El Improbable Bibs
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Hoy

El SeñorBibs, agente de la Fundación, estaba teniendo una racha de buena suerte durante el mes pasado.

Esto, naturalmente, le daba un asombroso mal humor. Bibs no era enteramente una persona espiritual, pero si creía que había una cantidad finita de buena suerte en el universo y una serie de eventos positivos seguidos significaban que la suerte de uno se esta acabando. Era el tipo de creencia que se confirmaba sin importar que pasase: si las cosas seguían yendo bien, sólo era la prueba de que algo malo iba a pasar pronto. Si algo malo si ocurría, justificaba su creencia.

Mientras seguía las luces parpadeantes que lo guiaban a el y al resto del personal hacía la emergencia, el sabia que su racha de buena suerte se había acabado. Como "correr hacia una amenaza mayor" era algo que Bibs hacía todo el tiempo, le dio el tiempo para checar todos los buenos eventos que le habían ocurrido en el mes que (según su propia opinión) habían causado lo que sea malo que haya pasado.

Al principio del mes había descubierto una nueva manera de contener a el SCP-409. Bombardeando una fuente de 409 con un sonar de alto impacto causa que los cristales se disuelvan en un gel no-contagioso. Tenía sentido totalmente para él dado que 409 era solamente Tiberio blanco, pero fue una sorpresa para todos los demás. La último que oyó Bibs, era que los tragalibros-con-verdaderos-libros-en-el-estomago estaban tratando de descubrir por qué funcionaba.

Una semana mas o menos después, había hecho… algo relacionado a SCP-055. El no estaba seguro de que hizo, o de cualquier cosa, y regularmente olvidaba que había hecho algo. Todo lo que quedaba del evento en su memoria era la existencia de 055 mismo. Era un sentimiento extraño, Bibs pensó para si mismo, el tener una memoria que activamente tratara de escapar. Podía sentir la memoria de 055 escurriéndose por su cerebro, zigzagueando memorias, chaquetas mentales y creaciones, tratando de encontrar un hueco. Hasta ahora, todo lo que había logrado era dejar residuos de sí mismo en otras memorias suyas.

Y luego estaba esa… cosa con Rights. Incluso en su cabeza se rehusaba a mencionarlo específicamente. De vez en cuando, cuando estaba completamente solo, hacía un bailecito en celebración. Casi valió la paliza que le dio Bright cuando se enteró.

Por supuesto, el orgullo del mes fue hace unos días. Abel sabía que Bibs era una persona asustadiza, y como Abel es un cabrón, el disfrutaba aprovecharse de eso. Sin fallo, el resultado era el mismo: Bibs saltaba hasta arriba, y la orina fluía hacia abajo, y Abel se reía. Pero una vez, una rara y preciosa vez, solo ocurrio el salto. Tan orgulloso de que no se había meado encima, Bibs procedió a bailar una bien calibrada giga1 en frente del guerrero Sumerio. Pero, como Abel es un cabrón, no lo aprecio.

Al final del viaje mental, salto a través de las puertas dobles hacia donde era la emergencia. La escena era un caos, como era de esperar. Cuando las luces parpadeantes y los claxons que anuncian una brecha de contención empiezan, el caos siempre surge. A veces era algo muy muy malo y muy inesperado.

Una de las pocas cosas que mantenían a Bibs empleado en la Fundación era que su sentido del miedo no estaba del todo bien comparado con el de todos los demás. Las cosas que asustaban a casi todos los demás no le afectaban demasiado. No era valentunerria o coraje, era que simplemente casi todo con lo que lidia la Fundación tiene algún análogo, incluso alguno distante, a alguna historia que había leído alguna u otra vez. Incluso si no lo había su mente creaba uno. Lo que asustaba a Bibs eran las señales de advertencia de que algo con lo que la Fundación lidiaba le recordaba a un evento malo de algo que había leído. La cantidad de estas preocupaciones no eran exactamente altas, pero lo suficientemente altas como para que no lo despidieran cuando venían las evaluaciones de rendimiento.

Lo que estaba enfrente de Bibs y de el resto de la Fundación era un ejemplo perfecto de esto. Para todos los demás en la habitación el aspecto horroroso era que el SCP que trataba de escapar contención era SCP-682. Ellos estaban asustados de como escupía sangre ácida de su boca y ojos, amenazando con disolver los muros de su contención. Estaban asustados de como cualquier arma disparada a SCP-682 rebotaba de su piel con un destello de luz.

Bibs, Agente de la Fundación, no le afectaba mucho esto. El confiaba en que sus colegas pudieran contener a 682 por si mismos. Lo que si asustaba a Bibs era lo que estaba alrededor del cuello de 682. Lucía como un collar de hierro oxidado, enterrándose en la carne de 682. No parecía correcto, pero no necesitabas un idiota para saber lo que era.

Pero sin embargo, si necesitabas a un idiota (el mismo Bibs) para arreglarlo.Así que corrió de vuelta a su oficina, sabiendo que tenia las herramientas para detener el problema.

Habia una cosa mas a la que tenia miedo, Tenia miedo de ser culpado por la brecha de contención.

Era su culpa.


Dos semanas antes

Bibs estaba parado cerca de el SCP-914 sosteniendo lo que había querido refinar en su mano. Estaba infantilmente emocionado por que le fue permitido hacerlo. Como con la mayoría de sus sugerencias, los O5 vacilaban en permitirle hacerlo. Y tenían todo el derecho de hacerlo, pues era un experimento vano, con pocos beneficios para la Fundación. Bibs lo había dejado claro en su propuesta. Pero dejando eso en claro, les había a proveido suficiente información a los jefes para que entendieran lo que quería hacer. Estos eran los buenos no los malos, ademas solo iba a poner a SCP-914 en Fino. No había oportunidad de que saliera mal.

Eventualmente, le dieron permiso. Si había una línea entre darle permiso a Bibs de hacer algo por que tiene valor y darle permiso a Bibs de hacer algo para que deje de pedir permiso, el no lo sabia. Afortunadamente esas distracciones solo lo deprimían ocasionalmente.

Bibs, Agente de la Fundación, observó brevemente la perilla de 914, puesta en Fino. La configuración de Muy Fino era tentadora, pero realmente, le había tomado demasiado tiempo obtener permiso para Fino, mucho mas para Muy Fino. Incluso si quisiera hacerlo (y no estaba seguro de si quería realmente), significaría un montón más de papeleo y rogar. Se preguntó porque querria hacerlo más.

¿Bueno, acaso lastimaría preguntar? Se dio la vuelta para preguntarle al guardia, que requería estar con él por protocolo, una pregunta. Para su sorpresa no estaba ahí. Peculiar, pensó. Se dio la vuelta y cruzó la puerta. Fue a la puerta del cuarto de contención de 914 para ver por que, y los dos guardias se habían ido también. // Jodidamente extraño//.

Bibs no era el tipo de persona que se quejara cuando las reglas no eran seguidas - después de todo normalmente se saltaba alguna regla o seis - pero nunca las grandes. Los procedimientos de contención eran las más grandes de las grandes. Tres guardias, todos fuera al mismo tiempo. Se quejo. Más probable que no, el personal de observación en la cabina sobre scp 914 los habian dejado tomarse un descanso. Si, bibs refunfurruño para sí mismo. No es que necesite protección o algo

Hora de llamar a los chicos en la cabina. Abrió su comunicador. "Hey, es Bibs ¿hay algún O5 en el sitio? Una petición de ultimo minuto para cambiar mi experimento. Es un poquito contra las reglas el cambiar un experimento al momento, y prefería hacerlo sin que me metan un tiro por hacerlo sin permiso."

Nada.

Quejándose levanto la cabeza para mirar a la cabina. Apenas pudo distinguir un tosco cartel a mano que decía "Ya vuelvo, café".

Ahora bibs estaba molesto. Claro, su innatural habilidad para infiltrarse e investigar sin ser notado era invaluable como agente de la Fundación. podía meterse en lugares, o ir a donde quería por que siempre actuaba como si perteneciera ahí y nadie lo molestaba. O perdido y confundido. O como si perteneciera, pero perdido y confundido.

Pero ese "don" se volvía realmente incomodo cuando no estaba en el campo y la gente se olvidaba que estaba por ahí. Como hoy

Miro a los objetos que planeaba pasar a través de 914. Juguetes pequeños, sin ningún valor para nadie mas que para si mismo. Ítems promocionales brillantes y pequeños. Suponía que 914 los haría metálicos en la configuración Fino. O hacerlos encajar mejor siendo que estaban diseñados para ser llevados por gente mucho mas gorda.

Espero algunos minutos mas para ver si alguien regresaba. Pateo en el muro un par de veces, contemplo mear en la pared, imaginándose que eso atraería la atención de alguien. Pero hay un fina línea entre "Te dije que no me dejaras solo" a "Realmente loco".

Bibs estaba molesto por estar siendo ignorado. El tenia un experimento que hacer. El personal de observación y los guardias estaban ASP. Ellos eran los que estaban rompiendo todas las reglas.

La configuración Muy Fino era muy tentadora.


Hoy

Bibs ya se había dado cuenta de como ocurrió todo esto para cuando regreso a la brecha de contención.

Su primera suposición había sido concebida, contemplada y rechazada antes de que llegara a su oficina. Alguien más se había dado cuenta de lo que había hecho con 914, y replico sus métodos. Quien sea que haya sido era un tonto ignorante que pensó que seria una gran idea usar alguno diferente al que había usado. Ellos habían usado un de los malos, se alejo de ellos, y busco al primer portador que pudo.

Tan pronto alcanzó su oficina, el ya había juzgado esa asunción como falsa. Nadie sabia lo que había hecho. Seguramente,fueron los guardias y el personal de observación a los que se cogieron por negligencia en el deber. El era Bibs, agente de la fundación, así que nadie dudaba de como lleno los resultados de la prueba. Dos objetos, configuración Fino, dos objetos, metálico. Ningún otro cambio, con una nota de "¡Oh rayos, que pena que no hizo lo que esperaba!".

No, esto era su culpa, aunque indirectamente. El, usando a 914, había creado dos de ellos. Los buenos. Pero justo como las historias de donde provenían, la existencia de los buenos traía consigo a los otros. Los malos. La naturaleza aborrece a un vacío, un vacío que el mismo creo.

Bibs se estrelló contra la puerta de la cabina de contención, y 682 seguía tratando de escapar. Los guardias, reducidos en numero pero no menos determinados, habían mantenido al reptil contenido. Su jaula había visto mejores días, le faltaban secciones pero seguía manteniendo a la bestia contenida. Los muros humeaban de la sangre ácida de 682 que seguía borboteando.

El collar de hierro rojo seguía sujetando su cuello. Nadie más entendía lo que estaba pasando, pero para Bibs era tan claro como la luz del día. El collar rojo estaba demandando el control y propiedad de 682, y 682 no pensaba dejarlo. Su fisiología no solo estaba rechazando el collar, sino tratando de asimilarlo.

Bibs encontró un hoyo lo suficientemente grande para meter su puño. Deslizo uno de los anillos hacia su dedo, y metió su mano. Cerro sus ojos y se concentró. En lo que sea que 914 los había convertido no funcionaba como se suponía debían. Pero funcionaban.

El arma que Bibs usaba supuestamente crearía cualquier cosa en la que bibs pensara, pero era una de esas cosas en las que el anillo no funcionaba correctamente del todo. Escogía cualquier imagen que quisiera, y por eso es que todo el mundo vio que un masivo Abel verde apareció súbitamente en la jaula de 682. Aunque, llevaba un casco, y en lugar de una gran cuchilla, estaba empuñando una llave inglesa gigante. Eso es extraño as all git-out2, bibs se dijo asi mismo.

El Abel verde había sujetado a 682 debajo de sus rodillas, manteniendo abajo la cabeza de 682 con su mano libre. Con la mano-llave, agarro el collar rojo en el cuello de 682, girando y jalando en un intento de removerlo de 682. Con pedazos gruesos de carne y tendones, aflojo su agarre en el cuello de la bestia en convulsiones.

Cuando parecía que el collar sería liberado completamente de la carne de 682, la carne del horrible reptil se retorció y se agitó debajo del Abel verde gigante. Su carne se volvió suave y brillante, con un enfermizo tinte amarillo. Con una grosería sumeria que Bibs desconocía, el simulacro verde de Abel soltó su agarre de la bestia, mirando a su mano humeante y a la llave. Con un grueso *plop*, el collar se readhirió a 682, diciéndole a todos su nombre y origen en el proceso. Fascinante pensó Bibs profundamente inútil, a menos que le quite eso, pera fascinante aun así…

Que 682 cambiara el color de su piel para frustrar al gran Abel verde no era sorprendente, para Bibs, al menos. 682 era muy bueno para adaptarse a las cosas. Ese collar debía haber tirado todo tipo de información en su cerebro en el proceso, y 683 la estaba usando. Suspirando al tener que usar otra arma ilegalmente hecha, la deslizo hacia su otra mano, y la metió en el cerdaco, y pensó.

Con un destello de luz, el Gran Able Verde se volvió el Gran Abel Azul-Verde. Con recién descubierta confianza en sí mismo, el gigante procedió a detener a 682 de nuevo. Esta vez el color de la bestia no ayudo. La llave encontró lugar en el cuello del reptil y jalo. Siguió siendo una pelea, pero no una grande.

La excursión le estaba afectando a Bibs, portador del anillo; de la Fundación, y luchó para mantener su compostura. Tuvo un segundo aire cuando, con un skrrt-ktt final, el Gran Abel Cian triunfo en su tarea. El simulacro levanto el collar sobre su cabeza, dio un grito de victoria, y aplasto el objeto en su puño.

El cercado, o lo que quedaba de él, estalló en calor y llama. Unos dirían que era blasfemo. Otros dirían que simplemente era una faceta de un espectro que cierto agente de la Fundación accidentalmente libero al mundo. Sin embargo, la mayoría, simplemente lo describió como una gran bola de llamas.

Cuando el fuego cesó, solo una cosa restaba del cercado, una pila de cenizas con forma de 682.

La multitud, que hasta ahora había luchado con cada fibra de su ser, estaba en silencio por un momento. No era un momento de silencio por un nemesis caído, mas bien el sonido de un paradigma cambiando sin muletas. SCP-682 deberá ser destruido tan pronto como sea posible. Actualmente, no existen recursos disponibles para los equipos SCP capaces de destruir a SCP-682. SCP-682 era una pila cenizas. Era imposible. Improbable. Profundamente inverosímil.

Poco después, un ovacion sono. Empezó con un aplauso. Luego risa. Luego una celebración completa. Las personas festejaban. Abrazaban. Besaban. Se arremolinaban alrededor de Bibs, a quien no le gustaba. Por mucho que no le agradara admitirlo odiaba la atención.

Sintió manos a su alrededor, levantándolo. Cargándolo. Aunque, no duro mucho, y antes de que hubiera tenido oportunidad de disfrutar la experiencia, lo soltaron sobre su trasero.

"!Jesús lloró¡ ¿No se supone que le adviertan a alguien antes de tirarlo? Digo… oh." El entendió por que lo habían tirado y por que su cargadores recuperaron su compostura súbitamente.

Un hombre más viejo, en un buen traje que se veía costoso, estaba parado frente a el. Un O5. La multitud, jocosa un momento antes, súbitamente lucían como niños a los que habían atrapado jugando cuando deberían estar trabajando.

El hombre mayor miro a Bibs y dijo "Buen Trabajo Agente Bibs".

Bibs se sonrojo. Odiaba los cumplidos. " No es… No es gran cosa señor, cualquiera pudo-"

"Sinsentidos, Bibs. Si no hubiera sido por ti probablemente hubiéramos tenido que bombardear el sitio desde la órbita. La Fundación está en deuda contigo, señor. Y por favor, Bibs, es Fred." Sonrió.

Una pausa.

"¿Tu nombre es… Fred?"

"Así es. Un poco en contra del protocolo, supongo, pero en este caso, pienso que te lo ganaste." Sonrió de nuevo.

El miro hacia la humeante pila de cenizas de 682.

Figuras, pensó Bibs, putas figuras.

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