SCP-386
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Un SCP-386 en estado salvaje, fotografiado por el Sr. ███ ███████. Recuperado y contenido por la Fundación después del incidente epidémico #386-22B

Ítem #: SCP-386

Clasificación del Objeto: Euclid

Procedimientos Especiales de Contención: Está prohibido el ingreso al área de contención sin la aprobación del Comando del Sitio. El área de contención no debe estar conectada a ningún sistema exterior excepto por una esclusa de entrada de aire. Los sellos y filtros de la esclusa deben ser revisados diariamente y reemplazados según sea necesario. Debe haber dispositivos incendiarios dentro del área de contención, con controles de activación remotos. En caso de una falla de contención, los dispositivos incendiarios deben ser activados inmediatamente y el sitio debe ser cerrado por completo durante un mes para encontrar y contener cualquier fuga de esporas.

La zona de contención debe limpiarse y restaurarse al menos dos veces al año. Cualquier cosa que salga del área de contención debe ser escaneada para detectar esporas de SCP-386. Todo el personal que entre o trabaje cerca de la zona de contención debe llevar un equipo de seguridad completo con atmósfera autónoma.

Descripción: SCP-386 es una forma de hongo que parece tener procesos altamente regenerativos, y es altamente resistente al daño físico. Las unidades individuales SCP-386 crecen a partir de esporas microscópicas. Estas esporas crecen y alcanzan la madurez en un plazo de cuatro días. Se ha observado que las esporas crecen sin agua, luz solar o cualquier tipo de nutrientes, y pueden seguir siendo viables incluso después de la exposición al calor, vacío, radiación y fuerza cinética extrema. SCP-386 no produce hifas, y se desconoce el medio por el cual obtiene la energía para su crecimiento. Un ácido débil (pH 4) parece ser secretado en pequeñas cantidades por la copa, cuya identificación no ha sido concluyente.

Los intentos de dañar o tomar muestras de SCP-386 han tenido un éxito limitado. Las unidades SCP-386 tienen una textura y peso similar a una esponja, pero son extremadamente difíciles de cortar, perforar, aplastar, moler o dañar físicamente. Las unidades SCP-386 pueden ser comprimidas a 1/10 de su tamaño original, más allá del cual la compresión se vuelve casi imposible. Se ha demostrado que el fuego y los ácidos extremadamente fuertes pueden destruir a SCP-386; sin embargo, las esporas han demostrado ser resistentes a tales medidas.

Después de haber alcanzado la madurez SCP-386 emite entre 50 y 100 esporas cada diez días. Los SCP-386 completamente desarrollados no parecen envejecer o pudrirse, y algunos especímenes siguen siendo viables después de 122 años. La contención es difícil debido a la constante reproducción y emisión de esporas microscópicas. Los brotes de SCP-386 pueden invadir grandes áreas en muy poco tiempo, y la acumulación de esporas y secreciones ácidas pueden hacer que esa área sea extremadamente peligrosa para la vida.

Uno de los peligros de SCP-386 surge después de la inhalación de sus esporas. Éstas crecerán y se reproducirán dentro de los pulmones, causando asfixia, hemorragia interna y muerte. Lo mismo ocurre con la ingestión accidental de esporas y su posterior reproducción dentro del sistema digestivo. La introducción de esporas en el torrente sanguíneo produce hemorragias internas masivas, traumatismos y eventualmente la muerte. Debido al tamaño microscópico y la extrema durabilidad de las esporas, actualmente no existe una "cura" para SCP-386.


Notas de la recuperación: SCP-386 fue recuperado después de los informes de un repentino brote de hongos en ██████, Michigan. Varios años antes de esto, una forma de nematodo había comenzado a infestar los cultivos locales y había causado daños masivos. Los agricultores locales hicieron un esfuerzo conjunto y eliminaron el 95% de la población de nematodos con pesticidas. Poco tiempo después, una forma de hongo altamente invasiva comenzó a brotar, este era inmune a los pesticidas y muy resistente al daño. Los brotes fueron quemados o enterrados, y posteriormente ignorados.

La policía local respondió a una ciudadana preocupada, quien reportó que su vecina no había sido vista por varias semanas. La policía entró en la residencia, encontrando una gran cantidad de hongos cubriendo la mayoría de las superficies, la mayoría localizados en el dormitorio. Se encontraron restos humanos bajo una gran pila de setas, identificadas como los de la dueña de la casa. Los Agentes de la Fundación intervinieron después de que se reportó que todos los agentes policiales que entraron en esa casa murieron en condiciones idénticas, con setas comenzando a propagarse a un ritmo exponencial.

Se recogieron muestras de SCP-386, y tras varios intentos fallidos de contención del brote, el área fue bombardeada con bombas incendiarias. Se vigiló el área y se produjo un nuevo brote después de cuatro días. Durante este proceso se llevó a cabo una contención y esterilización total, con cinco brotes adicionales.

Se ha determinado que la especie de nematodo eliminada por los agricultores locales fue un importante depredador de SCP-386, cuya eliminación permitió la explosión poblacional. Los intentos de encontrar miembros sobrevivientes de esta especie no han tenido éxito.

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