SCP-ES-260
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Ítem #: SCP-ES-260

Clasificación del Objeto: Seguro

Procedimientos Especiales de Contención: Se han dispuesto una serie de agentes de paisano en San Lorenzo del Añil para identificar a todos aquellos individuos que puedan estar afectados por SCP-ES-260. Se ha propuesto el traslado de cualquier anomalía en contención a menos de 50 kilómetros de San Lorenzo del Añil, para evitar cualquier posibilidad de que algún afectado por SCP-ES-260 sea testigo de algún incidente anómalo.

De llegar a darse esta situación, el sujeto debe ser puesto en contención de forma inmediata y se debe elaborar una investigación para tratar de anular los efectos de SCP-ES-260.

Descripción: SCP-ES-260 se refiere a una condición asociada a algunos individuos del pueblo de San Lorenzo del Añil, cuya población se estima en 4500 habitantes. Estos sujetos parecen poseer una capacidad memorística eidética1, hasta el punto que son capaces de relatar recuerdos de cualquier punto de su vida con gran detalle. A su vez, se cree que los sujetos afectados por SCP-ES-260 son incapaces de borrar cualquier recuerdo, razonamiento o idea.

Se ha puesto a prueba esta capacidad por medio de amnésticos de todas las clases, técnicas hipnóticas y fármacos de diferente índole con la intención de producir un estado de consciencia alterada, pero ninguna de las pruebas ha logrado que los sujetos logren olvidar. Estos individuos son inclusive inmunes a los efectos de los agentes antimeméticos, no mostrando ninguna alteración en sus recuerdos o consciencia.

Se desconoce la prevalencia concreta de esta anomalía, pero solo se han detectado casos en habitantes de San Lorenzo del Añil o en sus proximidades. También se desconoce si SCP-ES-260 posee un carácter genético o bien es una condición adquirida en algún punto de la vida de los sujetos con la capacidad de desencadenar sus recuerdos previos.

Si bien SCP-ES-260 no supone ningún peligro para la población, la inmunidad de los individuos afectados a los amnésticos podría suponer un riesgo para el mantenimiento del velo. En la actualidad, se tiene registro de 4 casos de sujetos afectados por SCP-ES-260 que hayan sido testigos de incidentes anómalos. En cada respectivo caso se propusieron medidas de contención básicas al observar la inefectividad de los amnésticos, mientras se seguía investigando sobre la anomalía. Fueron designados SCP-ES-260-1 a 4. Tras cierta polémica entre los responsables de la contención de los individuos, el Comité de Ética promulgó la ejecución de cada uno de los sujetos, bajo el pretexto de protección del velo.

Anexo ES-260-1: El 21/04/2018, una niña de 13 años fue recuperada de una caverna subterránea cercana a San Lorenzo del Añil donde había un reporte de derrumbe. Según los registros, la estructura correspondia a una mina de carbón abandonada. Debido a que la información que compartió con los oficiales de policía podría corresponder con una anomalía desconocida, se puso a la niña en disposición de la Fundación para una entrevista, descubriéndose más adelante estar afectada por SCP-ES-260.

Entrevistado: Carmen López

Entrevistador: Dr. Gascoigne

<INICIO DEL REGISTRO>

Dr. Gascoigne: Hola pequeña. ¿Cómo te llamas?

Carmen López: Me llamo Carmen, pero todos me llaman Carmila.

Dr. Gascoigne: Vaya, ¡qué nombre tan bonito! Mi nombre es Andrés, un placer conocerte. ¿Dónde vives Carmila?

Carmen López: Vivo con mi madre en San Lorenzo del Añil. Por cierto, no hace falta que me trates como si fuera una niña pequeña.

Dr. Gascoigne: Por supuesto, mis disculpas. Me ha contado un pajarito que has tenido un accidente en una mina, ¿podrías hablarme un poco de eso?

Carmen López: No hay mucho que contar. Estaba saliendo de la cueva cuando escuché un golpe fuerte. Las paredes empezaron a temblar y comenzó a caer polvo. Salí corriendo y el techo comenzó a desmoronarse, y con la tontería me he hecho un esguince en el tobillo.

Dr. Gascoigne: Me alegra que no te haya pasado nada grave. ¿Qué hacías ahí en un principio?

Carmen López: Escuché rumores en el colegio sobre la mina. Historias de fantasmas y eventos paranormales. Entonces decidí ir a echar un vistazo.

Dr. Gascoigne: ¿Qué clase de historias?

Carmen López: Pues que era antiguamente una mina muy importante, pero que en algún punto algunos mineros empezaron a notar cosas extrañas. Voces, luces por las paredes, rocas cambiando de sitio e incluso… ¿tiburones? Eso me resultó bastante raro, supongo que los rumores cambian de boca en boca. Pero que eso ocurrió hace mucho tiempo, hace como 15 años o así.

Dr. Gascoigne: ¡Qué historia tan divertida! Pero esa mina fue clausurada porque era muy inestable y podían ocurrir derrumbes como el que ya conoces. Bueno, ¿podrías hablarme ahora de esa pequeña excursión? ¿Viste algo antes del accidente?

Carmen López: Bueno, fui después de clase ya que no quedaba demasiado lejos. Tenía pensado ir desde esa mañana así que ya llevaba una linterna de casa, aunque no se lo dije a mi mamá. Ahora que lo pienso, no la he visto en todo el día. Estará preocupada, ¿sabe dónde estoy?

Dr. Gascoigne: Claro, descuida. Cuando me acabes de contar todo, te daremos una medicina para el dolor y volverás a casa. ¿Puedes continuar por dónde ibas?

Carmen López: Sí. Al salir del cole, fui por el arcén siguiendo los letreros de la carretera hasta que encontré la entrada. Había un par de cintas, así que pasé por debajo y encendí la linterna. Seguí andando un rato. Tampoco tenía pensado estar mucho rato, solo el suficiente para luego poder contárselo a mis amigos. Entonces el camino se bifurcó. Estaba muy oscuro, pero en una de las salidas pude ver una luz muy tenue, así que seguí en esa dirección. La intensidad de la luz fue aumentando, y me percaté de que en las paredes había pequeños cristales de color azul. Parecía que la luz salía de ahí. Un poco más adelante encontré una sala grande llena de estos cristales. Estaba tan iluminada que apagué la linterna. Quise coger uno pequeño, a lo mejor eran diamantes o algo, pero al tocar uno pequeño incrustado en la pared… (Pausa de 5 segundos.).

Dr. Gascoigne: ¿Estás bien, Carmila?

Carmen López: Sí, disculpa. Cuando lo toqué, todos los cristales comenzaron a relucir con mucha más intensidad, de color azul. Parecían bombillas, se iban encendiendo y apagando. Miré el cristal que estaba tocando, y mi brazo empezó a brillar también. La cabeza me dolía un poco. Entonces me marché por donde había venido y ocurrió el accidente.

Dr. Gascoigne: Eso debió ser horrible, ¿aún te duele la cabeza?

Carmen López: No, ya estoy bien. Solo me duele un poco el tobillo.

Dr. Gascoigne: ¡Fantástico! ¿Recuerdas algo más?

Carmen López: Creo que no. Ahora lo recuerdo todo muy difuso, como si fuera un sueño.

Dr. Gascoigne: De acuerdo. Eso es todo lo que necesito. ¡Ya hemos terminado! Ha sido rápido, ¿verdad?

Carmen López: Sí. Una cosa, antes de irme. ¿Nos conocemos de algo, Andrés?

Dr. Gascoigne: No. En todo caso, ha sido un placer conocerte.

Carmen López: Habrá sido un déjà vu.

<FIN DEL REGISTRO>

Una vez finalizada la entrevista, se usaron Amnésticos de Clase-A en una concentración suficiente como para borrar los recuerdos asociados al incidente, pero no surgieron efecto. Se propuso un tratamiento con Amnésticos de Clase-B que tampoco dio resultado. En consecuencia, se trasladó a Carmen a una celda de contención para humanoides estándar en el Sitio-34, estudiando la posibilidad de una afección por SCP-ES-260, la cual fue confirmada tras algunas entrevistas. Se adoptó entonces la designación de SCP-ES-260-5. El Dr. Gascoigne solicitó supervisar la contención de SCP-ES-260-5 y las investigaciones relacionadas con su condición. Además, se desarrolló una tapadera para la contención de SCP-ES-260-5, siendo que se encontraba en cuarentena debido a la exposición a una enfermedad altamente infecciosa.

Una exploración posterior a la mina donde fue descubierta SCP-ES-260-5, tras despejar el paso bloqueado, no logró encontrar ninguno de los elementos de SCP-ES-260-5 describe en la entrevista.

Anexo ES-260-2: El siguiente es un registro de una entrevista rutinaria realizada a SCP-ES-260-5 el 30/04/2018.

Entrevistado: SCP-ES-260-5

Entrevistador: Dr. Gascoigne

<INICIO DEL REGISTRO>

Dr. Gascoigne: ¡Buenos días, Carmilla! Dime, ¿cómo estás?

SCP-ES-260-5: Hola de nuevo Andrés.

Dr. Gascoigne: Bien, bueno. No es la primera vez que hacemos esto así que no hace falta mucha explicación. He preparado un par de preguntas y pruebas, las hacemos rápido y luego a lo mejor te puedo conseguir un juguetito.

SCP-ES-260-5: Espera, todavía no. ¿Puedo saber ya qué he hecho para llevar ya una semana en un reformatorio? Vale que no estuvo bien entrar en una mina sin preguntar, y me siento mal por eso, pero no pensé que fuera algo ilegal.

Dr. Gascoigne: ¿Reformatorio? ¿Quién te ha dicho eso?

SCP-ES-260-5: Nadie. Bueno, tampoco es que nadie me hable aparte de ti. Es solo que estoy en una habitación blanca encerrada todo el día. Hasta como ahí dentro. Solo salgo para venir a esta sala de vez en cuando, y luego vuelvo enseguida. Bueno, eso y cuando tengo que ir al baño, que es ya bastante incómodo pedirle permiso al tipo con una pistola que pasa cada unos cuantos minutos.

Dr. Gascoigne: No, cielo, no. Esto-

SCP-ES-260-5: (Interrumpe.) No me llames así. Así es como me llama mi madre, tú no.

Dr. Gascoigne: Claro. Perdón, era por hacer esto algo más familiar. Como decía, esto no es un reformatorio. No has hecho nada malo, y el incidente de la mina fue solo eso, un incidente.

SCP-ES-260-5: Entonces, ¿qué es esto?

Dr. Gascoigne: Es difícil de explicar. Entiéndelo de esta manera: creemos que estás enferma. No es nada grave que te vaya a poner en peligro, pero es posible que puedas poner en peligro a los demás en tu pueblo si sales ahora mismo. Nosotros lo que estamos intentando es curarte, y es por eso que soy tan insistente con las preguntas y las pruebas, ya me imagino que estarás harta de mí por eso.

SCP-ES-260-5: Entonces, ¿toda la gente que está encerrada en este lugar está enferma? ¿Es por eso que no puedo ver a nadie más?

Dr. Gascoigne: Sí, algo así.

SCP-ES-260-5: ¿Y tú lo estás, enfermo?

Dr. Gascoigne: (Ríe.) No, al menos por el momento. Hoy te has levantado muy curiosa, ¿eh?

SCP-ES-260-5: ¿Entonces por qué tú sí puedes estar conmigo?

Dr. Gascoigne: Lo siento, pero ya basta de tantas preguntas, no tenemos tanto tiempo. Ahora, si te parece, empezaremos con lo que habíamos venido a hacer. ¿Preparada?

SCP-ES-260-5: (Suspiro.) Sí, qué remedio.

Dr. Gascoigne: Primero, ¿cómo te encuentras? ¿Te duele la cabeza? ¿Te sigue doliendo el tobillo?

SCP-ES-260-5: No, ya estoy mejor, aunque no creo que haya sido por esa medicina que me habéis estado dando. Lo que sí, me he despertado un poco mareada hoy.

Dr. Gascoigne: Entiendo, te pondremos otra almohada a ver si eso ayuda. Ahora, ¿recuerdas algo más sobre tu excursión a la cueva que no me contases la última vez?

SCP-ES-260-5: No. Creo que no. (Pausa.) Pero ahora que lo dices, justo esta noche he tenido un sueño sobre eso. Es gracioso, porque nunca me suelo acordar de lo que he soñado, pero últimamente tengo sueños algo más… ¿claros?

Dr. Gascoigne: ¿Lúcidos?

SCP-ES-260-5: Sí, eso era.

Dr. Gascoigne: Eso parece interesante. ¿Podrías hablarme de tu sueño de anoche?

SCP-ES-260-5: Sí, aunque solo recuerdo cachos, y de por sí era bastante confuso todo. A ver, creo que estaba sentada en un rincón de un túnel. No estaba del todo oscuro, creo que la salida quedaría cerca. Entonces, cada cierto rato iba pasando alguien. Había gente que reconocía: algunos profesores y amigos míos, los del supermercado, algunos ancianos de la residencia y más. Todos iban pasando y luego me miraban, me acariciaban la cabeza y se sentaban a mi vera. Llegaba un punto que había tanta gente sentada que casi no dejaban paso dentro del túnel.

Dr. Gascoigne: ¿Era la misma cueva donde te encontramos?

SCP-ES-260-5: Puede ser, la verdad que no lo sé. Todo el mundo me miraba y sonreía. Luego llegó mi madre y, al verme, se asustó. Cayó de rodillas y rompió a llorar. Quise levantarme e ir con ella, pero mis piernas no respondían. Entonces llegaste tú, por algún motivo. Te abrías paso entre la gente para agarrarme de la mano y sacarme de ahí. Pero de repente hubo una sacudida y todo el techo se desplomó sobre nosotros, sobre todos.

Dr. Gascoigne: Vaya, ¡qué dulce que sueñes conmigo! Ahora, cuando la gente tiene accidentes, es muy normal que tengan sueños, o en tu caso pesadillas, recordando esos traumas. No me habías hablado de tus sueños todavía. ¿Has tenido alguna experiencia similar desde que estás aquí?

SCP-ES-260-5: Bueno, puede. He tenido sueños donde me veía a mi misma desde una esquina desde la habitación donde duermo, o donde me tenía enfrente mientras contestaba a las preguntas que sueles hacer. Otras veces sueño con una pantalla azul, y detrás de esta veo sombras y oigo susurros, pero no soy capaz de entender nada. Aunque no me da miedo.

Dr. Gascoigne: De acuerdo. Creo que esto ya será suficiente. Ahora necesito que me acompañes, tengo un par de ejercicios de memoria para ti que seguro que te resultarán pan comido. ¿Me acompañas?

SCP-ES-260-5: Sí, supongo.

<FIN DEL REGISTRO>

Anexo ES-260-3: A partir del 02/05/2018, SCP-ES-260-5 comenzó a mostrar episodios ansioso-depresivos. Varias de las pertenencias de la celda donde estaba confinada habían sido despedazadas. En los días siguientes, SCP-ES-260-5 rechazó consumir las diferentes comidas que se le ofrecían, y diversos registros de grabación de su celda muestran a SCP-ES-260-5 susurrando en voz baja. Se programó una sesión con un especialista de la sección de Psicología del Sitio-34, pero el Dr. Gascoigne canceló la cita para realizar una entrevista él mismo.

Entrevistado: SCP-ES-260-5

Entrevistador: Dr. Gascoigne

<INICIO DEL REGISTRO>

Dr. Gascoigne: Hola, Carmila.

Silencio. SCP-ES-260-5 mira hacia el suelo y cubre su rostro con su pelo en el acto.

Dr. Gascoigne: Carmila…

Silencio.

Dr. Gascoigne: Venga, Carmila. ¿Qué pasa? Sabes que puedes decírmelo.

SCP-ES-260-5: No.

Dr. Gascoigne: ¿No? ¿No a qué?

SCP-ES-260-5: Que no puedo confiar en ti. Me has mentido.

Dr. Gascoigne: Oye, no, escucha…

SCP-ES-260-5: (Chilla, y a continuación rompe a llorar.) ¡No! Yo no te importo. No le importo a nadie en este sitio. Tú te crees que eres mi amigo, pero no. Para ti yo solo soy una niña que está enferma, por eso vas vestido con una bata. Pero yo no estoy enferma, eso es mentira. Lo único que quiero es ver a mi mamá y a mis amigos. Ellos me quieren, vosotros no.

Dr. Gascoigne: Yo solo intento protegerte, Carmila.

SCP-ES-260-5: ¿Pero por qué? Yo no estoy enferma. Ya no soy un bebé, no necesito que nadie me proteja.

Silencio.

Dr. Gascoigne: Dime, Carmila, ¿has vuelto a tener algún sueño extraño desde la última vez que hablamos?

SCP-ES-260-5: ¿Lo ves? No te importo. Solo te interesa hacerme preguntas y exámenes. Pero no eres mi médico, ni mi profesor, porque ellos realmente me aprecian.

Dr. Gascoigne: Me importas mucho más de lo que crees Carmila.

SCP-ES-260-5: ¿Y por qué tienes que ser tú? ¿No hay más doctores raros aquí?

Dr. Gascoigne: Sí, muchos, y no quiero pensar lo que te habrían hecho ya de haber sido ellos quienes te custodiasen. Yo mismo elegí cuidarte. Escucha, este lugar puede ser muy cruel, muy injusto a veces. No intento protegerte de tu enfermedad, sino de ellos.

SCP-ES-260-5: ¿En serio?

Dr. Gascoigne: Sí. No es que me encante que ahora vivas en esa habitación, y estoy haciendo todo lo posible para que puedas salir cuanto antes, y volver a ver a tu familia.

SCP-ES-260-5: A mi madre.

Dr. Gascoigne: Claro, y a tus amigos. Seguro que en San Lorenzo ya te echan mucho de menos. Necesito que confíes en mí y me ayudes, para que yo pueda ayudarte. Ahora, sobre la pregunta de antes…

SCP-ES-260-5: Hace un par de días soñé con que era de noche, y estaba paseando por mi pueblo. No había nadie, y todas las luces de las casas estaban apagadas. Llamaba a las casas de los vecinos, pero nadie abría la puerta, y todas las puertas estaban cerradas. Intenté buscar mi casa, pero no la encontraba, no era capaz de recordar dónde estaba.

Dr. Gascoigne: ¿Tenías miedo?

SCP-ES-260-5: Sí, mucho.

Dr. Gascoigne: ¿Y qué pasó después?

SCP-ES-260-5: Bueno, todo empezó a brillar de color azul, y me di cuenta de que no era de noche, sino que todo estaba debajo de una especie de cúpula o algo. Vi un pequeño agujero en el suelo de esa cobertura, y un grupo de ratones se escaparon por ahí. Todo cada vez brillaba más y más, y con eso me desperté.

Dr. Gascoigne: ¿Y es por eso que has estado tan enfadada?

SCP-ES-260-5: No lo sé. Yo solo quiero irme a casa. Lo siento.

Dr. Gascoigne: No te preocupes. Ahora, no quiero que vuelvas a faltar ni a una sola comida, ¿me oyes?

SCP-ES-260-5: Vale.

Anexo ES-260-4: El 19/05/2018, una brecha de contención en el ala en la que se encontraba contenida SCP-ES-260-5 resultó en que fuera testigo de algunas de las anomalías contenidas. Este acontecimiento ocasionó controversia entre algunos investigadores del Sitio-34. El Comité de Ética realizó el siguiente comunicado:

SCP-ES-260 no es una anomalía que requiera de una contención real. Los afectados por esta condición son considerados civiles en todos los aspectos, y por extensión SCP-ES-260-5 también se debe considerar una civil que ha sido testigo de todo aquello que nadie más allá de estos muros debería conocer.

La inmunidad que presenta a las diferentes clases de Amnésticos anulan la posibilidad de retirar la contención de SCP-ES-260-5, pues eso supondría una exposición total de la Fundación. Dado que las investigaciones conducidas sobre SCP-ES-260 no han ofrecido ninguna información nueva acerca de la anomalía o una posible solución a la situación del individuo, se ha llegado al consenso de que SCP-ES-260-5, de igual forma que ocurrió con otros afectados por SCP-ES-260 bajo las mismas circunstancias, debe ser finalizada. Se dispone de un plazo no mayor a 7 días para realizar esta acción.

El Comité de Ética

No obstante, el Dr. Gascoigne interpuso un recurso, alegando que las investigaciones que supervisaba daban a conocer otros aspectos de gran relevancia sobre SCP-ES-260, y que resultaba crítico mantener a SCP-ES-260-5 con vida dado que presentaba características diferentes a SCP-ES-260-1 a 4. Atendiendo a la propuesta, el Comité de Ética destinó al Dr. Borja Dowell para evaluar la situación referente a SCP-ES-260-5.

Anexo ES-260-5: La siguiente es una entrevista realizada por el Dr. Borja Dowell

Entrevistado: SCP-ES-260-5

Entrevistador: Dr. Borja Dowell

<INICIO DEL REGISTRO>

Dr. Dowell: Buenas tardes, Carmen.

SCP-ES-260-5: Carmila.

Dr. Dowell: Claro. ¿Cómo te encuentras?

SCP-ES-260-5: Todo lo bien que puedo estar encarcelada y rodeada de monstruos. Recuerdo que el primer día que pisé este sitio, Andrés me dijo que volvería a ver a mi madre después de darme un medicamento para el dolor. Lo más divertido es que no me ha dejado de doler el tobillo.

Dr. Dowell: Yo no haré promesas, será más sencillo. Esta entrevista es de gran importancia, mucho mayor de lo que puedas imaginar. Es crucial que me des cuanta más información, mejor. Estoy aquí para ayudarte. ¿Lo entiendes?

SCP-ES-260-5: ¿Necesito ayuda?

Dr. Dowell: Sí, y el Dr. Gascoigne no te la puede ofrecer, solo yo. Ahora, comencemos con las preguntas. Según he leído, tienes algo semejante a la memoria eidética. ¿Podrías demostrármelo?

SCP-ES-260-5: Sí, supongo que sí. Déjame pensar. (Pausa.) Nací algo antes de tiempo, así que pasé 10 días en la incubadora del hospital. Me temo que del momento de mi nacimiento apenas puedo relatar nada, mi visión era muy borrosa. Pero el día en que ya estaba preparada para ir a casa, recuerdo a mi madre levantarme en sus brazos y sonreír. Tenía una lágrima en su ojo izquierdo, que se secó con el hombro. Mi padre no estaba allí, no lo llegué a conocer, solo la acompañaba una enfemera encorvada bastante mayor. Me acuerdo que mi madre llevaba un vestido largo de color verde con flores amarillas. Llevaba también chanclas abiertas y un colgante con una piedra de color azul brillante. Tuve el impulso de coger esa piedrecita, pero entonces mi madre la ocultó bajo el vestido y por un instante desapareció su sonrisa. No he vuelto a ver ese colgante nunca. (Levanta la cabeza y ríe.)

Dr. Dowell: ¿Qué ocurre?

SCP-ES-260-5: No es nada, perdón.

Dr. Dowell: Repito que esta entrevista es muy importante, Carmila. No volveré a comunicarme contigo una vez finalice, así que no debes ocultarme nada.

SCP-ES-260-5: Está bien. Esa piedra del colgante me acaba de recordar a las piedras de la mina donde tuve el accidente por el que acabé aquí. No es nada relevante, solo me ha hecho gracia el hecho de que no me había dado cuenta.

Dr. Dowell: Por lo que he leído, se ha explorado a fondo esa misma cueva y no se ha encontrado ninguno de los cristales que describías en la primera entrevista que se te fue realizada. De hecho, el recorrido que dijiste seguir no coincidia con el que se encontró. Curiosamente, en los planos de la mina no había ninguna bifurcación accesible. Todos los caminos, sin contar el principal, siempre han estado obstruidos. ¿Podrías contarme toda la verdad, Carmila?

SCP-ES-260-5: Pero… (Pausa.)

El Dr. Gascoigne entra en la habitación.

Dr. Gascoigne: Hola, Dr. Dowell. No recuerdo haber autorizado ninguna entrevista con Carmila

Dr. Dowell: La burocracia conlleva mucho tiempo, y el Comité necesita información lo antes posible. Dispongo de los permisos necesarios para llevar a cabo esta acción y muchas otras.

Dr. Gascoigne: De ser así, me gustaría verlos. Hasta entonces… (Gritando.) Guardas, escoltad a Carmila a su habitación, por favor.

Dos guardas de seguridad ingresan a la sala.

Dr. Dowell: No, deteneos. Aún no hemos finalizado, ya os comunicaré yo cuándo podéis ingresar (Los guardas salen.). Dr. Gascoigne, yo solo quiero ayudar. Usted declaró que esta joven es mucho más que una civil incapaz de olvidar las atrocidades de este Sitio. Eso es lo que intento comprobar, pero la información de sus investigaciones no son tan prometedoras como sugirió.

Dr. Gascoigne: Es posible que sea así. Por eso necesito más tiempo, estoy convencido de que acabaré encontrando algo. No puedo permitir que os la llevéis, igual que con… Bueno, ya debe de saber a quienes me refiero.

Dr. Dowell: Es una civil cuya existencia podría poner en peligro el velo y todas las consecuencias que ello podría implicar.

Dr. Gascoigne: Es una niña, demonios. La P es de Proteger. Ustedes, los del Comité, se plantean proteger a todo el mundo, pero no son capaces de proteger a una pobre niña indefensa. Díganme, ¿qué ética tiene eso?

Dr. Dowell: No creo que sea mucho mejor mantener a SCP-ES-260-5…

Dr. Gascoigne: (Interrumpe.) Carmila.

Dr. Dowell: Sí. No creo que sea mejor tenerla encerrada por el resto de su vida. Lo mejor para ella es finalizarla.

SCP-ES-260-5: ¿Cómo? ¿Acaso he hecho algo malo?

Dr. Dowell: No, verás… (Pausa.)

Dr. Gascoigne: ¿Va a ser capaz de mandar a esta niña a ejecutar?

Dr. Dowell: Dr. Gascoigne, por la actitud que está presentando, voy a verme obligado a sancionarle. Además, que siga viva, como usted bien ha comprobado, no va a otorgar información nueva acerca de la anomalía. Y por si fuera poco, la información que ha compartido acerca de esa anomalía de donde fue recuperada no ha resultado ser veraz (Pausa.). Me temo que mi trabajo aquí ha terminado, Dr. Gascoigne. Ya hemos tomado una decisión. Buenas tardes.

Dr. Gascoigne: (Subiendo el tono de voz.) ¡Espera! No van a encontrar nada si van solo ustedes a la mina. Debe ir ella, o debo ir yo.

Dr. Dowell: ¿Cómo dice?

Dr. Gascoigne: Únicamente los habitantes de San Lorenzo del Añil tenemos acceso a lo que realmente se esconde en la mina.

SCP-ES-260-5: ¿Cómo que tenemos? ¿Tú también eres de San Lorenzo, Andrés?

Dr. Gascoigne: Sí. De hecho, yo era un geólogo al que habían enviado para ver si todo iba bien en la mina, tras algunos reportes extraños. Pero, como te pasó a ti, tuve un accidente junto con algunos mineros, y la Fundación nos recluyó.

Dr. Dowell: No tiene permiso para revelar esa información, Dr. Gascoigne.

Dr. Gascoigne: Ya da un poco igual, ¿no crees? Siempre te estaré agradecido por lograrme un puesto como investigador, claro que esos mineros jamás tuvieron opción de trabajar aquí. Aún asi, nunca dejé de ser parte de la anomalía. Me da igual perder toda mi carrera ya, lo que no me da igual es perder a mi hija.

Dr. Dowell: ¡Ya está bien! ¡Guardas!






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