechas las presentaciones comenzamos la conversación.
Wyatt: Entonces, ¿Qué es este peligro del que nos advirtió en su carta?
Besmudeo: Se trata de un culto pagano, adoran a un falso Dios de las plantas, sé que puede sonar como algo inofensivo, pero su magia antigua posee un gran potencial para la corrupción.
Wyatt:Supongo que fue con esta magia que mermaron a los suyos.
Besmudeo:Así es, cuando nos enteramos de su presencia aquí en el Reino de Inglaterra el Padre Asclepio no dudo en reunir un pequeño grupo de hermanos mekhanitas para acabar con ellos, pero no regresaron, así que yo tuve que tomar el mando.
Wyatt: Entiendo su preocupación Padre Besmudeo, pero no veo porque deberíamos involucrarnos en conflictos religiosos, nuestra Comisión solo busca lo mejor para la normalidad de Inglaterra y del mundo. Además, si ni siquiera su mayor sacerdote pudo con ellos ¿Por qué espera que nosotros hagamos la diferencia?
Besmudeo: Esto afecta a lo que ustedes llaman normalidad, ¿ya investigaron Tranmere?
Wyatt: Sí, estamos recolectando información.
Besmudeo: Entonces deben saber sobre las recientes desapariciones.
Wyatt: ¿Dice que están relacionados?
Besmudeo: Por supuesto, es casi seguro que los están usando para sus rituales impíos, es cuestión de tiempo para que su bosque se trague todo Tranmere, y si le dan tiempo puede que incluso toda Inglaterra… Junto con mi gente. Sé que ustedes aún poseen los pecados de la carne, pero también creo que uniendo nuestras fuerzas podríamos ser capaces de detenerlos antes de que sea demasiado tarde.
Los reportes de los agentes que enviamos a Tranmere a investigar muestran que lo dicho por el sacerdote mecánico es cierto, por lo que pido autorización para darles nuestro apoyo en la destrucción de esta amenaza a la normalidad, sé que aliarnos con esta clase de grupos es algo poco ortodoxo, pero esta secta de mecánicos no demostró estar en contra de nuestros intereses en la contención de anormalidades.
Wyatt T.
Reporte de Charles Wilson.
Fui enviado a la mansión Bellerose para espiar desde su exterior al culto pagano, según lo que me dijo el Comisario Wyatt, fui en único en lograr con éxito la misión, por lo que aquí está lo que vi:
Llegue a la propiedad cerca de la media noche, había luna llena por lo que dentro de lo que cabe tenia una visión decente. Logré escabullirme entre la abundante vegetación hasta que vi la parte trasera de la mansión, estaba por salir de la arboleda cuando escuché a alguien acercándose.
Eran unas 20 personas que llevaban una especie de cajas con extraños hongos que despedían una luz tenue, algunos de estos indecentes paganos iban completamente desnudos. Logre reconocer a Sir. Bellerose, cuyas únicas prendas de vestir eran varios collares y una corona de ramas que simulaban la cornamenta de un ciervo y le hacían ver como el mismísimo satanás.
Formaron y círculo alrededor de dos figuras: un hombre bastante anciano y un mecánico. El hombre de metal estaba atado de piernas, con sus brazos terriblemente dañados, con pedazos de madera incrustados a estos, al parecer habían quedado inutilizados.
Los paganos pasaron varios minutos cavando un agujero mientras el mecánico les maldecía una y otra vez. Cuando el hoyo estuvo terminado, el anciano se acostó en este, ¡y entonces comenzaron a enterrarlo vivo!
Una vez terminaron, posicionaron al hombre de metal sobre la tumba y quienes aún no se habían despojado de sus ropajes comenzaron a hacerlo, quedándose únicamente con collares o brazaletes. Mientras algunos cantaban, otros bailaban indecentemente mientras exponían sus cuerpos desnudos sin vergüenza alguna.
Fue entonces cuando un árbol comenzó a surgir de la tumba, enredando entre sus ramas al mecánico, “¡Mekhane los castigara malditos blasfemos!” gritaba sin parar con un eco metálico que lo hacían resonar como una trompeta por todo el bosque. La madera del árbol comenzó a fusionarse con la piel metálica del prisionero. Los bailes no se detenían y habían comenzado a realizar actos todavía más impropios y repulsivos. Tuve que retirarme porque no podía seguir presenciando tanta barbarie.
Charles W.
Nota 2 del Manifiesto
28 de Septiembre, 1663
Caballero de Interés: Sir. Asher Bellerose
Existe escasa información sobre Asher Bellerose, se sabe que desciende de una familia de burgueses adinerados y se casó con Lady Olivia Bellerose en 1651, no parece haber tenido una vida fuera de lo común hasta febrero de 1663, cuando vendió todas sus propiedades tras una visita a una antigua mansión de su familia que había heredado por un tío que no tuvo hijos, siendo esta propiedad la única que no vendió y en la que construyo la Carga 719 tras demoler la vieja vivienda de su tío.
Mientras se llevaba a cabo la demolición logro conseguir un grupo de simpatizantes a su causa, los cuales se establecerían en la propiedad. Aproximadamente en este tiempo la secta de mecánicos envió un grupo a acabar con Sir. Bellerose y su familia, sin embargo, estos no regresaron, por lo que se cree que fallaron en su misión.
Se desconoce el porqué de este cambio repentino en su estilo de vida y como fue capaz de construir la Carga con sus propiedades anormales, ya que ni su familia ni la de Lady Olivia parecen haber tenido relación con la brujería o los conocimientos ocultos. Sin embargo, creemos que puede estar relacionado de alguna forma con su tío.
Con respecto a esto último, se descubrió que Sir. Bellerose poseía una prima con la que mantenía contacto, por lo que se enviaron agentes para investigarla, esta acepto que había algo muy extraño en el reciente comportamiento de su primo y nos proporcionó una carta relevante que le había enviado hacía unos meses.
Querida prima.
Agradezco tu preocupación, pero te aseguro que no me encuentro en banca rota o algo parecido, la venta de mis propiedades se debe a un descubrimiento que he hecho.
Cuando visité la mansión de nuestro finado tío George descubrí que fue aquello que lo mantuvo tan ensimismado en su mansión durante los últimos años de su vida; aparentemente se había dedicado en cuerpo y alma a la traducción de antiguos símbolos dejados por los antiguos celtas en sus piedras talladas.
Gracias al manuscrito descubrí que aquí mismo descansaba el espíritu del gran Cernunnos3 con el cual logré comunicarme a través de sueños.
Me hablo sobre los grandes sabios del suroeste que huían de los tiranos guerreros de metal y que compartieron su sabiduría con varios druidas que habitaron estas tierras hace siglos. También me hablo sobre su padre, el Gran Dios Verde y todas las enseñanzas que este nos dejó.
Cuando comprendí todo me sentí apenado por los pecados cometidos por mí y por nuestra familia, tantos hijos de Dios asesinados por nuestra avaricia… Pero no es tarde, la naturaleza es bondadosa y acepta a todo aquel que esté dispuesto a mantenerse en equilibrio con la vida.
Nuestra sociedad está plagada de crímenes contra Dios, pero sé que puede revertirse, todos podemos ser parte del bosque, estemos dispuestos a seguir las enseñanzas de Dios o no, incluso tú, prima, estás más que invitada a visitarme aquí en Tranmere, para que puedas ver la verdadera herencia que nuestro tío nos dejó.
Con cariño, tu primo
Asher B.
Actualmente los habitantes de Tranmere ven a Sir. Asher Bellerose como un simple burgués el cual se mudó al pueblo y a los miembros del culto como sus criados, sin sospechar sobre su naturaleza anormal, sin embargo, el aumento de casos de desapariciones en el pueblo desde que Sir. Asher Bellerose se mudó han hecho correr cada vez más rumores.
Wyatt T.
Nota 3 del Manifiesto
10 de Octubre, 1663
El 8 de octubre los mecánicos arribaron a las 13:30 un poco más al norte del puerto, esto para evitar ser vistos por los pueblerinos, su barco era algo que nunca había visto, su casco estaba hecho de metal y tras sus velas se alzaba una chimenea que despedía vapor. El Padre Besmudeo se presentó y lo guie hasta el campamento provisional que habíamos armado en las proximidades de la propiedad Bellerose.
Le hablé sobre el plan que teníamos y en general discutimos toda la tarde sobre la mejor estrategia a seguir. Determinamos que lo mejor era hacerlo de noche, para así reducir las posibilidades de que los pueblerinos pudieran presenciar alguna actividad anormal.
Cuando finalmente anocheció nos dispusimos a atacar, Esa noche un total de 50 soldados, 30 mecánicos y 5 brujas4 marchamos a la mansión Bellerose. En adición a los mosquetes habituales, algunos de mis hombres llevaban unas armas similares a escopetas que los mecánicos nos obsequiaron, estas disparaban grandes llamaradas que, aseguraron, eran muy efectivas contra este tipo de cultistas, además, en uno de los carruajes transportábamos la Carga 68105.
Fue aproximadamente a las 20:15 que llegamos al portón de la propiedad y lo derribamos, la mansión estaba rodeada por una arboleda y vegetación que bloqueaban la vista al interior, siendo la única ruta libre un camino de piedra que llevaba hasta la entrada de la vivienda. Avanzamos con el mayor silencio que pudimos, hasta que un hombre desnudo salió de la vegetación a unas 53 yardas6 de la primera fila, nos observó en shock por unos segundos y luego comenzó a gritar.
Un soldado le disparo y el cultista cayó al suelo, pero todo el ruido alerto a los habitantes de la mansión, las luces de esta se encendieron y antes de que nos diéramos cuenta las plantas del patio nos estaban “atacando”.
Los árboles se doblaban y giraban en ángulos imposibles empujando a decenas de hombres, lianas y helechos se enredaban y dificultaban nuestros movimientos. Ordené el ataque y a partir de aquí las cosas se volvieron confusas. Un árbol me empujó desde la espalda y cuando abrí los ojos estaba desorientado y frente a una de las paredes de la mansión, junto a mí había otros 4 soldados, dos de ellos habían chocado contra el muro y habían sido inmovilizados por unas ramas que salían de este y los “empujaban” a su interior. Pude ver como la piel y ropa de los soldados se disolvía entre más eran empujados, desprendiendo un olor nauseabundo. El soldado restante intentaba sacarlos, pero le dije que era inútil, debíamos continuar con la misión.
Nos levantamos como pudimos y nos dispusimos a atacar, el campo de batalla era un caos total, había bolas de fuego resplandeciendo por todo el cielo nocturno con el incesante sonido de los mosquetes aturdiendo nuestros oídos. El bosque se movía como una bestia y podía ver a los cultistas en la entrada y las ventanas haciendo movimientos con sus manos, probablemente así controlaban al bosque.
Dimos un salto para ocultarnos detrás de un carruaje derribado y comenzamos a disparar prácticamente a ciegas contra las ventanas esperando poder darle a algo, así pasamos unos minutos que se sintieron como horas. Fue entonces que logre ver a varios cultistas huyendo hacia la parte de atrás de la mansión.
Mientras el Padre Besmudeo dirigía a las tropas en el frente, grite lo más fuerte que mi garganta me permitió para llamar la atención de la mayor cantidad de soldados, ordene a los hombres que me escucharon rodear la mansión para evitar que escapasen. Corrimos por los alrededores atacando a los enemigos que huían, no fue hasta que llegamos a la parte trasera que nos encontramos con el propio Sir. Asher Bellerose, el cual estaba en medio de un círculo formado por su familia y seguidores, solo le escuche decir una frase antes de que muriera por una bala perdida y el horror se desatase: “Por favor acepta mi humilde sacrificio como abono para tus raíces y sálvanos”.
Del cadáver de Sir. Bellerose comenzaron a brotar zarzas enormes (más tarde pudimos comprobar que poseían un diámetro de 4 pulgadas7) las cuales comenzaron a crecer y abalanzarse contra nosotros atravesando y cortando a varios soldados. Yo logré salvarme gracias a que pude lanzarme al piso a tiempo para esquivarlo. Desde el suelo y entre las ramas logré observar como la mayoría de la familia Bellerose había muerto por los disparos, pero mientras recargaba pude ver a Lady Olivia con su bebe en brazos desaparecer cuando entro en el tronco de un árbol.
Logré arrastrarme a través de las zarzas, el olor a hierro de la sangre de mis compañeros me inundaba, finalmente pude levantarme y reunirme con el resto, las ramas habían incluso atravesado algunas paredes de la mansión, pero en general, la batalla parecía haber acabado.
Wyatt T.
Nota 4 del Manifiesto
10 de Octubre, 1663
Cuando nos aseguramos de haber acabado con los cultistas ingresamos a la mansión, al parecer los efectos de la Carga se activan únicamente cuando sus habitantes están presentes.
Rápidamente nos dimos cuenta de que no era una mansión, aunque lo aparentaba, las paredes dañadas expulsaban un tipo de savia dulce y lo que parecían ser muros de piedra tenían la textura de la madera, los muebles estaban unidos al suelo, formando una sola pieza con él, y las alfombras también estaban pegadas y se sentían como césped al tacto. El Padre Besmudeo concluyo en que toda la vivienda era una gran planta y su apariencia era una fachada.
Exploramos la mansión y encontramos una gran piedra similar a esos antiguos monolitos frente a la escalera principal, esta tenía varios tallados con símbolos desconocidos8. Derribamos la roca y extrajimos los fragmentos con estas inscripciones, se los envié a la sede junto a esta carta.
Cuando llegamos al ático encontramos:
- Un círculo con varios símbolos desconocidos escritos en su interior, las 5 brujas estuvieron de acuerdo en que probablemente se usó para rituales y sacrificios.
- Varios “bulbos” colgando del techo y que cuando abrimos expulsaron un líquido verdoso junto con partes de ropa y armas, que sospecho fueron de los soldados absorbidos.
- Una criatura de forma humana cuya piel parecía hecha totalmente de corteza y que colgaba del techo por varias “ramas” que salían de su espalda.
Cuando Besmudeo observo a esta criatura se sobresaltó y con un tono de horror le llamo por el nombre de “Padre Asclepio”. Al escuchar esto el Padre abrió sus ojos “¿Besmudeo? ¿Qué haces aquí? Debes irte antes de que te encuentren” dijo con una voz rasposa. Besmudeo le explico que habían sido eliminados y le pregunto con preocupación que le había pasado.
“Ellos me convirtieron en esta casa con un ritual, invocaron al Dios de todo lo verde y me arrastraron con ellos a este pecado” respondió con pesar. “¿Qué clase de brujería es esta?” Pregunté, esto llamo la atención del sacerdote caído en desgracia, el cual me observo con cierto repudio “¿Quién es este hombre?” Dijo, respondiendo mi pregunta con otra.
Besmudeo se apresuró a responder “Un soldado de la Comisión, nos ayudó a acabar con los pecadores”. Asclepio se rio amargamente “¿Un pecador que acaba con otros? Qué ironía…” mantuvo el silencio unos segundos “harían bien en irse soldados de la Comisión, a nosotros nos arrastraron a su pecado, pero a los que aún poseen la corrupción de la carne se los dan a la casa, ella se alimenta y nos nutre, a mí, al ser sellado en esta tierra y al Gran Dios Verde” advirtió.
“¿Por qué hicieron algo como esto?” Besmudeo sonaba como si tuviese el corazón roto. “Matamos a varios cuando atacamos, supongo que fue una manera de vengarse” respondió con franqueza. Besmudeo y yo estuvimos de acuerdo en que fue bueno eliminar a esas retorcidas personas.
“Tengo algo que pedirles” nos interrumpió Asclepio “Por favor mátenme, todo rastro de comunión con Mekhane fue borrado de mi ser, me hallo envuelto en pura herejía, por favor acaben con esta casa y así con suerte podre encontrarme con Dios otra vez”.
Besmudeo acepto de inmediato la petición de su mentor y, tras reflexionarlo un segundo, también acepté, ya que desde un inicio era parte de nuestros planes destruir la Carga.
Wyatt T.
Nota 5 del Manifiesto
10 de Octubre, 1663
Después de sacar todos los posibles objetos de valor de la mansión, le prendimos fuego con la ayuda de las armas especiales de los mecánicos, comenzábamos a retirarnos cuando un fuerte rugido nos hizo detenernos.
Cuando volteé la vista vi una bola de fuego emerger de las ruinas de la mansión y comenzó a elevarse por el aire. La cosa vociferó otro rugido atronador y se despojó del fuego que lo atormentaba. Era un ciervo hecho de corteza, con cuernos de zarzas y alas hechas de enormes hojas que le daban la apariencia de un pegaso, creo que media unos 33 pies9, no sé cómo se mantenía en vuelo, pero sea como fuese no importaba.
La bestia hecha de plantas rugió mientras embestía violentamente contra los soldados, el bosque seguía se movía al ritmo de su canto. Empecé a correr para evitar los ataques de la criatura, los mecánicos disparaban ráfagas de fuego contra ella, pero las esquivaba con facilidad, atacando con agilidad a quien se cruzara en su camino… Yo, juraría que, por un segundo, vi en la corteza de la criatura el rostro de Bellerose y Asclepio.
Busque a mi alrededor y observe a la Carga 6810 tirada en el césped, había caído cuando fue derribado el carruaje en el que iba, llame a varios soldados para que me ayudaran a levantarlo, fuimos necesarios unos cinco hombres y una bruja para poner al cañón en posición.
Voltee la mirada hacia esa cosa, intentaba atacar a un grupo de soldados, pero el Padre Besmudeo la retenía, estaba blandiendo un arma que convocaba rayos que ensordecían y fuego que iluminaba todo el campo de batalla. Aunque los ataques parecían molestar a la bestia, esta no disminuía en fuerza o tamaño.
Ordené que disparan, y la bruja activó la Carga 6810, el proyectil salió disparado con una fuerza tal que fuimos empujados y lanzados contra el piso, conseguí ver como la bala de cañón impacto con la criatura; emitiendo un destello que me cegó. Mientras intentaba ponerme de pie de forma torpe, podía escuchar a las personas a mi alrededor quejándose por el dolor y la falta de visión, la cual no recuperamos hasta un minuto después, el Padre Besmudeo se me acerco para ayudarme y me mostro lo que habíamos logrado: la bestia había muerto y sus restos estaban en llamas.
Esa noche, solo 25 soldados, 28 mecánicos y 3 brujas regresamos de la batalla en la mansión Bellerose.
Wyatt T.
Nota 6 del Manifiesto
15 de Octubre, 1663
Nos hemos asegurado de eliminar cualquier rastro de las anormalidades en la propiedad Bellerose, además de crear una tapadera con los habitantes de Tranmere, ya que estos escucharon los disturbios del combate, se les dijo que los fuertes ruidos se debieron a que la Compañía de Indias Orientales llevo a cabo una redada que se salió de control contra la Familia Bellerose debido a que estos poseían mercancía ilegal, finalizando en la Fuga de Sir. Bellerose con su esposa e hijos.
El Padre Besmudeo nos agradeció la ayuda y dejo Tranmere al día siguiente del ataque, además, nos ofreció apoyo en caso de que volviésemos a tener altercados con algún Culto al Dios de las Plantas.
Me gustaría mostrar mi apoyo hacia la iniciativa de integrar escuadrones de brujos a nuestras filas, ya que las brujas que nos enviaron como refuerzos fueron de mucha utilidad durante la batalla. Además, me gustaría sugerir la búsqueda de relaciones diplomáticas con grupos anormales, pues creo que este incidente ha demostrado que, si poseemos intereses comunes, pueden ser muy útiles para el cumplimiento de nuestra misión.
Wyatt T.










