Seminario de Seguimiento - Sesión de Niveles y Clases de Personal
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Damas y caballeros, bienvenidos de nuevo. Me alegro de verles.

Esta vez estoy preparado para dar un seminario perfectamente coherente, sencillo y directo. ¡Tan directo que mis estimados colegas del Sector de Archivo e Investigación Memética, D-1378 y D-1382, van a repartirles un breve folleto impreso con todo lo que necesitan saber sobre un tema vital! Lo que no impide, por supuesto, que comparta con ustedes otra maravillosa presentación con diapositivas.

Autorización y seguridad.

Autorización, nombre, femenino; acción y efecto de autorizar; acto de una autoridad por el cual se permite a alguien una actuación en otro caso prohibida; documento en que se hace constar este acto.

Me permito añadir una acepción más a la palabra Autorización. Dícese de la parte más importante de su identidad en la Fundación.

Es más complicado de aprender de lo que parece, créanme. Casi todos tendemos a pensar que la Fundación trabaja con cinco o seis niveles de seguridad, ya saben, del uno al cinco, con el nivel vestigial 0 como fondo del saco y perro de todos los palos. En realidad, no funcionamos así. No sólo así. Porque ni el Nivel 0 carece de privilegios ni el Nivel 5 tiene una libertad absoluta.

Permítanme mostrarles algo. Esto es SCP-500, o, como la han llamado mis estimados colegas de la Sede de Mando, la panacea. Es un medicamento capaz de curar cualquier dolencia humana, cualquier enfermedad, absolutamente cualquier cosa, y sólo nos quedan cuarenta y siete pastillas.

¿Saben qué? Ningún O5, por muchos votos de superioridad y veto que tenga en la Asamblea, tendrá acceso, jamás, a SCP-500.

Sin embargo, si un miembro del personal de Nivel 0 tiene que recibir asistencia médica de urgencia, la recibirá. No duden por un momento que, si el comité de ética o la propia Asamblea de Supervisión tienen a bien autorizar el uso de SCP-500, un simple recepcionista de Nivel 0 en una de las oficinas administrativas más mundanas y tranquilas de la Fundación recibirá una unidad de la panacea. Y nos quedarán cuarenta y seis.

Pero jamás a un O5. ¿Saben por qué? Porque los O5, los Supervisores, los miembros del personal de Nivel de Autorización y Seguridad 5, constituyen la más alta autoridad en la Fundación, y por tanto no pueden entrar en contacto con anomalías que puedan contaminarles.

(…)

Muchos de ustedes lo han entendido de inmediato. En efecto, la Fundación actúa de forma suspicaz porque, a lo largo de los años, con grandes costes para nuestros antecesores, nuestros contemporáneos y quienes nos sucederán, así como por supuesto para nosotros mismos, hemos descubierto que las anomalías no sólo no son de fiar. Son insidiosas. Increíblemente insidiosas. A veces pueden pasar décadas o siglos hasta que la semilla de una anomalía germina y se convierte en un árbol de la perdición que se ha extendido por un pueblo, una ciudad o una nación entera. ¿Y entonces, qué? Sólo nos queda exterminar a toda la población.

Imaginen qué ocurriría si un O5 se viera afectado por semejante influencia.

… ah, no ven la importancia de que una persona se vea afectada. Eso es porque todavía no conocen ni comprenden la auténtica naturaleza de la jerarquía de la Fundación. Ni su razón de ser.

Esto es un diagrama funcional simplificado del personal de la Fundación. Tenemos, como podrán comprobar, los Niveles de Autorización, del 1 al 5 y las Clases de Seguridad, A, B, etcétera. Son nombres que empleo para aclararme, los oficiales, los que ya habrán visto en sus documentos de identidad y, por supuesto, en sus informes de destino.

Las Clases de Seguridad se refieren al grado de contacto previsto, recomendado y aceptable para un miembro del personal. Ustedes mismos, por ejemplo, pertenecen a la Clase C. El personal de Clase C tiene tres funciones fundamentales: mantener la contención, investigar anomalías y proteger la seguridad operativa de forma local o puntual. Es decir, básicamente ocuparse de las anomalías que tienen delante. Esto no se aplica a la Clase B, que debe tener un contacto reducido, y a ser posible mínimo, con anomalías de todo tipo; y, desde luego, no se aplica a la Clase A.

Los Niveles de Autorización se refieren, y esto seguramente ya lo saben, a la información a la que necesitan acceder para hacer su trabajo. No necesitan saber demasiado. Sé cómo suena. Créanme, no saber demasiado es lo mejor que les puede pasar en este mundo, pero sobre todo cuando trabajan para la Fundación.

No saber demasiado, sin embargo, no quiere decir que no sepan nada. Esto es lo que necesitan saber.

El personal de Nivel 5 es, casi sin excepción, de Clase A. Saben lo que significa esto, así que sólo diré lo que aún no saben y necesitan saber. El personal de Nivel 5 forma parte de la Asamblea o Consejo O5. No saben el número de miembros que tiene, ni quiénes son, ni, desde luego cómo están o cómo contactar con ellas o ellos. No deben saberlo. Deben saber, sin embargo, que cada uno de ellos se responsabiliza de la supervisión de múltiples SCPs, proyectos, Sitios y Áreas como autoridad máxima, y que el conjunto de todos los O5 forman la Asamblea, y que pueden reunirse en ciertas circunstancias para tomar decisiones de peso. Los O5 son el cerebro central de la Fundación. Por eso ustedes, sus dedos, nunca tendrán la más mínima idea de quiénes son.

Ahora entenderán, supongo, que seamos tan cuidadosos con el Consejo y sus miembros. O con nuestra persistente negativa a darles acceso a nada que parezca anómalo. ¿Saben? Si uno de ustedes se enterase de que un O5 estaba intentando entrar en una sala de contención o cazar una anomalía por sí solo o sola, tendrían plena autoridad para detenerles, retenerles o, si no les quedase otra opción, ejecutarles.

Sin preguntas.

Por supuesto, no se dará el caso, pero es hipotéticamente plausible, salvo en condiciones excepcionales que involucran a múltiples miembros de la Asamblea llegando a un voto ejecutivo con anulación de autoridad. Eso, desde luego, no necesitan saberlo.

La mayoría del personal de Nivel 4, con contadas excepciones, es de Clase A. Son jefes de instalaciones, en su mayoría. Puede que se crucen con ellos o les vean pasar por delante de su puesto en alguna ocasión, pero no apostaría por ello. El personal de Nivel 4 del Área-08 ni siquiera vive aquí, como ya sabrán, sino en los Puntos de Acceso, por los mismos motivos por los que no se permite al personal de Nivel 5 contacto alguno con anomalías.

El personal de Nivel 3 puede ser de Clases A, B o C, pero generalmente son jefes de departamento, seguridad, proyectos… en definitiva, son los y las que ustedes conocerán, y ustedes les llamarán jefes, superiores, oficiales y supervisores. Son quienes conocerán en persona, quienes les enviarán sus órdenes por correo interno, quienes les remitirán los memorandos del personal de nivel superior. A efectos prácticos, el personal de Nivel de Autorización 3 al que se les asigna a ustedes es dueño y señor de su destino. La Fundación no es una democracia.

El personal de Nivel 2 suele ser de Clase C, con una proporción notable de miembros del personal de Clase B. No me molesto en advertirles de que, por mucho que su autoridad sólo esté un nivel por encima de ustedes, siguen siendo sus superiores. Eso significa que tendrán que demostrarles una mínima deferencia, por lo menos en público. Pero, a pesar de ello, el personal de Nivel 2 no es tanto su jefe como sus responsables. Se encargan de darles órdenes a corto plazo y de coordinar los esfuerzos de pequeños grupos de trabajadores dentro de proyectos de investigación, destacamentos de mantenimiento, equipos de contención o patrullas. A pesar de ello, el personal de Nivel 2 tiene mucho que ocultarles a ustedes, el personal de Nivel 1.

Por eso no hay ningún miembro del personal de Nivel 2 aquí hoy. Ellos recibirán una vídeo clase grabada por un servidor, en sus despachos. Espero que al personal de Nivel 3 no le hagan falta seminarios sobre cómo hacer su trabajo, porque quien llega tan alto en el escalafón tiene que ser perspicaz, o no llega tan alto.

(…)

No, no estaba implicando nada siniestro. A ver. No, atiendan. Por favor, seamos serios. No importan las historias que oigan de sus compañeros más veteranos o de sus colegas de Nivel 2. En la Fundación somos serios. Nada de bromas estúpidas a base de anomalías, nada de chistes sobre quién se pasa más horas con SCP-1004 o quién podríamos tirar a la celda de contención de SCP-106. Por lo menos no conmigo delante. No tienen ninguna gracia, créanme.

Quería decir que el personal de Nivel 3 no sobrevive hasta acumular tanta experiencia laboral precisamente por lo peligroso que es su trabajo, no porque sus colegas lo hagan aún más peligroso.

Sí, la muerte de sus colegas será una constante en este trabajo. Querría tener una historia más reconfortante, pero no la hay. Nunca la hay. La Fundación contiene lo peor, lo más horrible y lo más imposible que existe en la faz de este planeta. Eso no quiere decir que seamos particularmente capaces o mejores que la mayoría de seres humanos. Pocos de nosotros están realmente "dotados", y la mayoría se reclasifican como anomalías tan pronto manifiestan sus "dones". Sí, también ocurre.

(…)

No, no ocurre a propósito.

(…)

¿De verdad querrían? ¿De verdad querrían no morir? ¿De verdad querrían ser telépatas, correr más deprisa, ser más fuertes? ¿De verdad querrían ser rechazados, repudiados, odiados, temidos y, al final, ser contenidos por sus propios colegas mientras las migajas de conciencia y sentido común que les quedan se disgregan para dar paso a lo que, sin lugar a ninguna duda, es alguien, no, algo diferente a lo que son ahora?

(…)

Sí, eso me parecía. No vuelvan a hacer bromas al respecto, por favor. No tienen gracia. Comprendo que las hagan para sobreponerse al horror de un mundo cruel y sin justicia; pero no tienen ninguna gracia. Lo entenderán cuando alguno de quienes se sientan aquí les pida que lo maten.

Eh, vaya, me he vuelto a perder… ah, sí. Personal de clase D.

Me permito leerles un fragmento del Manual Comprensivo de Operaciones Fundamentales de la Fundación, tercera edición. Ejem.

"El personal de Clase D es personal prescindible que se emplea para manejar anomalías extremadamente peligrosas y al que no se le permite contacto alguno con personal de Clase A o Clase B."

"D." "D," de desechable.

(…)

No se alteren, por favor. Permitan que me explique.

La Fundación trabaja con múltiples entidades que son extremadamente peligrosas para la vida humana. En ocasiones, son peligrosas porque afectan a la mente humana, a la cordura o a los procesos del pensamiento humanos. Algunas anomalías son capaces de causar daños a seres humanos sin que medie voluntad por ninguna de las partes implicadas, pero otras están dotadas de inteligencia, libre albedrío y personalidad, y por algún motivo suelen ser hostiles de un modo u otro hacia los seres humanos. Los equipos de contención necesitan que alguien corra el riesgo de entrar en contacto con entidades peligrosas, sea para explorar sus limitaciones, capturarlas o retenerlas en contención, y el personal de la Fundación es su recurso más valioso. No se llamen a engaño. Que perdamos a docenas de buenos profesionales cada mes no quiere decir que nos guste.

Y aquí es donde entra el personal de clase D. "Desechable."

Por definición, el personal de clase D se considera personal de Nivel 0. Sólo reciben información referente a anomalías en contención cuando necesitamos que la conozcan. No se les permiten privilegios de ningún tipo. No reciben salarios. No se les permiten libertades. No tienen derechos.

Eso no quiere decir que les tratemos de forma inhumana, por cierto. Quiere decir que, ocasionalmente, los consideramos literalmente recursos materiales, simuladores de seres humanos que ponemos en condiciones reales. Piensen en ellos como en esos muñecos de pruebas que se ponen al volante de coches que se estampan a grandes velocidades para probar sus mecanismos de seguridad.

Sé que no es algo agradable de oír o de saber, pero créanme, es mejor que la alternativa. Que cualquiera de las alternativas.

Hay dos temas recurrentes con respecto al personal de clase D.

El primer tema: ¿de dónde los sacamos? Bien, pueden saber dos cosas al respecto. La primera es que podemos sacarlos de entre los habitantes menos recomendables de los complejos presidiarios de medio mundo. Son presos peligrosos, violentos, agresivos. Cuando podemos, son presos en los corredores de la muerte de casi todas las naciones del mundo, o por lo menos condenados a cadena perpetua. No les obligamos a venir. Se les prometen reducciones de condena a cambio de asistencia en proyectos científicos de los que no se les darán detalles hasta que no firmen todos los papeles. Se les trae a la Fundación, o a algún Sitio de la Fundación, y se les da una celda, generalmente compartida, un mono naranja de trabajo, tres comidas al día y una tarea básica. Limpieza, asistente de cocina, etcétera. Y, de vez en cuando, les empleamos como sujetos de pruebas o como complemento a los equipos de recuperación de clase E. No necesitan saber nada de los equipos de clase E, por cierto. Se dedican a recuperar anomalías, pero ustedes son personal de seguridad de un Área. No tendrán que tratar con ellos, y de tener que hacerlo se les darán instrucciones precisas en cada caso.

La segunda cuestión es que, por su propio bienestar, no deberían hacerse muchas preguntas al respecto de los sujetos de prueba de clase D que no parezcan presidiarios. Si les preocupa, pueden hablar con sus superiores sobre el Protocolo 12. Yo no puedo hacerlo. Es parte de la política interna del Archivo Central del Área-08 que ciertos aspectos del reglamento de la Fundación no están abiertos a debate. Este asunto es uno de ellos. Sólo les diré lo que comento a todos los miembros del personal que se topan con este tema. Tienen a su disposición los amnésticos de la clase que prefieran.

El segundo tema del que más se habla con respecto al personal de clase D es su "eliminación" mensual. Permítanme ser claro y directo.

El personal de clase D nunca deja de ser personal de clase D.

Se les permite vivir, seguir trabajando para la Fundación, hasta el día en que mueren. Sí, la tasa de recambio de un trabajo tan desafortunado como el suyo es alta, y en efecto, es necesariamente alta. Pero, de nuevo, permítanme ser claro y directo.

No matamos a nuestros sujetos de clase D por sistema al final de cada mes.

No lo hacemos porque sería un desperdicio.

De hecho, durante un tiempo, cuando la pena de muerte era un castigo mucho más extendido y popular, teníamos tantos sujetos de clase D que no teníamos miedo de ejecutarlos al cabo de ese mes. ¿Por qué? Porque no queríamos que los efectos de cualesquiera anomalías con las que entrasen en contacto se acumulasen en estos sujetos. ¿Recuerdan que antes les mencionaba la contaminación de miembros del personal de seguridad de nivel O5? Bien, pues tuvimos que aprender eso por las malas, perdiendo cientos o miles de sujetos de clase D y a sus antecesores, los llamados "sujetos de contacto", porque sólo tocaban, escuchaban, miraban o incluso sabían de anomalías.

En aquella época carecíamos del bendito grial de los amnésticos. Una pastilla como esta, o métodos más elaborados que un mero principio activo hundido en el excipiente en polvo prensado, nos permiten "reiniciar" la mente y la conciencia de un sujeto de clase D cada mes, haciéndole pensar que vuelve a empezar una y otra vez el mismo período de cuatro semanas, tras las que, según su supuesto agente de la condicional, saldrá libre.

Eso es la "eliminación" mensual, damas y caballeros. En las reevaluaciones mensuales del personal de clase D se determina, en ocasiones, que un sujeto se ha vuelto demasiado inestable a pesar de la terapia amnéstica; a esos sí se les ejecuta, pero a los demás no. Y ahora, muchos y muchas de ustedes pensarán, ¿pero eso no es básicamente una condena a una vida que podría ser peor que la muerte?

Y les contesto, en nombre de todo lo que es la Fundación, de todo lo que somos y hacemos: sí.

¿Y qué?

Necesitamos a los sujetos de clase D. Más de una vez he oído a los miembros de seguridad de Nivel 3 que gran parte del escalafón administrativo de la Fundación es superfluo, que los O5 son la única parte del mando que realmente importa. Pero, sin el personal de clase D, la Fundación se quedaría sin personal especializado de contención en pocos años, la degradación del servicio de contención terminaría facilitando decenas de brechas de contención Euclid y Keter y, al cabo de una década, algo saldría tan horriblemente mal que la Fundación no podría reponerse de sus pérdidas.

No hablo por hablar. Eso son datos probados. Simulaciones realizadas por los mayores expertos en estrategia administrativa de la Fundación. Sin los sujetos de clase D, la Fundación se derrumbaría.

En una ocasión, oí que un O5 había comparado nuestra situación con la de un ejército que lucha en una guerra de desgaste contra las anomalías. Considero esta analogía fundamental y me la repito a menudo. Damas y caballeros, luchamos una guerra de desgaste contra las anomalías, y los sujetos de clase D son la pieza fundamental de nuestra estrategia de resistencia en esta guerra. Son nuestra carne de cañón.

Si saben que quienes se encargan de una parte de la contención de un SCP que debe ser contenido van a morir, enloquecer, o algo peor… y sé que suena melodramático, pero , podría ser peor… ¿enviarían a un violador reincidente o a un soldado especialista, padre de familia y capaz de luchar en batallas de las que podría salir vivo para luchar otro día, y ganar?

(…)

Exacto.

Bueno, me temo que esta vez el tiempo se me ha pasado volando… para aquellos de ustedes que no hayan tenido ocasión de leer el Manual Comprensivo de Operaciones Fundamentales de la Fundación, tienen en sus manos un pequeño folleto que D-1378 y D-1382 están repartiéndoles… gracias, muchachos… recuerden, los miembros del personal de clase D son seres humanos.

(…)

Es por la lobotomía límbica selectiva. Amnéstico de clase Q, o quirúrgico, tipo LLS. No les presten mucha atención, no pueden recordar nada más allá de la última frase. Quince, veinte segundos, como mucho. Eso es, vayan pidiéndoles… sí. Así. Que no se despisten, cuando se despistan tienden a olvidarse de lo que hacían. Por eso los tengo a mi cargo, como asistentes. Muy útiles para diagnósticos de psique-alteraciones.

¡En fin, eso es todo! Recuerden que tienen que eliminar el documento físico del Manual Comprensivo de Operaciones al cabo de tres días. De no hacerlo o conservar copias en cualquier medio, su supervisor será informado, con los castigos administrativos correspondientes.

(…)

No se degrada al personal de clase no-D a clase D. Nunca. ¿Recuerdan esas bromas de las que hablábamos antes? Esta es una de ellas. Si tenemos que aplicar un castigo disciplinario definitivo y fulminante a un miembro de la Fundación, no nos andamos con tanto rodeo.

(…)

No, no es broma.

Volveremos a vernos en el siguiente seminario. Les ruego que comprueben su correo interno; me han informado de que tengo que atender a un posible Euclid memético en algún punto de Cachemira, así que no sé cuándo volveré, pero les avisaremos. Gracias por su atención.

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