Para: Dr. Philip Grant (Departamento de Experimentación Interanómala, Jefe)
De: Frederick Bowe (Pentagrama, Embajador)
Fecha: 31/08/2001
Asunto: SCP-935 archivado
Doctor Grant,
Espero que esté teniendo un buen día. Me dirijo a usted para informarle de que he terminado con la presentación de archivos pra SCP-935:
SCP-935-ARC.pdf
Muchas gracias por su asistencia para ayudar a mi familia, y espero que esto mejore nuestra futura relación con la Fundación.
Sinceramente,
Frederick Bowe
AVISO: EL SIGUIENTE ARCHIVO ES PARA REFERENCIA HISTÓRICA SOLAMENTE.
Este archivo ha sido bloqueado y archivado debido a que el objeto SCP se ha reclasificado como "-ARC". La información contenida puede ser inexacta o no reflejar la información más reciente disponible.
Si desea editar este archivo o tiene alguna pregunta sobre su estado, póngase en contacto con la Administración de Seguridad de Registros e Información (ASRI) o envíe un correo electrónico al administrador del servidor de IntSCPFN.
—Maria Jones, directora de ASRI
SCP-935-ARC.pdf
Ítem #: SCP-935
Clasificación del Objeto: Euclid
Procedimientos Especiales de Contención: SCP-935 está contenido dentro de un casillero de contención estándar en el Sitio-19. Cuando SCP-935 rompa la contención, la recontención del objeto comenzará bajo el Protocolo Bowe. La recontención de SCP-935 sólo ocurrirá con la recuperación de SCP-935-1. En el caso de que SCP-935-1 sea encontrado muerto, la Comisión Bowe el Equipo de Investigación de SCP-935 rastreará al subsiguiente sujeto SCP-935-1.
El Protocolo Bowe es el método actual utilizado por la Comisión Bowe el Equipo de Investigación, con la ayuda de SCP-935-1. Los sujetos de SCP-935 serán asistidos para el desmantelamiento de SCP-935 y, en caso de fracaso, el cuerpo del sujeto será devuelto a la familia con una historia encubierta para su muerte.
Descripción: SCP-935 es una caja de cartas que data del siglo XVIII en Brandeburgo, Alemania. Físicamente, las cartas están en un estado desgastado pero jugable. Dentro de la caja, la primera carta dice: "Pecados del padre, crímenes del hijo. Por las trampas cometidas hace siglos, tú y tus descendientes sufrirán las consecuencias de tus antepasados."
SCP-935 afecta a la familia Bowe, y todos los miembros que son seleccionados por el objeto son clasificados como SCP-935-1. Cuando el sujeto alcanza los 41 años de edad, 935 se teletransportará en posesión del sujeto; antes de que desaparezcan tanto el sujeto como 935. El tiempo de desaparición es desconocido, pero se estima que dura lo que el juego de cartas correspondiente. La recuperación del sujeto vivo ha fracasado hasta ahora.
Una vez que SCP-935 esté en posesión de SCP-935-1, la primera carta mostrará las instrucciones del juego de cartas específico que se jugará. Además de las instrucciones, SCP-935 le dará dos advertencias al sujeto: no hacer trampa durante el juego y no perder contra él. El incumplimiento de estas reglas resultará en la muerte de SCP-935-1. Cuando el juego comienza, SCP-935 se moverá a sí mismo de acuerdo con el desarrollo del juego de cartas. Cuando el juego termina, SCP-935 volverá a su estado inactivo y esperará al siguiente sujeto, repitiendo el proceso.
Anexo 935.1: Descubrimiento
El coronel Adrian Bowe y el Dr. Wernher von Braun discuten la prueba de un misil balístico (1956).
SCP-935 fue descubierto después de la muerte del Coronel Adrian Bowe mientras supervisaba una prueba de misiles balísticos de la Fundación el 03/02/1956. Oficialmente, la prueba fue una coordinación entre la Fundación y la Agencia de Misiles Balísticos del Ejército en el Sitio-150. Junto con la seguridad del sitio, el primo del coronel, el Teniente Stan Bowe, fue llevado a la escena para confirmar la identificación del cuerpo del coronel.
El Teniente Stan Bowe descubrió la anomalía junto al cuerpo e interrogó al personal de investigación encargado de la prueba del misil. Sus resultados no fueron concluyentes y decidió informar del problema al superior del coronel, J. Edgar Hoover. El Teniente le informó de la muerte del coronel y se ofreció a estudiar la anomalía en la unidad. El Director Hoover denegó la solicitud y le informó de que el objeto sería transferido a la Fundación. Finalmente, entregó el testamento del Coronel al Teniente, que se adjunta a continuación
Retrato del Coronel Adrian Bowe (1955).
Hola Stan,
Si lees esto, significa que estoy muerto: parece que la suerte no estaba de mi lado. Cuando encuentres mi cuerpo, encontrarás una vieja caja de cartas cerca de mí: esa caja es la causa.
No soy el único que ha muerto así: tu padre, Oliver; mi madre, Abigail. Nuestros primos, hermanos, hermanas, abuelos y bisabuelos. Nuestras futuras esposas e hijos, y los que vendrán de ellos. Durante los últimos dieciocho años, lo he mantenido en secreto para nuestra familia, porque tu padre me pidió que lo hiciera.
Supuestamente, estas cartas tienen algún tipo de maldición, algo que ver con "hacer trampa". Personalmente, no me importa y no quiero saber esa mierda. Solo necesitaba saber cómo destruir esta cosa pero como ves, no funcionó tan bien.
Dejé mi herencia a mis hijos, pero te dejo todo el trabajo de nuestros antepasados: Hoover te dará la información que necesites, y lo transferirá a la Fundación bajo tu dirección; pensé que ellos eran los más aptos para ayudarnos en nuestro trabajo, espero que eso ayude. Sólo pido dos favores: uno, cuidar de mi esposa Sarah, así como del pequeño Oliver y de Janey. No podía permitirme perderlos así. Segundo, asegúrate de destruir esta mierda. Haz que pague por lo que le ha hecho a nuestra familia y lo que hará si la dejas.
Buena suerte, idiota.
Semper fidelis,
Adrian Rye B.
Anexo 935.2: Sujetos relevantes de SCP-935
Desde la contención de SCP-935 el 03/02/1956 hasta la muerte del General Stan Bowe el 09/07/1970, el General fue el Investigador en Jefe de SCP-935 así como el Director de la Comisión Bowe. Durante estos catorce años, el General dedicó su vida a la recuperación de documentos históricos de la familia Bowe con el fin de ayudar en la eliminación de SCP-935. Entre 1956 y 1970, diecisiete miembros de la familia murieron a causa del objeto.
Sin embargo, se lograron pocos progresos en la eliminación de la anomalía, la mitigación de sus capacidades anómalas o su origen. Sin embargo, el General Stan Bowe y la Comisión Bowe compilaron los sujetos más relevantes eliminados por SCP-935. Los escritos más importantes dejados por las víctimas que conocen de SCP-935 se adjuntan a continuación:
Cuadro recuperado de la Sra. Sally Bowe (1876).
Mi amado hijo,
Es una pena que no me quede más tiempo, querido, pero no puedo ir en contra del llamado de nuestro Señor. Me entristece que no puedas visitar a tu madre en sus últimos días, pero aún más lo que sucederá después. Es por eso que me he asegurado de que esta carta te llegue, así como también nuestra propiedad familiar. Aunque esto puede ser increíblemente valioso en este mundo terrenal, no se puede comparar con la gloria del Reino y el gran regalo de la vida que se nos ha dado. Por eso me entristece, porque nuestro don de la vida ya no nos pertenece. Al menos del lado de tu padre.
Actualmente tengo 71 años. He vivido una larga vida, me casé con tu padre tarde en la vida, después de ser viuda. Me resultó extraño que se casara con una mujer mayor, pero ahora lo sé: era un experimento para ver si podía sobrevivir a la maldición que nos aflige. Murió temprano, y yo sólo viví porque recibí misericordia de la ira de nuestro Señor. La fuente de este castigo viene de esta caja de cartas, que estará con esta carta.
La caja es la razón de la muerte de tu padre. Y aunque no debí ir en contra de la ira de nuestro Padre, soy tu madre. Se supone que debo protegerte y espero que Dios pueda perdonarme por lo que hice: después de pedir ayuda a nuestro obispo y no poder detenerla, pedí la ayuda de ocultistas para descifrar el porqué del castigo de nuestro Señor. Fracasaron como debí saberlo y pronto, me contagié de esta enfermedad que sufro. Este es otro castigo, uno que no puedo detener, y uno que moriré sabiendo que he sentenciado a mis hijos. Lo siento, hijo mío.
Tal vez un día detendremos esta maldición, y recibiremos el perdón de nuestro Padre. Pero eso sólo sucederá si nosotros mismos nos redimimos. ¿De qué? Ojalá lo supiera. Pero lo que quiero que sepas, Henry, es que quiero que seas el próximo patriarca de la familia. Eres uno de los pocos ancianos que quedan de nuestra sangre, y eres el único en quien puedo confiar con la tarea de la supervivencia de nuestra sangre. Continuar con nuestra tradición: matrimonios precoces con familias mayores, y muchos hijos. Esa es la única manera de que nuestra familia sea salvada.
Me gustaría haberte visto una última vez en esta tierra, pero tal vez nos encontraremos de nuevo en el Cielo si Dios lo permite.
Tu madre enferma,
Sally L. Bowe
Retrato del General Brig. Henry Bowe de los archivos de la Caballería de Estados Unidos (1887).
Para William,
Al diablo con todo, mi último intento de deshacerme de estas malditas cartas y todo por culpa de unos indios. Sé que me aconsejaste de no infringir el protocolo, pero soy el director de la Iniciativa, así que puedo hacer lo que quiera. Querías explotar el reciente renacimiento de la magia, taumaturgia, o como mierda lo llamen hoy en día. El problema es que yo me estaba quedando sin tiempo, tú te estabas quedando sin tiempo, y nuestra familia se estaba quedando sin tiempo.
Cuando pisé Window Rock, los recuerdos de la guerra pasaron por mis ojos. Incluso cuando les dimos la tierra, lucharon por más: simplemente no podían quedarse donde les dijimos que se quedaran. Vi a una o dos personas que había capturado antes, y la noticia de mi llegada se extendió rápidamente. Lo suficientemente pronto, fui recibido por el líder del clan más grande y le ordené que me llevara con su sanador. Sabía que mi presencia lo insultaba, pero siguió mis órdenes.
Cuando me encontré al chamán, le expliqué la situación. Él escuchó atentamente y aceptó mi orden a regañadientes. Tuvo la ayuda de algunos asistentes y realizó un ritual que duró quién sabe cuánto tiempo. Me preguntó si nuestra familia era culpable, y respondí: ¿qué familia no? No le gustó mi respuesta, pero continuó. Cuando el sol se había puesto, respondió: las cartas no son un castigo divino como creía nuestra madre. El chamán dijo que estas cartas contenían un espíritu vengativo y que emanaba un ardiente odio hacia mí. Confirmó que era un castigo, pero no sabía de qué.
Asumí que era así, y le pregunté si podía hacer algo para purgar a este espíritu: me dijo que podía. Le ordené que lo hiciera, y él negó mi petición. Me acerqué a mi bolso y le arrojé una docena de dólares para que pudiera comprar comida en la base más cercana. No lo aceptó, así que me levanté y me fui; pudieron haberme ayudado, pero decidieron no hacerlo.
Así que la semana siguiente, después de la aprobación del Presidente Arthur, envié a la Caballería y les ordené que recogieran al chamán, sus ayudantes y sus familias. Como hace unos años, cuando ordené a mis hombres que los llevaran a dar una larga caminata. Cuando el chamán decidió no ayudar a nuestra familia, para buscar venganza por lo que hice, cavaron su propia tumba. Últimamente, he oído historias, que sus espíritus ahora vagan por la tierra. En cierto modo, me recuerdan a nosotros: espíritus muertos que buscan venganza por lo que les sucedió.
William, como hice con esos indios, quiero que hagas lo mismo con esas cartas: ojo por ojo. Por mí, por ti y por nuestra familia.
Véngame,
H.W. Bowe
Retrato del Dr. Oliver Bowe de los archivos del Departamento Científico del Sitio-19 (1934).
Para Adrian,
Mi muchacho, perdóname por favor, no pude mantener la promesa que le hice a tu padre de protegerte. No me queda mucho tiempo para continuar mi investigación y neutralizar la maldición de nuestra familia. Hice todo lo posible para detenerla, y me deprime que no fui yo quien fue elegido para salvar a nuestra familia.
Mientras te escribo esta carta, desearía haber podido usar el tiempo que dediqué a mis estudios para pasar más tiempo contigo y con Stan. Me gustaría poder volver atrás en el tiempo, para detener esta maldición para siempre, y volver a envejecer y velos a ustedes dos convirtiéndose en hombres. Pero no hay razón para arrepentirse ahora, y todo lo que queda es rezar para que gane este juego enfermo.
En el caso de que no, te pido por favor que termines mi trabajo: el trabajo de nuestra familia. Recibirás todo lo que necesitas saber junto con esta carta. No encontré casi nada nuevo con una excepción: cuando las cartas nos matan, dejan un mensaje. He compilado estos mensajes en mis notas y puedes verlos por ti mismo. Al principio no quería creerlo, pero no puedo negar la evidencia: parece tener fe en nosotros. Cada vez que deja un mensaje, lo hace como si estuviera decepcionado de nosotros. Y lo ha hecho cada vez que he encontrado a uno de nuestros familiares muerto.
Quiere que juguemos limpio, pero o hemos perdido el juego o hemos hecho trampa. Las estrategias que hemos utilizado hasta ahora han fracasado, y debemos cambiar para ganar. Ahora que lo sé es que debo probar esta teoría. Espero vivir para decírtelo porque no soportaría irme sin que lo sepas. Cruza los dedos, Adrian.
Mi muchacho, prométeme que si muero, cuidarás de tu primo. Moriré por los dos si tengo que hacerlo, pero no estaría en paz si él también pasara por lo que yo. Perdóname, mi muchacho, por poner este peso sobre tus hombros; pero debemos salvarnos porque solo tenemos a nuestra familia.
No sé de qué creen que somos culpables esas cartas, sólo sé que lo somos y lamento no haber podido redimirnos. Estas son mis últimas palabras para ti, así que por favor mantenlas cerca de tu corazón: los quiero a ti y a Stan. Ustedes dos estarán en mi corazón cuando juegue este juego retorcido.
Te echaré de menos,
Oliver
Retrato del General Stan Bowe de los archivos de la Comisión Bowe (1969).
Para Willis,
Hola, hijo. Felices 10 años. Siempre disfruté verte crecer cada año, pero lamento no haber estado ahí para verte soplabar tus velas. No te abrazaré ni te daré tu regalo. Sin embargo, lo pagaré. Te devolveré a ti y a nuestra familia, nuestra vida. Este será mi regalo para tu cumpleaños, y los muchos más por venir. Te quiero a ti y a tu mamá, Willis, siempre recuerda eso.
En el caso, que alguien más encuentre esta carta: una operación secreta ocurrió. SCP-935 rompió la contención y me llevó con él. Usé a mi personal más confiable para brechar anomalías y usarlas contra SCP-935, para aumentar mis posibilidades de éxito. Incluso si muero, no lo haré sin pelear.
Aquellos que colaboraron conmigo, y luego detuvieron mis intentos de detener la anomalía, solo tengo algo que decirle: malditos seas. Cuando muera, tendré el nombre del alma dentro de SCP-935. Y cuando lo haga, el resto de las piezas caerán en su lugar. Sé que la Fundación no terminará el trabajo; ese destino no es para ustedes, sino para alguien de mi familia. Ese trabajo será suyo. Pueden agradecerme cuando los vea en el infierno.
Willis, cuando encuentres esta carta, debes saber esto: una vez que termine, el nombre de nuestra familia será deshonrado en la Fundación. Nuestro nombre será condenado, como lo es ahora. Pero ese es el precio que debemos pagar para mantener a nuestra familia viva. Willis, te encomiendo a ti que devuelvas nuestro nombre al lugar al que pertenece; que mantengas nuestro legado, hijo mío.
Para la Fundación, el General Stan Joseph Bowe, firmando.
A mi familia,
Stan
Anexo 935.3: Incidenet 935-D
Fotografía de un pasillo destruido en el Sector 5 del Sitio-19 después del Incidente 935-D (1970).
El Incidente 935-D ocurrió el 09/07/1970 después de la brecha de contención de SCP-935, que causó la desaparición del General Stan Bowe, a partir de ahora referido como SCP-935-1. Durante su desaparición, personal de la Comisión Bowe realizó una operación secreta estrechamente relacionada con SCP-935-1 para ayudar en la neutralización de la anomalía, utilizando objetos SCP relacionados con la suerte y la probabilidad para decantar el juego a favor de SCP-935-1.
La brecha de estos objetos cambió repentinamente el campo probabilístico localizado, haciendo que la operación se convirtiera en una brecha de contención. A pesar de la pérdida de control por parte del personal de la Comisión Bowe, las anomalías fueron entregadas a tiempo a la ubicación de SCP-935-1 en el Sitio-19. Sin embargo, las anomalías no ayudaron en la neutralización de SCP-935 y después de la recontención de las anomalías brechadas, el personal involucrado de la Comisión Bowe fue capturado con la excepción de SCP-935-1.
SCP-935-1 no fue neutralizado por la anomalía, pero se disparó cuando estaba rodeado por la seguridad del sitio. El guardia superior a cargo de la captura de SCP-935-1 declaró que gritó un nombre al equipo de seguridad, antes de suicidarse. Después del anuncio de la muerte del sujeto, los leales restantes se rindieron. El cuerpo de SCP-935-1 fue recuperado y devuelto a la familia bajo una historia encubierta, así como con honores oficiales del estado. SCP-935 fue encontrado junto al cuerpo de SCP-935-1, y la tarjeta superior fue reescrita con el siguiente mensaje:
TODOS
LOS BOWE
SON
LO
MISMO
Después de la contención de la anomalía, la Comisión Bowe fue disuelta y su personal fue reprendido o devuelto al Pentagrama. El Equipo de Investigación de SCP-935 recibió autoridad completa sobre el proyecto. El Protocolo Bowe fue readaptaddo para la contención activa y la supresión de la maldición a la familia Bowe, debido a las dificultades en el método usado por la Comisión Bowe en sus procedimientos de contención contra SCP-935. Desde el Incidente 935-D, los intentos de desmantelamiento de SCP-935 han cesado.
AVISO DE LA ADMINISTRACIÓN DE SEGURIDAD DE REGISTROS E INFORMACIÓN DE LA FUNDACIÓN
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— Maria Jones, Directora de ASRI