SCP-3300
Puntuación: +3+x

Ítem #: SCP-3300

Clasificación del Objeto: Euclid

Procedimientos Especiales de Contención: La contención de SCP-3300 se centra en la observación y en garantizar que no se propague desde el área afectada. Con este fin, se instaló un puesto de observación móvil a cinco kilómetros de la ciudad de Clear Water, Montana. Los intentos de exploración de los eventos de SCP-3300 están actualmente suspendidos.

Cuando comience el evento SCP-3300, el equipo de observación retrocederá a un punto a diez kilómetros de la frontera de la ciudad y continuará la observación. Cualquier actividad inusual debe ser anotada. Cualquier intento hecho por personas externas para entrar o salir del área será detenido. La fuerza no letal está autorizada para este propósito.

Las instancias de SCP-3300-1 que intenten salir de Clear Water serán detenidas y entrevistadas con el pretexto de una búsqueda policial. Después de esto, se les permitirá continuar su viaje bajo observación de la Fundación.

Todo el personal involucrado en la contención de SCP-3300 recibe una dosis semanal de mnésticos de clase Y.

Descripción: SCP-3300 es un evento anual en el que la población de Clear Water, Montana (en adelante SCP-3300-1) desaparece y es reemplazada por un nuevo grupo de ciudadanos. El evento SCP-3300 generalmente ocurre a mediados de junio y dura de seis a dieciocho días. Las primeras 48 horas de cada evento están marcadas por una lluvia ligera y continua sobre toda la ciudad. La lluvia es estacionaria y aparece independientemente del clima en el área circundante.

Esta parte del evento termina cuando la lluvia pasa a una tormenta eléctrica severa que dura la duración restante del evento SCP-3300. Nunca se ha observado el interior de un evento SCP-3300 pasado este punto. Cualquier intento de la Fundación de explorar el evento ha terminado en una pérdida total de personal / equipo, o incluso en una falla para entrar en el fenómeno. Varias veces el personal que ingresa a SCP-3300 ha surgido instantáneamente del otro lado de la ciudad.

Cuando finalice el evento SCP-3300, todas las instancias anteriores de SCP-3300-1 habrán sido reemplazadas por nuevas itineraciones con apariencias, personalidades y recuerdos completamente nuevos. Más allá de comentar sobre la naturaleza inusualmente severa de la tormenta, las nuevas instancias no muestran ningún recuerdo del evento.

Las instancias de SCP-3300-1 se comportan de manera idéntica a los seres humanos comunes. Sin embargo, no existe ningún registro de ninguna instancia antes de su aparición de un evento SCP-3300. En ocasiones, las instancias compartirán nombres, profesiones, ciertos recuerdos y rasgos de personalidad amplios con los de las itineraciones previas de SCP-3300. Sin embargo, no se ha observado ninguna instancia de SCP-3300-1 que se repita a partir de eventos anteriores. Las instancias de SCP-3300-1 desconocen su naturaleza anómala y las circunstancias que rodean su existencia. Los exámenes físicos y post mortem no revelan diferencias con respecto a los humanos basales. Las instancias de SCP-3300-1 fuera de la ciudad cuando ocurra SCP-3300 desaparecerán varios días después que comience el evento. Todos los intentos de observar esta desaparición han fallado.

SCP-3300 se acompaña de un efecto cognitopeligroso moderado. Los ciudadanos externos que se enteren de la existencia de la ciudad de Clear Water o de sus ciudadanos no les prestarán mucha atención a menos que se les llame la atención directamente. Este efecto afecta el enfoque en vez de la memoria: los afectados no olvidan que existe Clear Water, sino que muestran dificultades para prestar atención a la ciudad. Los ciudadanos externos familiarizados con las instancias desaparecidas de SCP-3300 no comentarán sobre la ausencia de estas a menos que se las recuerde, e incluso entonces mostrarán poca preocupación.

La historia de SCP-3300 es desconocida. Los registros de su existencia se remontan al comienzo de la Fundación. A pesar de esto, casi no se ha avanzado en los intentos de investigar los fenómenos.

Anexo: El siguiente diario se recuperó después del evento SCP-3300 que finalizó el 30 de junio de 1995 y representa una de las pocas descripciones de lo que ocurre durante el fenómeno. La autora del documento ha sido identificada como SCP-3300/1995/4307, también conocida como "Margaret Lane". Los eventos descritos en el diario no están verificados. Los intentos de observar automáticamente el interior de un evento SCP-3300 todavía están en marcha.


Oye, si Kurt Cobain mantuvo un diario, no puede ser tan mala idea, ¿verdad? Ayuda a expresar mi lado artístico o algo. Finalmente obtengo toda la escritura que he querido hacer. No lo sé. Mamá dijo que podría ser una buena manera de "enfocar" las cosas, lo que significa que solo quiere una manera fácil de husmear y asegurarse de que me mantenga limpia. Sin embargo, la broma está sobre ella si alguna vez cree que podrá encontrar esto. Aún así, supongo que podría ser bueno tener algo para recordar cosas. Espero poder recordarme a mí misma que las cosas mejoran.

Hay un sueño que he estado teniendo, lo cual es extraño porque generalmente no puedo recordar mis sueños, pero he tenido este como tres veces la semana pasada. En ella no soy yo misma. Estoy en una pequeña cabaña, parada sobre la cama donde yace mi hija. Su piel es roja, manchada, caliente. Rezo para que la enfermedad no la afecte, rezo para que se recupere o que esta sea otra enfermedad. No sirve de nada, lo sé. El cadáver de mi esposo no me deja olvidar.

Otro de los sanos, un niño que se considera un hombre, nos llama juntos. Los pocos que quedan. Miro alrededor de la habitación y veo en sus caras las mismas expresiones que siento en mi corazón. Todas excepto la del niño. Sonríe cuando entramos y señala el cuenco de agua frente a él.

"Lo he encontrado", dice. "La clave de nuestra salvación".

Y luego termina. Raro, verdad? No tengo idea de qué hacer con eso. De todos modos, me dirijo a Sam's, así que esto será todo por hoy.

Nubes grises en el horizonte. Necesitamos la lluvia.


No recuerdo cómo se ve el sol. Ja. Es broma. Pero ha estado lloviznando durante tres días y no parece que vaya a parar pronto. Los teléfonos también son irregulares. La radio dice que podemos esperar que el clima continúe durante al menos una semana.

David trató de venir más temprano hoy y le dije que volviera a la zanja de la que salió. Que no me importaba lo buena que era la mierda que había conseguido. Hizo toda su rutina de cachorro pateado pero finalmente se fue antes de que mamá lo notara, gracias a Dios.

La lluvia es un poco relajante, en realidad. Tiene un ritmo. Podría acostumbrarme a esto.


No creo que haya llovido tan fuerte en mi vida. Son las 2 de la tarde, pero al mirar fuera juraría que era medianoche. Me está empezando a doler la garganta al gritar por el ruido. No tengo idea qué demonios pasó. Un minuto estaba lloviznando, al siguiente alguien accionó un interruptor para volcar todo el Océano Pacífico sobre nuestras cabezas. Internet y el teléfono están completamente caídos. Los pocos segundos de radio clara que podemos obtener es solo un aluvión de advertencias de tornados e inundaciones. No hay nada que hacer sino escondernos dentro y ver cuántos juegos de Monopoly podemos jugar hasta que madre me mate o me mate yo misma.

Juro que algunas de las personas en esta ciudad deben estar absolutamente locas porque a veces cuando caen relámpagos los puedo ver caminando afuera. Algunos de ellos solo están parados allí.


Estoy escribiendo esto desde la parte trasera de la camioneta de Jared y vamos a 80 millas por hora por la carretera, e Isabel está llorando a mi lado, y no sé qué demonios está pasando. Creo que voy a morir. Aunque voy a seguir escribiendo. Mi mano tiembla menos cuando escribo.

No pudo haber pasado más de una hora desde que esto ocurrió. Estábamos todos en mi casa. Sam, Jared, Mike e Isabel habían venido. No los esperaba, pero Jared insistió en que no iba a dejar que algo tan pequeño como una inundación nos impidiera explorar los niveles inferiores del dominio del terrible litch Arzganoth. Estúpido. Estúpido.

Así que nos enrollamos y comenzamos a jugar como si todo fuera normal. Sam DMing con los estúpidos acentos de monstruo que hace. Isabel y Mike discutiendo sobre cada pedazo de tesoro y posible trampa que nos encontrábamos. Jared luchando solo para evitar que todos nos matemos unos a otros. Mamá en la otra habitación, fingiendo que no nos estaba escuchando.

Fue Isabel la que notó por primera vez los golpes en la puerta. Como alguien tratando de romperla. Al principio no estábamos seguros de qué hacer, quiero decir, que cualquiera que golpee tan fuerte en su puerta tan tarde será sospechoso, incluso si no hay un maldito huracán afuera, ¿verdad? Así que nos quedamos sentados mirándonos mutuamente hasta que Jared se levantó, tomó un atizador de la chimenea y fue a revisar la mirilla de la puerta.

Me pregunto cuál fue su primera reacción. ¿Sorpresa? ¿Confusión? ¿Lo aceptó, como yo, demasiado aturdido por la sorpresa para cuestionar cuando abrió la puerta y vio a una familia en nuestro porche? Una madre, padre, dos hijos. Nunca había visto ninguno de ellos. Por un segundo, todos nos miramos mutuamente y luego el padre empujó a Jared y dijo: "¿Por qué estás en mi casa?"

Mamá había salido de su habitación cuando escuchó los golpes por primera vez. Cuando el tío habló ella se volteó instantáneamente. “¿Qué quieres decir con tu casa, gilipollas? ¡Esta es mi casa! ¿Qué demonios estás haciendo irrumpiendo aquí? ¡Juro por Dios, tienes diez segundos antes de que traiga a la policía por aquí! Dios. Recuerdo estar molesta, desconcertada. deseando que ella no se volviera loca sobre todo lo demás.

La expresión del padre no cambió. Dio un paso adelante nuevamente, y Jared trató de detenerlo. Cuando lo hizo, el padre solo … lo arrojó. Enganchó a Jared por el cuello y lo arrojó a través de la sala de estar a la cocina. Jared chocó contra un mostrador y se quedó sin fuerzas. Y el papá volvió a decir, en el tono exacto: "¿Por qué estás en mi casa?"

Fue entonces cuando mamá lo golpeó con un palo de golf. Apenas tuvo tiempo de reaccionar antes de que ella lo golpeara en su pecho. Por un segundo, ella pareció complacida consigo misma. Estoy segura que ella ya estaba formando la historia para contarles a todas sus amigas cómo luchó contra el invasor de casas. Cuando trató de retirar el palo de golf hacia atrás, y no pudo, su expresión desapareció. El tío no parecía ni un poco herido. Ni siquiera se sorprendió. El palo estaba atrapado en su pecho y la piel a su alrededor se ondulaba, como cuando arrojas una piedra a un charco. Agua goteó de donde el metal entró en su piel.

Mamá lo miró fijamente. Entonces gritó. Cayó hacia atrás, luchando en el suelo para escapar. El hombre bajó la vista hacia el palo con la misma expresión que podrías ver a una cucaracha muerta. Lo agarró justo debajo de donde lo atravesaba y lo sacó de su pecho. Lo sostuvo mientras caminaba hacia mamá.

Ella dejó de moverse la primera vez que él la golpeó en la cabeza. Solo se cayó. Como una roca. Y la golpeó de nuevo. Una y otra vez y todo el tiempo decía "Mi casa, mi casa", en el mismo tono de mierda, la única forma en la que sabía hablar. Los niños estaban parados en la puerta solo mirando mientras la esposa los sostenía cerca. Juro por Dios que ella estaba sonriendo. Sam se puso de pie, como si fuera a atacar al tío, pero Mike se la agarró y dijo que no, que teníamos que correr, así que lo hicimos, Mike y Sam agarraron a Jared a pesar que no se movía y yo agarré el diario, sin siquiera pensarlo. Realmente no recuerdo nada después de eso, excepto Sam conduciendo y llorando, Mike gritando y todo en lo que podía pensar era en el aspecto del cuerpo de mamá cuando se cayó.

Condujimos directamente a la estación de policía. Mike y yo decidimos entrar mientras Sam e Isabel miraban a Jared. Las luces estaban encendidas pero la estación estaba cerrada con nadie dentro. Caminamos, miramos por cada ventana, nada. Cuando regresamos al auto, Jared todavía no despertaba y su respiración estaba jodida, así que lo discutimos y decidimos llevarlo al hospital en Landhart. Solo es un viaje de dos horas. Deberíamos estar allí pronto. Todo irá bien.


Llevamos seis horas conduciendo. Estamos casi sin gasolina. Jared todavía no despierta. Y aún no hemos llegado a Landhart. Hemos retrocedido dos veces. Busqué señales de tráfico, luces de construcción, cualquier cosa que nos diga dónde demonios estamos. Pero no hay nada. No hay signos. Ni siquiera una gasolinera. No nos hemos cruzado con otro coche desde que salimos de mi casa. La lluvia está cayendo tan fuerte aquí fuera. Mike dice que tenemos que dar la vuelta, tratar de regresar a la ciudad antes de quedarnos perdidos. Isabel dice que es una locura, tenemos que seguir buscando el hospital y de todos modos no tenemos suficiente gasolina para volver. Sam dice que seguirá conduciendo. Eso es todo lo que podemos hacer en este momento.


Jared está muerto. Y nos hemos quedado sin gasolina. El auto se detuvo tal vez hace una hora. Jared murió tal vez media hora después de eso. No tengo idea de dónde estamos. Decidimos volver atrás, para ver si habíamos pasado nuevamente por el hospital, pero no había nada. Isabel y Mike se están peleando, cada uno convencido de que esto es culpa del otro. Sam los ignora. Ella está sentada junto a Jared, sosteniendo su mano. Ella no ha apartado la mirada de él desde que dejó de respirar. No ha dicho palabra desde que salimos de la ciudad.


Debo haberme quedado dormido porque tuve otro sueño. Supe al instante que era una continuación del de antes. Estaba demasiado claro, demasiado sustancial para ser otra cosa. Y aunque sabía que era un sueño, no podía hacer nada más que mirar.

Estoy parado hasta los tobillos en un vasto y claro río. Estoy sosteniendo el cadáver de mi hija. No estoy seguro de cómo la reconozco, tan sorprendido por la enfermedad como ella. Se le ha caído el pelo. Su piel está completamente cubierta de costras negras que ocultan incluso sus ojos. Manchas de piel agrietada se caen cuando mis brazos se rozan contra su cuerpo. Pero por alguna razón mientras la miro no siento pena. Siento esperanza.

Me arrodillo y coloco su cuerpo en el agua. Se desplaza en la superficie. Entonces el agua la envuelve, la vuelve parte de ella. Ella se convierte en la corriente que la lleva y sé que la arrastrará al mar donde finalmente ella podrá descansar en paz.

Pero el trabajo no está hecho. Me doy vuelta y regreso a la orilla donde me espera el cuerpo ennegrecido de mi esposo. Mientras lo hago, me hice consciente de los demás. Los supervivientes. Cada uno tiene con ellos los cuerpos de sus hijos, familias, amigos. Dieciocho sobrevivientes. Cientos de cuerpos. Uno por uno los llevamos al río, hasta que solo quedamos nosotros.

Desperté con el sonido de Jared evaporándose. Me tomó un momento darme cuenta de lo que estaba pasando. Los demás estaban revolviéndose alrededor del cuerpo y no pude verlo bien. Todo lo que pude ver fue el vapor llenando el auto. Cuando me abrí paso vi que su cuerpo estaba hirviendo. Esa es la mejor manera de describirlo. Burbujas retorciéndose y apareciendo en la superficie de su piel. Gotas de agua saltaron de él y ardieron donde nos tocaron. La forma de él desapareció casi por completo, aparte de un bulto vagamente humano dentro de su ropa y algunas formas que podrían haber sido rasgos faciales. Sam trató de tocar el agua para … ¿Salvarlo? ¿Cogerlo? Pero el calor del vapor la empujó hacia atrás. Todo lo que pudimos hacer fue ver cómo Jared se desvanecía. Hasta que lo único que le quedaba era vapor y ropa empapada.


Decidimos irnos. Mike y Sam decidieron irse, e Isabel y yo nos dimos cuenta de que no teníamos otra opción que seguir. Quiero decir, ¿qué diferencia había? Quedarse o irse, el resultado sería el mismo. Pero pensé que tratar de encontrar algo allí podría ser mejor que quedarse en el coche hasta que todos muriéramos de hambre. Cogimos la linterna de la guantera y salimos.

No podríamos haber caminado más de una milla antes de llegar a la ciudad. Casi me tropecé con Mike cuando dejó de caminar después de encontrar la luz en el letrero de "Bienvenido a Clear Water". El no dijo nada. ¿Qué podía decir él? Nos dimos la vuelta y comenzamos a caminar hacia el otro lado. No estoy seguro de qué tan lejos. ¿Dos millas? ¿Tres? No pasamos del coche pero no importó. Terminamos de vuelta en la señal. En la ciudad.

Sam se volvió, salió de la carretera y se adentró en los campos de cultivo que la rodeaban. Nosotros la seguimos. Sabíamos que no funcionaría, pero la seguimos de todos modos. Al otro lado del campo, nos encontramos de nuevo en la carretera, frente a la señal.

Mike insistió en que no volvería. De ninguna manera. Prefiere correr el riesgo bajo la lluvia que pasar otro segundo con lo que sea que haya en esa ciudad. Señalamos que lo que había en la ciudad también estaba claramente fuera de ella, y al menos la ciudad tenía comida. No quiso escuchar. Entonces comenzamos a caminar y tres minutos más tarde nos alcanzó. No dijo ni una palabra.

Las luces de la ciudad estaban encendidas pero no había gente. No había coches. Algunas veces pensé que veía movimiento, pero siempre era solo una rama o un pedazo de basura recogido por el viento. Estuvimos alerta todo el tiempo pero no pasó nada.

Decidimos escondernos en Dirk's Sporting porque tenía armas y estaba justo al lado de la tienda de comida. Sam y Mike fueron y tomaron comida mientras Isabel y yo (es decir, solo yo) hicimos un inventario de la tienda. Cuando los demás regresaron, comenzamos a hacer turnos para dormir. Dos despiertos al mismo tiempo. Me ofrecí voluntario para el primer turno a pesar de que me sentía a punto de colapsar. Simplemente no podía soportar soñar de nuevo.


Mike se pegó un tiro. Y estamos mucho más jodidos de lo que pensaba. Durante un tiempo, aún me aferraba a la idea de sobrevivir. Que había algún tipo de salida a la situación jodida en la que nos encontrábamos. No la hay. No creo que la haya habido alguna vez. Este es el único final que podría haber esperado.

Pero si sigo pensando en eso, me volveré loco. Mike. Él está muerto. Estábamos de turno juntos cuando se levantó y dijo que volvería en un minuto. Supuse que solo iba al baño, hasta que escuché el disparo.

Llegué unos veinte segundos antes que Sam e Isabel. Su cuerpo estaba desplomado contra una pared, el cañón de la escopeta atrapado en su boca. No había sangre, y pensé que la había perdido, o la había descargado por accidente, hasta que vi el agujero en la parte posterior de su cráneo. Entonces me di cuenta de que había algo salpicado en la pared detrás de él, pero no era sangre. Era agua.

Isabel gritó cuando vio el cuerpo. La escuché jadear y la ignoré. Sam se arrodilló a mi lado, lo suficientemente cerca como para que pudiera sentirla temblar. Por un momento, el único ruido fue su respiración irregular y los gemidos de Isabel. Entonces Sam extendió la mano y pasó los dedos por el borde del cráneo de Mike. Ella los sacó y los miró. Un pequeño ruido surgió de su garganta. Las yemas de sus dedos estaban cubiertas de agua.

Antes que pudiera reaccionar, metió más dedos en la herida. El agua corría por sus manos mientras cavaba en lo que parecía su cerebro. El agua salpicaba desde el cáliz de su cráneo. Cuando bajamos su cuerpo para que cayera en el piso, había agua que se acumulaba en la madera.

Sam saltó y corrió hacia el mostrador. Extrajo un cuchillo de su funda y lo sostuvo contra su brazo. Nos miramos el uno al otro. No quería que ella lo hiciera. No quería ver que le iba a pasar.

Se hizo un corte en el brazo y el agua salió de la herida.

Nos quedamos mirando la herida, demasiado distraídos para notar que Isabel nos llamaba. No fue hasta que ella corrió y tiró de mi manga que pude recordar que ella existía.

"Fuera", fue todo lo que dijo.

Cientos de personas se habían reunido afuera de la ventana. Siluetas inmóviles mirando a través de la oscuridad, llenando la calle. Cuando el relámpago brilló, vi rostros de extraños, empapados por la lluvia.

Ahora, han estado allí por dos horas. No me he movido ni una pulgada. Están afuera de cada ventana, cada salida. No sé cuánto tiempo están dispuestos a esperar, pero estoy seguro de que más del tiempo que tenemos.

Quizás Mike tuvo una buena idea.


Sam se fue y no nos molestamos en detenerla. Ella murmuró algo antes de ponerse de pie y salir por la puerta. Recuerdo haber pensado, mientras se iba, que debía hacer algo. Debería acercarme o llamarla o bloquear su salida. Pero el pensamiento no podría pasar por mi cerebro, como si hubiera una pared entre mis nervios y mi cuerpo. Así que solo la miré mientras ella salía a la lluvia.

Las siluetas cambiaron tan pronto como ella estuvo afuera. Se abrieron para dejarla pasar y ella desapareció entre ellos. En la oscuridad.

"No quiero volver". Eso es lo que me dijo antes de irse.


En mi sueño soy la tormenta y estoy gritando. El viento me azota como navajas rasgando mi cuerpo. La lluvia helada muerde mi piel. Excepto que no tengo cuerpo, no tengo piel. El viento es parte de mi. La lluvia soy yo. Cada segundo me destrozo y me vuelvo a formar, me rasgo y me rehago, hasta que soy disperso a kilómetros de tormenta. Atrapado en el remolino. A mi alrededor, escucho los gritos de mi pueblo. Siento su presencia contra la mía, tan parte de la tormenta como yo. Luchamos, luchamos, pero la tormenta no se puede romper. Se precipita sobre la tierra, arrastrándonos a su paso. Y luego estoy cayendo, corriendo hacia el suelo. Por un momento la Tierra me abraza. Recuerdo cómo se sentía sentir la suciedad debajo de mis pies y el sol en mi piel y el aire fresco en mis pulmones. Hasta que la tormenta me vuelva a robar y vuelvo a escuchar los gritos de mis camaradas. Desperté e Isabel había ido. Solo un charco de agua en el suelo. Creo que la lluvia me está hablando. Puedo escucharla desde que desperté. No sé lo que dice, pero los susurros en mi oído se hacen cada vez más fuertes. Cuando me tapo las orejas todavía está allí. Si grito, se eleva sobre los gritos. Estoy tratando de escribir solo para concentrarme en otras cosas, pero la JODIDA voz sigue ahí y sé lo que quiere que haga. Quiere que me una a él. Soy su hijo y me extraña. No puede soportar estar separado de mí. ¿Que puedo hacer? ¿Que puedo hacer? Los extraños todavía están afuera, mirándome, esperando mi elección. Porque saben cuál será mi elección, ¿no? Solo hay una forma terminar con esto. Puedo esperar y morirme de hambre, o pegarme un tiro, o cortarme las muñecas, o salir a la lluvia, pero todo terminará igual. El agua es eterna. El agua permanecerá sin importar cuál contaminada se vuelva. Al final todos nos convertimos en lluvia.

No quiero volver.

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