Ímpetu de la Idea Digital
"Yacen las tres hermanas de la Escuela del Rocío en su danza diaria. Todo lo que hay bajo el cielo augura el cierre del telón dentro de sus vidas. La pregunta ha sido hecha y una decisión debe ser tomada. Entra Melissa, la sexta estudiante del vacío."
Seis y media de mañana en la Hacienda de Oranies. Melissa ya se encontraba en uno de los salones donde tomaba sus clases de "maestría". La pobre graduada de biología jamás pensó en embarcarse en la más grande búsqueda del conocimiento para comprender la existencia. Pero yace aquí desde hace un par de semanas, adecuándose al estricto horario y rutina impuesto por sus tres profesoras.
—Ojalá pudiera dormir un poco más… Creo que estoy empezando a soñar con las clases de Ebela —la estudiante sacó una pequeña libreta—, ni siquiera la pasé tan mal en molecular III.
Melissa tomó asiento al lado de la ventana, viendo el amanecer del nuevo día. Entre suspiros y enrollar su pelo lacio con sus dedos, volteó la mirada a su reloj de mano.
—¿Seis cuarenta y siete? Uh… Ebela jamás llega tarde —cerró y abrió sus ojos—. De hecho, ninguna de las tres llega tarde. A menos que…
Antes de poder terminar su oración, entró Asonia en el aula. Una mujer de complexión delgada, con un pelo gritando por ser cepillado más de una vez al mes. Su traje gris siempre lleno de alguna mancha de tinta en el mejor de los casos, en el peor, algún reactivo que solo ella podría conocer su composición.
—Melissa, mis más sinceras disculpas por la situación de hoy —Su mirada perdida como siempre, se posaba en el techo y regresaba a la estudiante—. Ebela y Benase tuvieron que tomar un vuelo a Europa de improvisto.
—Lo entiendo, maestra Asonia. Realmente no hay ningún problema.
Por el contrario, Melissa había fallado en la tarea dada por Ebela: la creación de un complejo proteico encargado de la reparación del DNA bajo el efecto de un cognitopeligro. Lo cual para ella significaba una clase de 9 horas bajo la tutela de la maestra. "Quizás fue mala idea entrar en esta casa de locos", un pensamiento recurrente de la recién ingresada, que se desvanecía ante la promesa de un futuro mejor, para ella y su familia.
—Yo quisiera que no hubiera ningún problema en este mundo —contestó quejándose Asonia, aunque es un enojo y decepción dirigido a su persona—. Me desperté a las cuatro de la mañana tras un cambio en el Índice de Inestabilidad en el hemisferio norte. Me tomó 5 minutos localizar el posible punto de origen.
—Oh, yo no noté nada, maestra.
De los labios de la cansada maestra escapó una corta, pero melódica risa.
—Si tú lo hubieras detectado, yo no estaría aquí. En fin, puedes tomarte el día libre Melissa, si te atreves.
Asonia apuntó a la libreta, reconociendo el fallo de la estudiante por completar sus deberes. Ante esto Melissa asintió y empezó a repasar sus apuntes. Tal vez pedirle ayuda a Asonia era buena idea, nunca se negaba a "ayudarle". Si es que se le puede llamar ayuda a una serie de textos con una notación de cálculo desarrollada por la propia Asonia, que describe perfectamente la respuesta, en un lenguaje más obscuro que los textos de Hegel.
—¿Quieres un poco de asistencia? —Asonia dio algunos pasos hasta llegar a una mesa donde se encontraba una taza para café vacía. Con un gesto de sus dedos, esta fue llenada al instante. Melissa miró atentamente el acto, tan simple a primera vista, pero tan complejo ya una vez entendido el proceso detrás de dicha acción.
No se trata de magia, o incluso una alteración de la realidad, sino un acto extremadamente bello, reflejando el entendimiento entre el Vacío y su maestra, Asonia; aquella que ha jurado su alma a la ciencia y las leyes del universo.
—Todo ocurre en todas partes al mismo tiempo, para siempre —mencionó Asonia tras darle un sorbo a su café—. Este líquido fue, está y será bebido por mi. Tal acción ha quedado impregnada en la cinta y memoria del tiempo. Tal acción, puede ser traída ante mi una y otra vez. Después de todo, al universo no le importa una taza de café.
—Entonces, ¿crees que al universo le interesa tu tarea, Melissa?
La maestra invitó a Melissa a utilizar su manejo del Vacío para apoyarla. Y que más quisiera Melissa, poder llegar a ese nivel. Ni siquiera puede "crear" átomos de hidrógeno, todo lo que ha visto es de un ámbito teórico.
—No, maestra Asonia. Pero no soy capaz de manejar la tela del espacio-tiempo como usted lo hace. También, ¿no se supone que únicamente se utilice la Vía del Vacío para salvarguadar las Gotas? Al menos Ebela y el director Orinaes hacen mucho énfasis en ello.
—¿Y cómo sabes que está acción no conlleva a la protección de las Gotas? Las conexiones intrínsecas dentro de las Gotas no son siempre tan claras, Melissa. Lo importante es proteger sus leyes y nada más —la maestra guardó silencio por unos instantes, reconsiderando sus propias palabras—. Aunque tanto mi Ebelita como mi padre tienen razón. No les digas que yo dije eso.
—Claro —Melissa asentó con su cabeza— Entonces… ¿A dónde se dirigen Ebela y Benase?
Mientras tanto, surcando el cielo a una velocidad hipersónica. Por encima de las calmadas cordilleras y atravesando las blancas nubes. El avión de combate diseñado por Benase se dirige a su encuentro contra los prisioneros de la Nada.
—IdI-G de 34 —Benase ajustó las coordenadas de su destino—. IdI del objetivo con un rango de 10 a 15 con un límite de 20. Riesgo de aumento general del IdI-G, 25%.
—¿10 a 15? Pfft… Realmente no es nada grave, Bena —Ebela tronó sus dedos—. Deberíamos dejarle esto a la Fundación o esos brutos de la Coalición. Estamos haciendo trabajo gratis.
—Sabes muy bien que no se trata del IdI del objetivo. Su aparición fue espontánea y no estaba dentro de las predicciones mensuales de Asonia ni en mi algoritmo.
—Oh, vamos. ¿Cuántas veces vamos a tener esta charla? No importa que notación Asonia use o que tan preciso sea tu algoritmo Bena. Son aspectos de la Nada, por naturaleza son espontáneos. Lo que debemos hacer es simple: Retornarlos a una Nada total.
—Cuando dejes de tener una mentalidad de retardada y cavernícola hablamos. ¿Lista para la neutralización de esta nóptis?
Ebela cerró sus ojos.
—¿Perfil del objetivo, de nuevo? —Su cabeza se movía ligeramente de un lado al otro.
—Bodega de MC&D. Un almacén de especies exóticas para la creación de un zoológico de la Nada. No sabemos exactamente que pasará, pero será de carácter mutagénico.
—Que pena acabar con todas esas formas manchadas por la Nada… Casi puedo sentir pena —suspiró— Casi… ¿No puedes lanzar misiles hipersónicos a manera de prevención? De todas formas van a morir este día.
—No en espacio aéreo europeo. Ni en contra de MC&D. Las medidas preventivas solo aplican en territorio de Latinoamérica, gran parte de África, y los polos. El grupo en cuestión tampoco es nuestro aliado. ¿Desde cuándo te importa la integridad de esos idiotas?
—No es eso. Solo porque es más simple de esa manera. Ninguna de las especies de ese lugar tiene cabida en las Gotas. Y la cicatriz a reparar en la Gota sería menor.
Ebela encogió los hombros y volvió a cerrar sus ojos. En su cabeza ya se empezaba a maquinar estructuras proteicas, así como vectores de transmisión. Pensamiento tras pensamiento, de un sistema de organización a nivel celular hasta llegar a organismos enteros. Las ramificaciones del árbol de la vida, aislado y siendo diseccionado mentalmente. Solo así podría competir contra las aberraciones de un universo roto. Mientras Benase la acompañaba en está meditación antes de llegar a su objetivo, por su lado analizando las fallas en su algoritmo o las implicaciones de esto. Tal vez Asonia tenga razón, tal vez…
—Si de verdad la situación del mundo sigue lo predicho… —Benase volteó a ver a su hermana.
—Cállate, ¿si? Hay tiempo y lugar para esa conversación. Y este no es el momento, Benase —la hermana mediana cortó fríamente aquel tren de pensamiento.
—Solo que tú realmente odias a la Nada y sus ramificaciones. Las enseñanzas de Albar nos hablan de los peligros de seguir ese camino y corriente.
Finalmente Ebela detuvo su meditación, dio un gran respiro y abrió sus ojos.
—Olvidas que no apoyo el Protocolo de Estabilización. Hay una gran diferencia entre encargarse de las manifestaciones de la Nada más peligrosas y entrometerse con las culturas que dependen de ella —Ebela codeó con un poco de fuerza a la piloto— ¿Feliz? Ugh, no sé porque te tengo que dar explicaciones a veces.
—Jeje, sí —sus manos en el timón direccional de la nave, indicando su descenso—. Feliz.
La nave aterrizó en el perímetro predicho por Benase, situándose en la Cordillera del Cáucaso en la República de Karacháyevo-Cherkesia, especialmente cerca de las cadenas montañosas. Tan pronto como el avión llegó a tierra, se desvaneció por orden de la hermana menor, ya que todo lo prestado por el Vacío debe volver a este, idealmente. Alzó sus brazos y dejando ver una herramienta creada por las tres hermanas: un par de mitones, definidos en apariencia y uso por cada una de sus usuarias. En el caso de Benase, parecían ser pantallas de algún aparato electrónico, con un constante flujo de energía azul, simulando redes simétricas.
La calma que reina antes de todas las confrontaciones. El viento puro del Viejo Mundo acariciando los rostros impacientes de dos hermanas. La misión: clara. La intención: absoluta. ¿El deseo? Solo en el corazón de una de ellas. Para la otra, esto no es más que una simple batalla.
—Menos de 5 minutos según las predicciones —declaró Benase mirando fijamente a las faldas de la cordillera.
—Supongo que los animales se encuentran en alguna instalación subterránea —Ebela se encontraba sentada encima de una gran piedra, con los ojos en su hermana—. Al menos en esta ocasión nos tocó operar en un lugar aislado. Odio las misiones urbanas.
—Jamás quiero volver a participar en una incursión dentro de una metrópolis. Tuve suficiente con el desastre en El Cairo durante el 2019. ¿Tú ya lo superaste? —Su voz se tornó más tenue, casi susurrando.
—Yo no lo veo así, Bena. —Ebela saltó de la roca y camino hasta llegar con su hermana, poniéndole la mano en el hombro— Si no hubiéramos estado ahí, muchas más personas hubieran muerto y…
Una gran explosión proveniente de la montaña interrumpió su plática, seguido de ráfagas de disparos y alarmas provenientes del epicentro. Todo terminó tras una ligera distorsión en las inmediaciones.
—El perfil de la detonación es demasiado similar al de las minas Scranton —Ebela carcajeó—. El poder de adquisición de estos sujetos es increíble.
—Ya habíamos visto a MC&D en posesión de este tipo de armamento. La pregunta sería… ¿Qué los obligaría a usar ese tipo de armamento y sacrificar una instalación entera?
—También significa —Ebela sonrió—, no hay necesidad de contenernos. Mph… ¿Sentiste eso?
—Brecha de la Nada en el punto de la nóptis —Benase miró uno de sus mitones—. Sinergia de la Nada con el objetivo. Su IdI pasó de 12 a 22. No hay tiempo. Ebela, necesitamos acabar con esta cosa en un solo ataque, pero ya.
—Ugh… Quería practicar un poco este día. Pero entiendo —Asintió con la cabeza y volvió a meditar—. Dame 12 minutos y lo tendré listo. Noto que su masa esta aumentando. Perfil de asimilación y crecimiento continuo. Benase, ábrele las puertas del averno a nuestro glotón invitado.
—¿Cuántas veces te debo decir que no voy a usar artillería pesada si no es necesario?
—Es un decir, idiota. "Encárgate de eso pues…". Mira —Ebela apuntó a la montaña—. La porquería decidió salir de los escombros —sus ojos analizaron el tipo de organismo que se trataba—, ¿fauna apócrifa "Aeterna"? Sí, es eso. Pensé que se habían extinguido. Mejor para mí, acabaré el trabajo como se debe.
—Parece que las minas Scranton hicieron la mayoría del trabajo por nosotras —suspiró con alivio—. Me da incluso pena verlo en ese estado.
Los aeternos, un tipo de organismos muy similares a los animales, con la peculiaridad de reparar el daño genético ocurrido por mutaciones deletéreas y otros fallos en el manteamiento en la estructura del ADN. En el caso de este espécimen, se trataba de un "Dragón de Darwin", la criatura tenía una apariencia terápsida con un tamaño enorme llegando a los 11 metros de altura. El pomposo gran volante en su cuello estaba altamente dañado y casi totalmente desgarrado, respirando a duras penas.
—Algo está mal, Bena. No es posible que ese tipo de fauna apócrifa tenga un IdI de +20. Todos los aeternos rondan de 1 a 10.
—Las explosiones de la minas están alterando las medidas de IdI en la zona. Quizás por eso aumento el nivel tan alto.
—Qué porquería —cruzó los brazos—. ¿Viajamos hasta acá para solo ver un animal moribundo? —Ebela pateó una pequeña roca.
Antes de poder canalizar su ira contra el ambiente, el dragón comenzó a temblar. Primero sutil, casi indetectable, incrementando con cada segundo hasta que sus chillidos de dolor recorrían el silencioso valle. En un instante, un zarcillo puntiagudo emergió de su cráneo, deteniendo al animal. Seguido de más y más zarcillos emergiendo del cadáver, para después fusionarse con su piel. Diferentes protuberancias puntiagudas comenzaron a formarse por todo su cuerpo, deformándolo exponencialmente. La asimilación continuaba, siendo interrumpida por una lluvia de balas provenientes de dos pares de torretas creadas por Benase, posicionadas a una distancia considerable de las hermanas para no llamar la atención de la abominación.
—Las balas la están lastimando, pero no sobrepasarán su factor de regeneración —Benase comenzó a buscar diferentes tipos de armamentos en uno de sus mitones—. ¿Cómo vas? Esta cosa no se va a morir con calibres altos.
—Bien, realmente —Ebela apuntó a la criatura, la cual cada vez aumentaba más su tamaño conforme las municiones impactaban su carne—. Su adaptación provocará la formación de una armadura de tejidos en… ¿10 minutos? Debería ser suficiente tiempo para poner mi plan en marcha.
La serenidad y calma de Ebela tranquilizaba en gran medida a la hermana menor. Ella jamás le había fallado antes y no parecía que este fuese el momento.
—¡Impacto! —Ebela exclamó y al instante Benase creó una armadura ligera en su cuerpo, tomando a su hermana fuera de peligro.
Los sentidos de la bestia se habían afinado, llegando al punto de detectar la presencia de las mujeres. En un solo salto impulsándose con sus grotestas piernas traseras, logró recorrer una gran distancia con la intención de aplastarlas. Gracias a la afinidad de Ebela de percibir la acción muscular a distancia, pudo avisar con suficiente tiempo para esquivar y mientras Benase respondió con un contrataque antes de marcharse: una serie de bombas incendiaras que al menos desorientarían al animal.
—¡Bájame ya, Benase! —Ebela le dió un pequeño golpe en la frente—. Voy a atacarlo directamente. No es peor que el kaiju cerca de los mares de Hy-Brasil.
Una vez con suficiente distancia, Benase aterrizó cerca de un arrollo. A lo lejos podían ver el negro humo oscureciendo el cielo, los quejidos de la bestia cada vez más graves. El fuego la detendría por tan solo algunos minutos.
—Perdón, solo estaba siendo segura. Y no. No te vas a lucir otra vez —Benase puso su mano en su cintura, mientras partes de su armadura se disipaban en el aire— Asonia me dijo que te prohibiera seguir combatiendo "mano a mano". —dio un paso al frente, encarando a su hermana— No seas una troglodita.
¿No lo entiendes? —Ebela bufó— Está es la única manera de refinar nuestra Vía del Vacío, hermana. No debemos quedarnos estáticas con lo que ya sabemos.
Ebela volteó para otro lado, tratando de ignorar los argumentos de su hermana y apretando sus puños.
—No podemos dejar que llegué a algún río o cuerpo de agua. Va aumentar en tamaño, demasiado —Benase la miró a los ojos, indicando su preocupación—. Se elegante, por una vez en tu vida. Ambas sabemos de tus capacidades, no necesitas demostrarle nada a nadie.
—¿De verdad es esa la razón? —Ebela caminó en frente de su hermana, dándole la espalda— ¿No lo entiendes aún, hermana? Desde que llegamos, como siempre, veo compasión en tus ojos. Lástima. Misericordia.
—Son seres vivos —no se atrevía a verla a los ojos, en sus manos recorriendo un sudor frío—. Manchados por la Nada, hasta ahí.
—¿Por qué sientes pena por esas pútridas formas de vida? —Ebela posó su mirada a la monstruosidad que corría hacía ellas, el fuego desapareciendo debido a una pus que extinguía las llamas—. Si son solo notas apócrifas en la sinfonía de la vida. Y por ello… —señaló a la bestia—. No tienen derecho a existir.
—¡No es eso! No somos invencibles —Benase se abrazó a si misma—. No quiero perderte, a ninguna de las dos.
—Y no me perderás —Ebela asintió—. Ni hoy ni mañana.
Antes de poder seguir contraargumentando, Ebela cargó contra la monstruosidad. A través de de los tejidos de sus mitones, creó un par de lanzas esqueléticas con punta de arpón en cada una de sus manos. En respuesta, la bestia disparó sus propias espinas de carne con el objetivo de empalar a Ebela. Sin embargo, fueron interceptadas por una carga de municiones provenientes de Benase, quién tenía en sus manos un rifle de alto calibre y con la capacidad de detectar el movimiento. Ningún tiro iba a fallar este día.
—¡Cubierta! —Benase se acostó en el suelo, creando un escudo que cubría su cuerpo entero y solo dejaba un orificio para el cañón—. Loca, van a matarla un día —se dijo a ella misma mientras seguía derribando los ataques a distancia.
La lluvia de balas rozaban a Ebela, quién confiaba plenamente en su hermana. No había ninguna duda en su mente, solo su deseo de ponerse a prueba. El suelo retumbaba con el galope cuadrúpedo del animal, el cuál seguía mutando al formar más placas oscuras en sus extremidades, especialmente en los tejidos blandos. El ritmo de respiración de Benase se aceleraba tras cada ronda, notando la rapidez con la cual la bestia lograba recuperarse a la vez que sus ataques se intensificaban. Casquillos y fragmentos de hueso llenaban el trayecto que cada vez se acortaba más. La Vía del Vacío de la Vida contra un reflejo orgánico opacado por la Nada. El momento que definiría el curso de la batalla se acercaba.
Un paso más
Un lanzamiento
La primera lanza perforó con facilidad la densa armadura y descargó su contenido en el flujo sanguíneo. La criatura frenó y generó una decena de bocas, cada una tratando de expulsar la carga inyectada en su ser. Ebela se detuvo y observó con satisfacción el fruto de su ofensiva. Sin seguir su marcha, lanzó la otra lanza a los pies de la entidad.
—Regresa al eterno olvido —Ebela extendió su mano con la palma abierta, las venaciones en sus mitones tornándose blancas—. A la danza imperdonable de la Nada —Ebela cerró su mano en un puño.
Una muerte asegurada
Un suicidio celular
La segunda lanza se ramificó cual árbol por debajo de la criatura. El tronco principal empalando su centro, mientras las ramificaciones no perdonaban ningún miembro, inyectando el coctel letal preparado por Ebela. Un árbol óseo abriéndose camino entre tumores y bocas. La sangre pudriéndose tan pronto como recorría la blanquecina estructura. La decadencia no tardó en expandirse a la totalidad del ser, brazos y piernas separados por las ramas. Su cabeza únicamente sostenida por el tope del tronco.
Benase devolvió sus armas y defensas al Vacío. Sin embargo, el alivio por el final de la batalla fue opacado por su tristeza. No se permitió ver la culminación de la técnica de Ebela. Solo pudo oír los pedazos de carne cayendo al suelo. Lo que alguna vez fue un ser que gozaba respirar el mismo aire que ella, ahora no era más que una pila obscura y carmesí, irreconocible y viscosa. Lo que si se pudo permitir fue la oportunidad de pasar otro día más con su hermana. Eso fue más que suficiente para ella.
Tal cual cómo Benase, Ebela hizo desaparecer el árbol óseo sin dejar rastro al balancear su brazo. Jadeando, corrió hasta donde se encontraba su hermana. La adrenalina abandonaba su cuerpo, indicado a propósito por Ebela misma. Ella no solo era capaz de crear estructuras vivas, sino manejar las reacciones y procesos en su cuerpo con gran detalle. Una habilidad que Benase envidiaba, aparte de la facilidad de acabar con seres vivos. Al igual que su despreocupación.
—Misión cumplida —Ebela se irguió, levantando su pulgar.
Benase se quedó callada.
—¿Era necesario ponerte en peligro? —sus brazos estaban cruzados, mirando al suelo.
Ebela seguía sin comprender las preocupaciones de su hermana. No había razón para preocuparse en esta ocasión. Aún así, decidió darle una explicación.
—No —Ebela se acercó a ella—. No lo era.
—¿Entonces? —finalmente volvió a mirarla directamente—. ¿Es un juego para ti?
—Por supuesto que no —Ebela apuntó a los restos del animal—. Un día, una de esas manifestaciones de la Nada llegará a nuestras puertas —su voz se alzó—. Un día, no podré eliminarla de la manera más sencilla y rápida.
—¿Por qué hoy? —Benase igualó el volumen de voz—. Estamos lejos de llegar a ese día, mis predicciones lo dicen. Estudiando podemos…
—No, Bena —su mano se sostuvo en el hombro de su hermana—. Recuerda los sacrificios que hizo Albar.
Las lecciones de Oranies fluyeron en la mente de Benase. Todas las muertes de la Fundadora, de Albar, la maestra del Rocío. Sus vidas. Sus muertes. Todo en pos de darles la oportunidad de alzarse contra la imparable Nada.
—Ella no logró erigir la Escuela del Rocío a base de estudios —Ebela apuntó al cielo—. Miró alto, a los cielos, al futuro. Peleó por el Vacío —Su mano bajo hasta llegar a la cabeza de Benase—. Nosotras debemos pelear con esa misma ferocidad.
—A diferencia de ella… —Benase retrocedió—. Solo tenemos una vida, una oportunidad. Quiero que recuerdes eso —respiro profundamente, su tono volviendo casi a la normalidad.
—Lo sé —Ebela le asintió con una sonrisa rápida y una voz llena de energía—. Por eso no desaprovecho este tipo de oportunidades para empujar mis limites. Espero que lo entiendas.
Benase suspiró y relajó sus brazos, cayendo a sus lados.
—No lo entiendo. Aunque —Benase le regresó un pequeño golpecito en la frente—. En general nunca te he entendido —ambas rieron un poco. Su pequeño ritual tras cada misión había llegado a su fin.
Con otro movimiento de su brazo, Benase desapareció todas sus torretas y remanentes de la batalla, seguido de la creación de su nave para regresar a casa.
—Vámonos antes de que la Fundación venga —Benase subió las escaleras para llegar a la cabina— No han de tardar después de nuestra escaramuza —Benase tomó el asiento del piloto y abrochó sus cinturones.
—Y yo le debo una clase a Melissa —Ebela siguió a Benase ya en la nave—. Esa niña debe estar lista para lo que se avecina.
¿Pero qué son los mitones que te permiten entrar en contacto con el Vacío?
De regreso en la Hacienda, Melissa había aprovechado el tiempo para platicar con una Asonia sin ganas de continuar sus experimentos por el resto del día. Ambas decidieron quedarse en el mismo aula, ahora iluminado por un joven amanecer. Al sentir la desaparición de la anomalía gracias al esfuerzo combinado de sus dos hermanas, Asonia pudo relajarse un poco más y conversar más cálidamente con Melissa. Los rayos del sol alumbraron los esquemas de rutas metabólicas hechos por Ebela, agregándole un toque artístico para romper la monotonía que se suele encontrar en este tipo de información.
—Y así fue como Albar descubrió un proceso por el cuál podías, en teoría, crear un fenómeno similar a una supernova aunque con un rango mucho menor. Lo he estado estudiando, solo por si se llegará a necesitar algo de ese calibre, ¿interesante, no?
Melissa asintió sin más, ya que toda la explicación técnica le entró por un oído y le salió por el otro. ¿Acaso debería proponer que enseñaran un curso de idiomas o comunicación? No sonaba tan mala idea. Eso, o simplemente su camino en la Vía del Vacío iba a ser más arduo de lo anticipado. De todas formas, trató de tomar nota en su tableta que usaba para las anécdotas de sus maestras.
—Todavía recuerdo cuando Ebela y yo ayudamos a la pequeña en armar su par de mitones. La aplicación de la física digital fue una pieza clave para ello —el resplandor en los ojos de Asonia reflejaba el aprecio por aquella memoria.
—He oído a la maestra Benase hablar un poco sobre eso. Aunque siendo sinceras… Se aleja mucho de las enseñanzas impartidas por la maestra Ebela, y personalmente, no me gusta las implicaciones de la física digital —Melissa abrió sus notas en la tableta, acerca de sus conversaciones con Benase— "El universo y las Gotas entonces serían el resultado de un programa universal, aceptando las teorías superdeterministas y así reconciliando la relatividad general con la problemática de la gravedad cuántica."
—A los hechos tampoco les importa tus opiniones, Melissa. ¿Acaso no le ha servido a Benase para programar directamente en el flujo de las Gotas? —la cara de Asonia reflejaba orgullo mezclado con un poco de su desinterés con sus boca ligeramente abierta y mirada certera.
Claramente Asonia y Benase compartían posturas teóricas y filosóficas afines. Entonces, ¿por qué la llama dentro de la hermana mayor pareciese haberse apagado?
—Si fuera así, lo que he aprendido con la maestra Ebela no sería cierto. Su forma de explicar y manejar el Vacío es altamente diferente. Para ella, es la expresión de los seres vivos, la justificación de nuestra existencia y entendimiento que no todo ha sido programado. Eso le ha servido muy bien a ella hasta ahora, con la creación de tantas estructuras desde el diseño de proteínas y tipos celulares.
—¿Eso no es lo hermoso? En las Gotas, pueden haber tantas respuestas que llevan a la Vía del Vacío. En ese caso faltaría ver… ¿Cuál es la mejor? —Con esto, Asonia se sentó en frente de Melissa, cruzando las piernas y desafiando con la mirada a la estudiante.
Temerosa por tener un debate con Asonia y una posible investigación como tarea, Melissa decidió regresar al tema principal de la conversación. Esta vez posando sus ojos en su tableta y sacando su pluma digital, la señal para que Asonia impartiera una clase. Decepcionada, la maestra susurró algún peyorativo y continuó con la explicación de los mitones de Benase.
02/12/2024
Los mitones de Benase; o la filosofía digital
La maestra Benase ha optado por un enfoque tecnológico para utilizar la Vía del Vacío. La aplicación de su teoría se basa principalmente en los postulados de la física digital y el principio holográfico.
La física digital
Describe las Gotas como el resultado de un único programa autónomo primordial (PAP), tratando todo su contenido a manera de información codificada en bits en lugar de ser representada por los campos cuánticos (p.e. el campo de Higgs). Si bien Benase reconoce la existencia de la computación cuántica, los intentos de aplicarla con respecto la Vía del Vacío han sido menos fructíferos con la utilización de los Cúbit debido a la barrera de la decoherencia.
Siguiendo con esta línea de pensamiento, la Nada y las NPTs representarían un tipo de malware que afecta directamente las Gotas y altera el PAP. Esto sería por medio de la modificación de la información de los bits, teniendo un comportamiento similar al de un virus informático, alterando los seres y objetos pertenecientes del Vacío y creando nóptis. Otra analogía se puede dar con los denominados gusanos informáticos. ¿Cómo serían representados en las Gotas? Benase y Asonia teorizan que serían nóptis con un IdI mínimo de 90 y serían el indicio de la pronta evaporación de una Gota.
La hipótesis inicial de Benase dicta que en el caso de nuestra Gota, el PAP ya ha sido comprometido en cierta parte. Esto sería verdadero en todas las Gotas con presencia de nóptis. Sin embargo, se debe entender que las NPTs también pueden estar estrechamente relacionadas con diferentes culturas y seres sentientes. Se debe tener esa consideración, ya que intentar "arreglar" de manera definitiva el PAP significaría purgar todos los elementos afectados por la Nada. Este es uno de los acercamientos a la Estabilización desde el punto de investigación de Benase, a pesar de estar en contra de dicho procedimiento, no puede negar que es una medida necesaria en un caso extremo de evaporación asegurada.
El principio holográfico
En un principio, Benase encontró un gran problema con el nivel absurdo de información de cada objeto dentro de las Gotas. Incluso describir los elementos puros a partir de un perfil 3D era una tarea titánica. Fue Asonia quién le planteó investigar el principio holográfico, el cuál, en resumidas cuentas, nos menciona como la entropía de la masa ordinaria es proporcional a su área superficial, por ende el volumen en sí es una ilusión, un holograma. Con esto, Asonia y Benase simplificaron su teoría y la complejidad de los códigos para entrar en contacto con la Vía del Vacío.
Aplicación y funcionamiento
Gracias al apoyo de Ebela, sus mitones están conectados con diferentes nervios del plexo braquial. Esto facilita de gran manera la utilización de esta herramienta, al plasmar directamente sus pensamientos desde el sistema nervioso central. Este es método de uso provoca un gran desgaste y estrés en el cuerpo, efecto mitigado con base en el uso continuo de los mismos y diversos entrenamientos mentales. Una alternativa encontrada por Benase es la de programar de antemano una serie de aplicaciones y comandos para la manifestación de objeto por la Vía del Vacío. La naturaleza de estos es únicamente inorgánica, debido a que la información de sistemas complejos como los seres vivos no puede ser procesada con la facilidad que ella quisiera.
Ejemplos de los objetos creados van desde diferentes tipos de vehículos aéreos, acuáticos y terrestres. En años recientes ha estado investigando agregar a su librería informática la posibilidad de agregar vehículos espaciales. Otra gran librería se basa en diferentes tipos de armamentos, aunque se niega a crear armas de destrucción masiva, al menos hasta que el IdI-G sea >55. Para aplicaciones fuera de campo, también tiene guardadas las instrucciones para crear equipos electrónicos móviles y dispositivos de comunicación. Su vanguardia actual es la creación de autómatas, guerra e infiltración electrónica.
Otra de sus habilidades es la capacidad de detectar cambios en el PAP, lo que le permite detectar NPTs con gran precisión y características de las mismas. Benase quiere llevar esto un paso adelante y ser capaz de predecir con gran precisión la aparición o cambios drásticos en el IdI-G, aunque aún se encuentra refinando su algoritmo de predicción.
Notas personales: Todo lo anotado anteriormente viola el Teorema de Bell a nivel teórico. ¿De verdad es posible? Yo ya he visto que pueden utilizar la Vía del Vacío, y sus argumentos son demasiados sólidos. Maldita sea, incluso Asonia tiene una notación matemática superior a cualquiera que haya visto, de eso no hay duda. Es de destacar como todo esto no ha nacido de ellas, sino de Albar. ¿Qué tanto debes acorralar a una persona para llegar a este punto?
Todas menos Ebela abogan por teorías superdeterministas, quizás será por tener un perfil más artístico comparado a uno científico. ¿En qué debería creer? Incluso si ellas me digan que no debería creer en nada cuando se tratan de las enseñanzas de esta escuela de pensamiento. A veces veo a la Nada como lo único interponiéndose con las propuestas de Albar, Asonia y Benase. ¿Acaso una Gota sin la interferencia de la Nada es una existencia donde el destino existe?
—Maestra Asonia… Si lo que dice es verdadero —Melissa se detuvo, sabía que estaba apunto de tocar un tema personal—. ¿Por qué Benase se enorgullece de cada una de sus maquinas y aparatos? Mientras usted pareciera lamentarse tras cada experimento?
La pregunta fue respondida con un largo suspiro, seguido de un estiramiento de sus brazos.
—Porque ella cree en el progreso de la humanidad. Se maravilla con todos los avances del pasado, presente y futuro. Una línea recta y perfecta —Asonia tapó su boca con su mano, aunque aún así, Melissa pudo escuchar una ligera risa—. Tan inocente, por eso la sigo queriendo.
Melissa decidió no seguir tocando el tema. Recordó muy bien porque solo toma una clase a la semana con ella. Cada una de sus palabras confunden más a la estudiante, incluso llegando al punto de asustarla. No está lista para desvelar los secretos de Asonia. Por desgracia, ya había despertado la curiosidad de la maestra.
Para ti… —Asonia detiene su oración, poniendo su mano en su mentón— ¿Qué es la Vía del Vacío, Melissa?
La estudiante volteó a ver la profesora, tratando de sintetizar las bases teóricas descubiertas por Albar. ¿Asonia se refería a la parte más técnica, no? Eso es lo que ella pensaba, ya que pocas veces la veía en los debates entre Ebela y Benase respecto a las posturas de la Escuela.
—La Vía del Vacío tiene sus fundamentos en el poder cambiar el estado de las partículas virtuales a materia ordinaria para…
Asonia le abrió su palma, señalando que se detuviera y moviendo su cabeza a los lados, denotando el error de interpretación de Melissa.
—Para ti —La maestra se puso directamente en frente del pupitre—. ¿Qué es lo que buscas en el Vacío, Melissa? ¿Salvación? ¿Curiosidad? O quizás el miedo de saber cómo funciona el mundo te ha empujado aquí, al ahora.
Melissa ajustó su postura, en lo que pensaba con cuidado su respuesta.
—Yo busco formar parte de algo más. Una vez develado el otro lado de nuestro mundo —Melissa tragó saliva—. Solo quiero sentirme segura. Eso es todo.
Asonia asintió y volvió a sentarse encima de la mesa.
—Para mí —Asonia posa su mano sobre su pecho y cierra sus ojos—. Es el camino hacia la verdad.
—¿Y cuál es esa verdad, maestra Asonia? —Melissa estudia atentamente la expresión de la maestra, la cuál lentamente cambia al abrir sus ojos y su mano.
—Que nuestro universo se está desangrando por la cuchillas de la Nada.
Una transmisión de la Fundación sobre el incidente en Europa fue captada por Benase. Esta fue enviada a Asonia, quién había dejado a la estudiante con Ebela. Dentro de otro de los edificios de la Hacienda, la hermana mayor se encontraba con su padre. Un hombre canoso, aunque aún en forma; con un bigote gris y poblado. Se sostenía en un bastón negro, y revisando el documento.
Revisión de Incidente Anómalo 02.12.2024-09
Análisis de los restos de entidad biológica aeterna mutada
- Investigación post-mortem de organismos anómalos del Sitio-34 de la Fundación SCP.
Investigadora: DraXandra@fundacion.scp (A. Lambert Pierce)
Lugar: Cordillera del Cáucaso en la República de Karacháyevo-Cherkesia
Informe: Los restos de la entidad encontrada en el lugar indicado fueron recuperadas y puestas en contenedores criogénicos para su preservación. En los alrededores se encontraron indicios de armamento común, principalmente agujeros de balas en el suelo. Aunque no se encontró ningún remanente de este tipo de armas. Se ha confirmado que la armada rusa no fue notificada ni formó parte de la confrontación. Los contadores Kant indicaron la detonación de armas basadas en la tecnología Scranton, dejando irreconocible un complejo de instalaciones ubicado en la Cordillera del Cáucaso.
Los análisis preliminares encontraron la presencia de diferentes secuencias genéticas altamente dañadas, siendo solo reconocible dos de estas: una perteneciente a un miembro del reino Aeternae, "Draco darwini" y un parasitoide desconocido. Se cree que el parasitoide pertenece a una dimensión anclada a la realidad basal, ya que las pruebas para encontrar su filogenia no arrojaron ningún resultado. Una reconstrucción basada en modelos computacionales del parasitoide nos ayudaron a comprender sus características principales, siendo estas la asimilación de otras formas de vida y una adaptabilidad proactiva. También se simularon diferentes métodos de eliminación del parasitoide con armamento común o apoyado en taumaturgia, siendo necesario acabar con gran parte de la entidad en un solo ataque.
Por medio de técnicas inmunohistoquímicas, se encontró que el DNA de la entidad había sido marcado y degradado por la vía ubiquitina-proteasomal, sin ningún método anómalo involucrado. Se cree que esto pudo haber sido una reacción adversa causada por el sistema inmune del aeterno, aunque no se puede descartar que se haya utilizado un arma bioquímica. Sin embargo, el nivel de especificidad y eficacia de dicha arma no podría ser alcanzada con la tecnología actual conocida dentro y fuera de la Fundación.
Los satélites europeos de la Fundación que pudieron haber grabado el evento sufrieron una falla de 30 minutos y volvieron a la normalidad tras este lapso. Se desconoce si la anomalía fue liquidada por la Coalición u otro grupo de interés con metas afines. Las investigaciones del grupo o entidades encargadas de la eliminación de esta anomalía siguen en curso.
—Tarde o temprano van a encontrarnos, hija —Oranies tosió y se sostuvo en su bastón.
—Eso es lo que menos me preocupa, realmente —Asonia ayudó a su padre a sentarse en una silla de madera.
—¿No crees que deberías al menos considerar hablarles antes? La Fundación podría apoyarnos, ya tenemos un plan de presentación y acuerdos listos —el hombre dejó el documento en la mesa.
—¿Y después qué? Llenan nuestras leyes con sus "paraciencias" —Asonia encogió los hombros.
—Comienzas a sonar como Albar, hija —Oranies se puso de pie, agarrando un libro de un estante.
—No veo eso cómo algo malo. Ahora la entiendo mejor y su Protocolo de Estabilización —Asonia sonaba enteramente decidida—. Esa es la razón por la cuál Melissa se encuentra aquí, después de todo.
Oranies la miró unos segundos y apuntó su bastón a una foto de él y sus hijas cuando eran pequeñas.
—No olvides los valores que siempre hemos protegido. Más allá de lo que Albar haya escrito.
Asonia no sé tomó el tiempo de siquiera ver la foto.
—Eso no detendrá el aumento del IdI-G. Nada lo hará —Asonia decidió salir del cuarto—. Solo la Estabilización.
—¿Segura, hija? —Oranies dio un golpe con su bastón y Asonia se detuvo.
—No tengo duda alguna, de hecho, no hay duda alguna —Asonia levantó su mano—. Esa es la misión de nuestra Escuela. Más allá de todo lo demás.
Orianes se acercó a ella, notó como una lagrima se desvanecía tan pronto como se producía en los ojos de Asonia.
—Bien, pero aún no —Oranies le pasó un folleto—. Les recomiendo ir, quizás puedas entender lo valioso que puede ser la interacción de la Nada y el Vacío más allá del panorama apocalíptico que siempre has temido.
El folleto tenía como título "Tercer Simposio Internacional de las Ciencias y Culturas - Butai". Asonia asintió, quizás, podría reconciliar su vista de la Nada con la de su padre. Quizás, el futuro es más brillante de lo que todos esperan.