SCP-7091

Puntuación: +2+x

Ítem #: SCP-7091

Clasificación del Objeto: Seguro

Procedimientos Especiales de Contención:

La exploración de SCP-7091 está prohibida tras la conclusión de la Misión Prometeo debido a la naturaleza impredecible de SCP-7091-1. Aunque se han modificado las precauciones estándar para sustancias anómalas peligrosas para la seguridad de los empleados de la Fundación, las alteraciones moleculares en perpetua evolución de SCP-7091-1 siguen representando una amenaza para los organismos biológicos y la materia inorgánica. Todos los artefactos y materiales recogidos durante la Misión Prometheus deben permanecer en una cámara subterránea criogénica y herméticamente sellada bajo el Sitio-82. Sólo se puede acceder a esta cámara por medio de un vehículo de la Fundación. A esta cámara sólo pueden acceder los autómatas programados para realizar investigaciones y experimentos a distancia.

Una vez concluida la investigación, los autómatas se trasladarán al incinerador, construido cerca de la cámara, y activarán la máquina desde dentro. Las cenizas serán examinadas a una distancia segura por personal de la Fundación con trajes de protección contra materiales peligrosos de Clase II en busca de partículas de SCP-7091-1 y, si no hay partículas presentes, se integrarán en la tierra. En caso de que SCP-7091-1 permanezca de alguna forma en las cenizas, el incinerador se activará de nuevo y permanecerá activo hasta que se erradiquen las partículas. El personal contagiado por SCP-7091-1 será eliminado a distancia y sometido a los mismos procesos que los autómatas asignados a este objeto.

Se desacreditarán los informes astronómicos de científicos civiles que sugieran la existencia de SCP-7091 y se administrarán amnésticos de Tipo-B a los astrónomos. Se está investigando la construcción de un escudo que obstruya a SCP-7091 desde todos los ángulos de la Tierra.

Descripción:

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Imagen de la ubicación de Crystellia B, captada con el Space Force 3

SCP-7091 es una Esfera de Dyson1 situada en [COORDENADAS ELIMINADAS] en la Galaxia de Andrómeda, a 1,865 millones de años luz de la Tierra. A pesar de ser un 15% más pequeña que Sol, la estrella que contenida por SCP-7091 produce aproximadamente 1,23 x 1035 julios por período de 24 horas, aproximadamente la misma cantidad de energía que Sol produce cada año. Esta energía es absorbida por SCP-7091 mediante matrices solares y transferida directamente al cuarto planeta de su sistema solar, denominado Crystellia B por los astrónomos de la Fundación. SCP-7091 está bloqueado marealmente con Crystellia B, aunque se desconoce cómo es posible dada la distancia y la diferencia de tamaño relativo entre ambos objetos celestes.

Se cree que la superficie de Crystellia B ha sido invadida y alterada por la abundancia de SCP-7091-1. Esta hipótesis se ve corroborada por las ruinas de SCP-7091. Debido a la alta concentración de SCP-7091-1 en la superficie del planeta y en sus lunas, no es posible por el momento investigar a fondo los restos de esta sociedad.

SCP-7091-1 es un moho negro parasitario telepático. SCP-7091-1 hace que las células se regeneren exponencialmente más rápido de lo normal, al tiempo que elimina todo control motor y función corporal autónoma en los organismos sapientes infectados. Sin embargo, este proceso no afecta a la cognición superior. También es capaz de combinar átomos de materia orgánica con materia inorgánica, así como de combinar los átomos de materia inorgánica con otra materia inorgánica si se le permite propagarse sin cesar.

Exploración

Se descubrió que una construcción artificial que orbitaba dentro del límite de Roche de Crystellia B tenía cantidades mínimas de SCP-7091-1 presentes en su superficie y dentro de su puerto de acoplamiento. La cantidad mínima de partículas de SCP-7091-1 estaba dentro de los parámetros de riesgo aceptables establecidos por el Comité de Ética. El 8 de junio de 2087, la División de Astronomía Anómala propuso una expedición a la construcción artificial, bautizada como Misión Prometeo, que posteriormente fue aprobada por el Consejo O5. Se envió un equipo de tres personas, veteranos de la exploración interestelar, para investigar la estructura.

Lucy Cabot, Nathaniel Burr y Jazzmin Gibson se ofrecieron voluntarios para la misión antropológica, ya que todos habían participado en exploraciones del espacio profundo en megaestructuras antiguas durante la última década. Cada uno de ellos iba equipado con trajes para materiales peligrosos de clase II, que llevaban debajo de sus trajes de vuelo espacial, y una pistola que disparaba balas incendiarias y balísticas. Su objetivo principal era investigar la construcción artificial, suponiendo que, debido a la presencia relativamente rudimentaria de SCP-7091-1, podrían encontrar miembros vivos de los habitantes de Crystellia B u objetos no contaminados que hubieran dejado atrás para su estudio.

Utilizando un motor de energía disforme experimental diseñado a partir de tecnología Sariana, la Fundación pudo transportar a Cabot, Burr y Gibson a velocidades superiores a la de la luz hasta Crystellia B. Tras un breve periodo de recuperación para evitar el mareo por desaceleración, el equipo desembarcó de la nave y entró en la construcción artificial a través del puerto abierto.

Registro de la Misión Prometeo .01

La siguiente grabación se transmitió desde las cámaras corporales montadas en el equipo a la nave, donde se retransmitió a la central de la Fundación.

<Inicio del Registro>

Cabot: Soy Lucille Cabot de la Misión Prometeo con nuestro informe de campo. Hemos salido de la hipervelocidad hace unas… dos horas terrestres, y nos acercamos a la estación que orbita Crystellia B. Ahora son aproximadamente las 02:00.

La megaestructura artificial puede observarse a través de la ventana de la nave. La construcción es tan grande que no puede verse en toda su longitud sin girar la cámara de la ventana. Parece estar hecha de una aleación metálica, con varias junturas en las que se soldaron placas metálicas adicionales a la estructura tras su finalización inicial. En el exterior se observan varias ranuras que forman caminos y patrones que se asemejan a triángulos. De su interior emanan luces naranjas. En la "parte superior" de la estructura hay un dispositivo parecido a una antena, con una luz roja parpadeante en su extremo.

Burr: Parece que hay alguien en casa, capitana. Estoy recogiendo una tonelada de organismos en el interior.

Gibson: ¿Podrían ser formas de vida no infectadas de Crystellia B, o tal vez algunos restos de un C.S.2?

Cabot: Ejecuta un escaneo profundo de la zona en el rango de cinco mil kilómetros. Busca naves exploradoras sarianas, fragatas, todo.

Burr: Estoy en eso.

Burr activa los sensores exteriores de la nave, introduciendo el alcance sugerido por Cabot. El sensor tarda varios minutos en calcular. Una vez completada su tarea, en la pantalla del exterior de la estructura pueden verse catorce círculos de color verde oscuro que indican la presencia de vehículos agrupados. En el interior de la estructura artificial también pueden observarse varias docenas de agrupaciones más pequeñas que sugieren la presencia de organismos, aunque están inmóviles.

Burr: Tengo algo. Muchas cosas, en realidad. El sensor está detectando naves Sarianas, pero están demasiado cerca.

Cabot: ¿Qué quieres decir?

Burr: Quiero decir que hay no menos de catorce naves de un C.S. coincidiendo unas con otras en casi el mismo espacio exacto, mientras que de alguna manera siguen siendo objetos distintos. Y están… ¿expandiéndose? ¿Creciendo? El metal no se mueve así.

Gibson: Este escáner no funciona mal. Tal vez se trate de una anomalía no observada anteriormente.

Burr: Podría ser. También hice un diagnóstico de los niveles locales de Hume. Todo sobre las naves Sarianas cumplen con nuestras expectativas de su tecnología. Lo único anómalo que vi en ese grupo de naves es la presencia de SCP-7091-1. Parecen estar creciendo casi orgánicamente, como una flor.

Cabot: ¿Podemos anclarnos en ese lado?

Burr: Negativo. Hay demasiado de SCP-7091-1. Tendremos que intentarlo por el lado del puerto.

Gibson: Pensaba que la DAA3 había despejado la estación.

Cabot: La base está a poco menos de dos años luz, no me sorprende que no hayan visto el grupo de naves, o a SCP-7091-1 a estribor. (Hacia Burr) Vamos.

Burr: Copiado.

La nave se aproxima al muelle de babor de la estructura artificial. La puerta de la bahía está ligeramente entreabierta y fuera de las vías, y SCP-7091-1 se puede observar desde la cámara del mirador. Desde el otro lado de la puerta de la bahía, se puede observar un pequeño segmento de una nave sariana. El morro de la nave sobresale por la puerta de la bahía, conectando ambas a través de los hilos de SCP-7091-1.

Cabot: Intenta una anulación manual.

Gibson teclea varias veces en el datapad principal de la nave. Tras varios minutos, consigue acceder a distancia al ordenador central de la estructura artificial. Pulsa algunos botones, pero ninguno es capaz de controlar el mecanismo de la puerta de la bahía. Gira los diales de la pantalla y la puerta de la bahía comienza a abrirse, aunque con dificultad. Al cabo de aproximadamente un minuto, el mecanismo de la puerta de la bahía experimenta un fallo mecánico y se desprende de sus bisagras, permitiendo que tanto la puerta como la nave sariana salgan flotando al espacio.

Gibson: Bueno, eso fue… inesperado. Mis disculpas.

Cabot: Cualquier cosa es puerto en una tormenta, ¿verdad Nate?

Burr: Abróchense los cinturones, amigos.

Burr lleva la nave al interior y, después de que Gibson active y cierre las puertas de emergencia del hangar de la estructura, apaga la nave. El equipo desembarca con las pistolas desenfundadas y las linternas encendidas. El interior de la estructura parece abandonado; se pueden ver grandes cajas de lo que parecen ser raciones y suministros médicos esparcidos por el suelo de forma desordenada. Hay dos grandes fragatas espaciales presentes, ambas recubiertas de una gruesa capa de óxido y partículas de SCP-7091-1. Del techo cuelgan hilos de materia SCP-7091-1 entretejida, parecidos a telarañas. Estas hebras se extienden desde el techo hasta la pared, donde pueden observarse descendiendo hasta el suelo de forma similar a las raíces de los árboles.

Dentro de los filamentos, entre la pared y la fragata más a la izquierda, pueden verse cadáveres humanoides demacrados fusionados al suelo. La capa dérmica superior de los cadáveres se ha integrado con SCP-7091-1, dejando negro el resto del tejido dérmico expuesto.

Lo que puede verse de los cadáveres muestra que poseían extremidades largas, aproximadamente el doble que las de un humano medio. Las cabezas son bulbosas y agrandadas, aunque se desconoce si esto es resultado de la infección SCP-7091-1 que afecta a la necrosis o de la forma natural de los organismos. Las cabezas menos alteradas poseen cuatro ojos, un par más grande cerca de la parte superior de la cabeza y un subconjunto más pequeño a los lados del cráneo. Los ojos de estos organismos están tapados, lo que sugiere que han dejado de vivir; sin embargo, cuando Cabot los ilumina con su linterna, los ojos pueden verse rastreando la luz.

Cabot: ¿Qué opinas de esto?

Gibson: Los cuerpos todavía deben tener alguna actividad neural, dada la… respuesta fisiológica. Sin embargo, más allá de pincharlos con un palo, no puedo decirte si los infectados siguen vivos o no.

Gibson acciona un mecanismo en la bahía del hangar y mueve un objeto similar a un pilar a lo largo de una vía que estaba obstruida por la telaraña SCP-7091-1. Las hebras se rompen y permiten que los organismos humanoides se desplomen sobre el suelo frente a ella. Las hebras se rompen, permitiendo que los organismos humanoides se desplomen sobre el suelo frente a ella. Varios organismos gimen, mientras que otros empiezan a hablar en craeico, aunque con evidente dificultad.

Cabot: ¿Puedes traducirlo, Gibson?

Gibson: (Se aclara la garganta.) Estoy un poco fuera de práctica con los viejos dialectos extrasolares pero… hrm… Parecen tres palabras: Consumir, expandir y… ¿crecer? Sin embargo, no estoy seguro de si son ellos los que hablan o SCP-7091-1.

Burr: En cualquier caso, parece que no llegaron muy lejos.

Cabot: Lo dudo. Los cascos de estas naves están demasiado destrozados para el espacio profundo - además, no veo ninguna herramienta de reparación o autómatas cerca. Probablemente fueron abandonados aquí.

Se oye un estruendo procedente del interior de la estructura artificial. Los miembros del equipo levantan sus armas mientras Cabot se acerca a la puerta que conduce al interior. Mira a través de la mirilla de cristal y, tras determinar que es seguro avanzar, activa un teclado en el lateral de la puerta, abriéndola. La puerta intenta deslizarse hacia arriba, pero las vigas están obstruidas. La puerta se desprende de la barandilla y cae hacia atrás. Aterriza lejos de Cabot y haciendo mucho ruido. Cabot hace un gesto a Gibson y Burr para que le sigan.

El equipo se abre paso por un pasillo triangular. La presencia de SCP-7091-1 ha disminuido considerablemente desde el hangar y apenas es visible desde la perspectiva del equipo. En las paredes se ven sellos parecidos al craeico, escritos a toda prisa, a juzgar por la calidad de la escritura.

Cabot: ¿Gibson?

Gibson: ¿Algo sobre un contagio? Este carácter se asocia típicamente con infección o moho. ¿Quizás una advertencia sobre la infección de SCP-7091-1?

Burr: ¿Una advertencia? Parece un poco tarde para eso, ¿no crees?

Cabot: No es para ellos. Es para nosotros.

Burr: ¿Seguimos adelante, Capitana?

Cabot: …Afirmativo.

Registro de la Misión Prometeo .02

La siguiente secuencia se reanuda después de que el equipo atravesara la estación espacial. Durante el periodo intermitente del último registro y el comienzo del siguiente, no se produjo ningún diálogo y las observaciones fueron coherentes con lo ya descubierto, de ahí su exclusión de este documento.

El metraje relevante se reanuda en la entrada de una antecámara.

<Inicio del Registro>

La cámara se desplaza, mostrando una gran puerta deslizante cubierta de SCP-7091-1, que se ha formado en estructuras parecidas a enredaderas. Cabot intenta acceder a la puerta a través del panel de control situado a su derecha. A pesar de que una luz verde se activa, indicando una conexión exitosa, la puerta permanece sellada.

Burr: ¿Y si la hacemos explotar?

Cabot: Me inclino en esa dirección, pero deberíamos agotar nuestras otras opciones primero. No sabemos cómo reaccionará SCP-7091-1 a las balas reales. Las incendiarias podrían funcionar, pero de nuevo, no podemos saberlo con certeza.

Gibson: El moho y la ceniza encendidos podrían resultar peligrosos.

Burr: Bien… Tal vez haya un arma o un tubo o algo por aquí con lo que podamos abrirlo.

Cabot: Bien pensado. Miremos por aquí.

El equipo se dispersa sin perder el contacto visual. Cabot examina una amalgama relativamente pequeña de carne quemada y ojos unidos por SCP-7091-1. Los ojos la siguen, pero no reaccionan a su luz ni a ningún otro estímulo. Cabot hace brillar su luz más allá de la masa de SCP-7091-1, revelando un pasillo completamente obstruido por moho y cadáveres fusionados.

Gibson examina el techo. Del techo cuelgan estalactitas vagamente formadas por cadáveres putrefactos, relativamente desprovistos de SCP-7091-1. Un trozo de materia muscular gotea de la estalactita y cae justo delante de Gibson, que retrocede para evitar salpicaduras residuales. En la base de las estalactitas hay un patrón de carne arremolinada que se asemeja a una cara, aunque los "ojos" están cerrados. La cara se extiende desde la posición de Gibson hacia el interior de la estación espacial, desapareciendo en el pasillo obstruido.

Burr rodea una estructura similar a un pedestal con una pantalla activa encima. La pantalla tiene SCP-7091-1 en aproximadamente el 50% de su superficie, aunque Burr sigue siendo capaz de activar diales y botones en su superficie holográfica. Ante su intromisión, las luces de la zona se encienden y se oye cómo se activa un sistema de ventilación.

Burr: Creo que tengo algo aquí, gente.

Gibson y Cabot se dirigen hacia Burr. Gibson se coloca en su sitio frente a la pantalla y empieza a leer los símbolos que han aparecido.

Gibson: Parece algún tipo de mecanismo de control de emergencia. (Señala.) Ese símbolo significa "Reserva" o "Segundo". (Señala a otra parte) Este dice "Entrada".

Cabot: Puede que abra esa puerta

Gibson gira el dial situado bajo el símbolo de "Entrada". Segundos después se oye girar engranajes y otras máquinas. Se oye un fuerte tartamudeo, como si el mecanismo estuviera obstruido por un objeto extraño. Gibson gira algunos diales holográficos más, y más tarde se confirma que está desviando más energía a este mecanismo desde otras zonas de la estación espacial. Al cabo de unos tres minutos, las estructuras en forma de enredadera que impedían su acceso desde la antecámara se rompen y la puerta se abre.

Cabot le da unas palmaditas en los hombros a Gibson y conduce al equipo a través de la puerta de la antecámara. El suelo está cubierto de SCP-7091-1 en una concentración mucho mayor que la observada anteriormente. La textura del moho hace que el suelo sea parcialmente adhesivo, dificultando ligeramente el movimiento del equipo. A medida que avanzan hacia la antecámara, las estructuras en forma de enredadera comienzan a contraerse, cerrando la puerta tras ellos.

Burr: Mierda. Capitana, tenemos un problema.

Gibson: Podemos preocuparnos de la puerta más tarde. ¿Todavía tienes tu datapad?

Burr: Yo sí, sí. (Lo comprueba.) Hay dos organismos unos metros por delante de nosotros, uno al lado del otro por lo que parece.

Cabot: Mantente alerta.

A lo largo de las paredes de la antecámara hay placas de metal, retorcidas y reformadas de modo que apenas se parecen a su forma original. Esferas compuestas de metales no homogéneos y SCP-7091-1 levitan sobre pilares cortos de SCP-7091-1, dispuestos en dos filas paralelas entre sí. Hay grandes monitores suspendidos en ángulo desde el techo, que muestran signos parpadeantes en los que puede leerse: "Construcción de la nave completada. ¿Listo para el lanzamiento?".

En la pared más alejada de la antecámara hay dos cadáveres humanoides. Los cuerpos miden unos tres metros y probablemente poseían una gran masa muscular, a juzgar por los patrones de la piel desprendida que se asemejan vagamente a los de los músculos humanos. Cada cadáver tiene siete dedos en cada mano y una estructura digitígrada en los pies, aunque al cadáver de la izquierda le falta una de las piernas. Los cadáveres parecen abrazarse.

Uno de los cadáveres gira la cabeza hacia el equipo y extiende la mano. La boca se mueve, lo que permite al cadáver hablar, aunque su habla se ve aparentemente obstaculizada por la presencia de SCP-7091-1 en su garganta.

Gibson: Es difícil saberlo con certeza. Creo que podría tener hambre.

Cabot: No les demos más biocombustible, ¿eh?

En la base de los pies de los cadáveres se encuentra un diario, desprovisto de SCP-7091-1. Cabot examina el diario y, tras confirmar que SCP-7091-1 no está presente en sus páginas ni en su cubierta, lo encierra en un contenedor de transporte de material biopeligroso.

Burr: Las naves estaban literalmente a un botón de ser lanzadas, Capitana.

Cabot: Jesús.

Gibson: Está claro que Dios no tenía buenos planes para ellos.

Cabot: Hagamos las maletas y volvamos a casa. Hemos hecho todo lo que teníamos que hacer aquí.

Gibson y Burr: Copiado.

<Fin del Registro>

Diario Científico Recuperado

El siguiente contenido fue transcrito a bordo del buque del equipo de exploración por la I.A. a bordo y transmitido al Sitio-83 para su análisis.

Fecha Estelar: 12avo Aermith, Ciclo 900

¡No puedo creer que haya funcionado! Septimus y su legión de científicos han creado una máquina sifónica solar que funciona a pleno rendimiento y ahora podemos abastecer de energía a toda Crestenia hasta que la estrella explote dentro de dos mil millones de años. Que las lunas nos bendigan por toda la eternidad.

Sin embargo, ahora persiste un problema: hemos conquistado la estrella, doblegado los otros doce planetas a nuestra voluntad, cartografiado nuestra galaxia hasta el más pequeño grano de arena en el planeta enano más pequeño, pero estamos varados. Abandonados. Nuestra esperanza de vida no puede soportar el tiempo que nos llevaría viajar incluso la corta distancia que separa nuestro sistema solar del siguiente. Si yo abordara una nave ahora mismo en mi 100imo ciclo alrededor del sol, llegaría a Seraminus como un viejo craetiano, mis descendientes tendrían más de 300 años, y sus descendientes se estarían preparando para tener descendencia propia. Esto no es aceptable.

El otro día se lo comenté a Septimus. Parecía molesto al darse cuenta, pero a su vez me ofreció la oportunidad de trabajar directamente bajo sus órdenes en una solución. Qué gran fortuna me ha concedido. No lo defraudaré.

Juntos, los craetianos, conquistaremos el universo.

Fecha Estelar: 19eno Aermith, Ciclo 900

La mecanización convencional de la carne ha demostrado aumentar la longevidad de una craetiana normal en un 15%, a costa del mantenimiento rutinario y la sustitución periódica de las piezas de la máquina. Una solución, sin duda, pero no sostenible. Con el tiempo, toda la materia prima de nuestro hogar y de los demás planetas de nuestro sistema se agotará para mantener a nuestra población. Podemos encontrar más en otros lugares, pero ¿qué pasará cuando todo lo no renovable se agote? Nuestra especie perecerá, y será mi culpa. No puedo permitirlo.

Septimus me ha asignado un equipo de individuos con los que no estoy familiarizado. Tal vez eran de una de las colonias de ultramar, o tal vez de una luna que no conocía. Están dispuestos a trabajar y a hacer lo que se les dice, así que supongo que sus orígenes no importan demasiado, ¿verdad? Uno de ellos, una extraña criatura diminuta compuesta parcialmente de metamateriales llamada Alph, ha sugerido que pasemos de los componentes mecanizados estándar a los biomecánicos alimentados por el sol. No creo que sea un buen augurio, pero por el bien de la misión, lo probaré.

Que las lunas nos bendigan a los exploradores errantes.

Fecha Estelar: 45to Aermith, Ciclo 900

Hemos estado desviando energía del sol a los craetianos biomecánicos como se describe en los planos de Alph. Hasta ahora las pruebas han ido bien. Septimus está satisfecho, al igual que yo. ¡Puede que lo tengamos resuelto!

Septimus ha empezado a construir naves de exploración del espacio profundo en la estación espacial que orbita Crestenia. Tiene planes para que catorce equipos de colonos tomen cada uno una nave y exploren una sección diferente de nuestra galaxia y tal vez incluso las que están fuera de nuestra heliosfera. Nuestros mapas estelares ya están llenos y son preciosos de los mundos que hemos conquistado, ¡imagínate cómo serán cuando tengamos una legión de exploradores inmortales que los actualicen constantemente! No puedo contener mi emoción.

Aunque me gustaría poder unirme a Septimus a bordo de la estación espacial. Él dice que mi lugar está aquí en Crestenia, en el laboratorio, trabajando en una solución para asegurar la supervivencia perpetua de nuestra especie. Pero echo de menos su presencia.

Espero que venga pronto de visita.

Que las lunas nos guíen hacia la inmortalidad.

Fecha Estelar: 1er Haelith, Ciclo 900

Ayer comenzamos el ensayo de vuelo espacial de los craetianos biomecánicos propulsados por energía solar. Todo iba bien, al principio, hasta que salieron de la atmósfera de Crestenia. La radiación solar bruta y sin filtrar desbordó sus partes mecánicas, calentándolas hasta que el reactor interno no pudo soportar el calor.

Todos y cada uno de ellos entraron en estado crítico y explotaron antes de poder besar las estrellas.

Soy un tonto por haber pensado que la solución sería tan sencilla. Lloro la pérdida de mi gente, y me avergüenzo de haber decepcionado a Septimus. Ni siquiera puedo culpar a Alph de esto, ya que soy el encargado de aprobar, probar e investigar los medios para nuestra inmortalidad.

Soy un fracaso.

Que las lunas nos perdonen escuálidos ambiciosos.

Fecha Estelar: 3er Haelith, Ciclo 950

Han pasado cincuenta ciclos y no estamos más cerca de una solución a la mortalidad que cuando empezamos. Temo que se haya perdido la esperanza. Alph ha sido de gran ayuda en mi difícil situación, pero es verdad que también está perdido.

Hace cuarenta y cinco ciclos empezamos a experimentar modificando el código genético de los craetianos recién nacidos, aislando la secuencia genética responsable de nuestra inevitable biodegradación y eliminándola. Al principio, los niños parecían normales. Envejecían y se desarrollaban más rápido de lo que cabría esperar, y su metamorfosis se producía durante su trigésimo ciclo, en lugar de a mediados de los setenta. Sin embargo, a pesar de haber eliminado la muerte de sus genomas, cada niño experimentó una rápida degradación celular a los cuarenta y dos años; ninguno de nuestro ensayo llegó a ver su 45to ciclo .

Tengo el corazón roto. Nunca en todos mis años me consideré un asesino de niños. Septimus se tomó un breve descanso de la construcción de la nave para ocuparse él mismo de los padres. Nunca volví a ver a ninguno de ellos. Alph me asegura que nos estamos acercando a un gran avance. Espero que tenga razón.

Ojalá no tuviera que hacer estos sacrificios, pero ha quedado claro que ya no puedo evitarlos.

Es por un bien mayor.

Fecha Estelar: 14avo Aermith, Ciclo 1075

Hoy tengo 275. Hoy he sentido una torcedura en los huesos por primera vez. Realmente me estoy haciendo viejo.

Alph y yo liberamos una cepa modificada del virus Xanthan en un pequeño grupo de craetianos hace unos 100 ciclos, la misma que mató al Colectivo Sarian hace tantos años. Las modificaciones fueron difíciles de hacer, y una cepa estable, aunque no letal, del virus Xanthan resultó aún más agotadora para nosotros. Pero se hizo, y ahora está hecho.

Los craetianos mayores sucumbieron a los síntomas esperados: tos violenta, descamación de la piel, pérdida de extremidades. Pero los más jóvenes parecían tener una inoculación innata contra nuestro pequeño virus. Al principio, no les afectaba, pero a medida que pasaban los ciclos y se hacían mayores, no mostraban signos visibles de edad o degradación. Su piel era tan suave como el día en que completaron la metamorfosis. Eran ágiles, despiertos y reaccionaban con rapidez. A diferencia de mí.

¡Ya está! ¡La solución que buscábamos! No puedo esperar para llevarle a Septimus esta noticia.

Que las lunas nos traigan alegría por toda la eternidad.

Fecha Estelar: 30imo Aermith, Ciclo 1075

Septimus ha completado diez de "su" flota propuesta. Digo "su" flota porque, en realidad, son naves de transporte sarianas reutilizadas que encontró abandonadas en el lado oscuro de Crestenia. Aún así, ¿quién soy yo para desacreditar su trabajo?

Alph y yo trajimos uno de los Craetianos infectados para enseñárselo. Habían demostrado ser inmunes a la radiación solar, y éste, en particular, parecía favorecer los viajes espaciales. Septimus estaba satisfecho con nuestro trabajo. Yo estaba satisfecho con nuestro trabajo.

Sin embargo, cuando devolvimos el infectado a Crestenia, empezó a descomponerse casi inmediatamente. Se quejaba de dolores de cabeza, dolores corporales, sentía como si sus órganos fueran aplastados bajo la gravedad de nuestro planeta. Todos los síntomas de la enfermedad letal de la despresurización.

Estoy confuso. ¿Por qué ocurrió esto tanto tiempo después de desembarcar? ¡No tiene ningún sentido! A todos los efectos, los infectados con el virus Xanthan modificado no podían salir de Crestenia ni de ningún planeta, y regresar sin consecuencias desastrosas. Este es un revés masivo, sin duda. Pero uno del que podemos recuperarnos.

Estoy cerca de un gran avance.

Que las lunas nos guíen en nuestra endeble búsqueda.

Fecha Estelar: 4to Haelith, Ciclo 1214

Septimus envejece mientras el último de sus barcos está a punto de terminarse. Yo también estoy envejeciendo. Ya debería tener descendencia, y ellos también deberían estar criando a la próxima generación de Craetianos. Y sin embargo, aquí estoy con Alph, atrapados en los confines de este laboratorio infernal, tratando de entender por qué no puedo liberarnos de las ataduras de la mortalidad. Soy de 314, y no he logrado nada.

Fecha Estelar: 16to Aermith, 1300

La esperanza de explorar la galaxia y más allá ha caído en nuestro pueblo. Alph se ha infectado con algún tipo de hongo que encontró mientras buscaba nuevos sujetos de prueba en las cuevas. En este punto, casi nos han abandonado. Cuando camino por la ciudad, me señalan y se burlan de mí y de mi equipo por nuestros fracasos. Me gustaría ver a cualquier otro craetiano sufrir bajo la misma presión que yo. ¡Se desmoronarían en veinte ciclos, quizá menos!

Intenté tratar a Alph con los suministros médicos que quedaban en el laboratorio, pero cada inserción que hacía se sellaba antes de que pudiera extraer el hongo. Sorprendentemente, Alph afirmó sentirse bastante bien a pesar del evidente cambio en su aspecto físico. Espero que no esté sufriendo de delirio.

Septimus ha estado callado últimamente. No me atrevo a acercarme a él en la estación espacial, no sea que él también me mire como lo hacen los craetianos de aquí abajo. Encontraré una solución para ti, Septimus, o mi nombre no es Allenya.

Fecha Estelar: 14avo Haelith, 1389

Alph no envejece. Lo que yo creía que eran hongos en su estructura interna era en realidad moho, de color negro y… vivo. Había examinado su estructura interna con su consentimiento y descubrí que todos los órganos de Alph, incluidos los críticos para la supervivencia, simplemente habían muerto. El moho se había apoderado de ellos y ahora funcionaban bajo sus instrucciones. El cuerpo está muerto, pero Alph sigue siendo autónomo y sano de espíritu.

Aparte de una fuerte tos y la expulsión ocasional de líquido negro por la boca, Alph se encuentra bien.

¡Ya está! Mañana embarcaré hacia la estación espacial y llevaré yo mismo la noticia a Septimus. ¡Por fin somos inmortales!

El moho hace algo más que regenerar el cuerpo, como he descubierto a través de la observación. Se adapta a la voluntad del huésped. Septimus y su equipo de construcción han encontrado fuerzas renovadas desde su infección, ¡y son capaces de levantar objetos y metamateriales sin ayuda de máquinas! Nuestros recolectores de alimentos pueden recoger materias primas con mayor rapidez, nuestros campeones físicos pueden realizar hazañas atléticas con mucha más facilidad y con un tiempo de reacción más rápido, y nuestros científicos, incluido yo mismo, hemos demostrado una inteligencia mejorada. Este molde es realmente un regalo de las lunas. Estoy agradecido a Alph por haberlo descubierto.

Las naves están casi terminadas y pronto podremos explorar con cuerpos inmortales. Cada vez me cuesta más pensar en otra cosa. Tal vez esté emocionado, tal vez esté obsesionado. En cualquier caso, no puedo esperar a ver qué será de nuestra exploración. La galaxia nos espera.

40imo Aermith, 1450

A veces mi mente divaga. Mis pensamientos son míos la mayoría de los días, pero de vez en cuando me doy cuenta de que estoy… ausente… de mi cuerpo. Es como si mi cuerpo actuara por su cuenta en esos momentos en los que no estoy, pero no puedo confirmarlo por mí mismo. Alph dice haber sentido lo mismo, pero nadie más con quien hayamos hablado lo ha sentido. Tal vez sea el estrés de la expansión, del crecimiento de la raza craetiana, lo que nos está afectando.

Sin embargo, cada vez que intentamos hacer pruebas con nosotros mismos, nos encontramos con las mismas circunstancias. Los dispositivos de grabación que instalamos son desmantelados por nuestra mano, los observadores externos pierden interés y se marchan en cuanto comienzan las pruebas.

Septimus tampoco ha respondido a mi correspondencia. Deseo verle, pero no consigo entrar en la nave.

Hoy la he oído. La voz. Me decía que creciera, que me expandiera, que consumiera. Es algo gutural, que proviene de un lugar que no deseo conocer. Mi mente lucha por el control más y más con cada ciclo que pasa. Hay días en los que no puedo ver mi entorno, y todo lo que veo es el moho.

Puedo sentir cómo crece lentamente en mi anatomía interna. Puedo sentir las punzadas difusas de los cilios detrás de mis ojos y en mis dientes y debajo de mis escamas. Quería preguntarle a Alph si había sentido los mismos síntomas que yo, pero lo único que salió de mi boca fue "crecimiento".

Ahora todos los craetianos tienen el mismo aspecto. Tienen los ojos negros y borrosos. Sus escamas están hechas de cilios. Sus cuerpos están hechos de moho. Puedo oírlos hablar conmigo, aunque sus bocas no se mueven. Me susurran al oído sobre la oscuridad, sobre el hambre, sobre la propagación.

No quiero entrar en ese lugar oscuro.

El moho se extiende a velocidades alarmantes.

Ya cubre una cuarta parte del planeta. Septimus está construyendo autómatas para ayudar a pilotar una nave al espacio profundo. No somos suficientes para escapar del moho. Crecerá. Se extenderá. Consumirá. No hay forma de detenerlo.

Somos inmortales. Somos uno. Mis pensamientos ya casi no son míos. Puedo oír los pensamientos de mi gente resonando en mi mente con más intensidad ahora. A veces es abrumador, pero hay momentos en los que sus voces se callan. Sin embargo, nunca se detiene. Las voces. Lloran y me culpan de su sufrimiento en esta… conciencia colectiva. Quieren libertad. No puedo dársela.

Siempre tengo hambre.

Propagación. Infectado en la estación espacial.

Me duelen las manos. Me duele la mente. No puedo luchar por el control mucho más tiempo. Septimus se preocupa.

Estoy bien. Soy todo en todas partes a la vez. Soy Crestenia. Soy la luna. Soy yo mismo.

El hambre es insoportable.

Me comí a un craetiano, absorbí su cuerpo mohoso con el mío. Me sentí lleno. Debo comer de nuevo.

La propagación. El crecimiento.

El universo es un bocado, y yo soy un depredador.

Espera que lo consuma.

Me comeré las estrellas.

Ahora estoy en ese lugar oscuro. Puedo sentir que me deslizo más profundamente cada día de cada ciclo que pasa. Apenas puedo formar un pensamiento fuera del hambre. Oigo acercarse una nave. No reconozco el diseño.

Que alguien me salve, por favor.

Todo está bien.

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