Perfil de la Criatura: ¡Levi!
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Perfil de la Criatura: ¡Levi!

¡Resumen!

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Nombre: Levi

Especie: Bathynomus giganteus (isópodo gigante)

Cuidador Principal: Jorge Gutiérrez, Equipo Acuático

Dieta: Protistas, peces, moluscos. (Aunque es un carroñero y hace un buen trabajo de limpieza en su acuario, aprovechando cada sobra que encuentra).

Alojamiento: Recinto marino 4







¡Características de la Criatura!

"Levi" es el nombre que le pusimos a nuestra gran cochinilla acuática, y realmente es un isópodo enorme, ¡casi del tamaño de un caballo adulto! Pero esto no es lo único peculiar sobre Levi, sino su capacidad para absorber grandes cantidades de radiación en el ambiente sin perjudicarse a sí mismo en el proceso, siendo una de sus formas de alimentarse.

A Levi le encanta vivir en el agua salada y es su ambiente preferido, pero eso no es impedimento para que nuestro amigo crustáceo ande por tierra firme durante largos periodos de tiempo.

Cuando encontramos por primera vez a Levi, su exoesqueleto tenía varias marcas de heridas, algo así como cortadas, que ningún tipo de animal pudo haber producido. Tuvimos la oportunidad de ver el milagro de muda que presentan los crustáceos de su tipo y recogimos su viejo exoesqueleto; ninguna de nuestras herramientas pudo hacerle algún tipo de daño. Tenemos la suerte de que Levi tiene la capacidad de simpatizar con el equipo.

¡Sí, leíste bien! Levi puede entender nuestras emociones e intenciones, y como el ambiente es tranquilo la mayor parte del tiempo en nuestro refugio, él se siente seguro. Los problemas pasan cuando alguno de nuestros otros habitantes no tan empáticos o simpáticos entran en conflicto con el equipo, por eso decidimos mantener a Levi alejado de otras criaturas fuera de lo normal.

Cuando se encuentra bajo mucho estrés, Levi mantiene una mirada fija en el atacante o la amenaza y transfiere una cantidad de radiación ionizante a ese organismo, abatiendo a la pobre criatura; aunque nunca de forma letal. O en otros casos se hace bola y es capaz de propulsarse como un cohete arrollando lo que se encuentre en su camino… Es una lástima tener que documentar esto, pero todo sea por el cuidado de nuestros animales.

¡Historia!

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Levi mirando a la cámara.

Nuestro primer encuentro con Levi fue más una coincidencia que otra cosa. Esa semana recibimos una llamada sobre un derrame accidental de desechos nucleares que habían caído en una costa de Oregón, EUA. Preparamos nuestros equipos para poder auxiliar a la fauna del lugar; esperábamos el peor escenario, por lo que todo el camino nos la pasamos en silencio.

A mitad del camino nos llegó una llamada donde nos decían que una cucaracha gigante estaba en la zona. Eso puso el ambiente incluso más tenso, parecía una mezcla para la tormenta perfecta. Cuando llegamos al lugar pudimos divisar el escenario, y lo que habían visto no era una cucaracha, sino un isópodo realmente enorme (conocidos como cochinillas de tierra o bichos bola). La criatura parecía estar devorando todo lo que se encontraba a simple vista, pero observando detenidamente, nos dimos cuenta que solo acercarlos a su boca para después liberar los seres u objetos que tomaba.

Por supuesto nos preocupamos por Levi y antes de empezar su rescate, revisamos la cantidad de contaminación en el agua con nuestros medidores de radioactividad. Cuando tomamos las lecturas nos llevamos la gran sorpresa de que cada segundo disminuía la radiación mientras Levi filtraba más agua y la regresaba al mar.

A diferencia de otras muchas criaturas que hemos encontrado, Levi no pareció asustarse o incomodarse con nuestra presencia, como si nos hubiera estado esperando para llevarlo a un lugar seguro. Hicimos unas cuantas llamadas y logramos conseguir un camión lleno de agua para por fin transportar a Levi con nosotros. Una vez en el camión pasó a esa divertida forma de bola y se mantuvo así por todo el camino.

¡Necesidades Especiales y Hospedaje!

Levi solo necesita un gran acuario donde pueda reposar, usualmente no es muy activo, sus movimientos son lentos ¡Casi parece que estuviera congelado!, pero parece llevarse bien con otros animales acuáticos. En todo nuestro tiempo con Levi nunca se ha reportado alguna mala conducta o actitud violenta hacia otro ser humano; también se le ha visto intentar interactuar con todos nuestros compañeros de trabajo cuando están cerca, ¡realmente pareciera tener la conducta de una mascota!

No debe estar en un ambiente estresante o rodeado de personas con mal carácter porque puede volverse muy violento y no queremos eso tanto para la salud de Levi como la de otros animales.

¡Notas sobre Levi!

10/10/2008

Tuvimos un incidente con el tanque de pirañas saltarinas, las cuales cambiaron su comportamiento por un variación en la temperatura del estanque y comenzaron a atacar a los demás habitantes del Recinto Marino 4. Casi por instinto, Levi se puso en modo de alerta y, con lo que pareció ser una descarga de radiación, logró desmayar a las pirañas.

Pudimos tratar a las pirañas que sufrieron envenenamiento por radiación y todas fueron salvadas. Durante esa semana Levi no consumió ningún alimento, tal vez no tenga rasgos faciales ni produzca algún sonido, pero pude ver y sentir su remordimiento.

Enviado por: Ernesto Alcántara
Destinatario(s): Wilson
Fecha: 15/12/2008

Sr. Wilson,

Me ha llegado la información de que usted ahora tiene un animal de nuestros antepasados, que fue útil tanto en actos bélicos como en actividades acuícolas: un ser con capacidades ofensivas, si así se desea, o un duradero compañero de vida. El que usted tiene es uno que nos servía como almacenamiento de energía radioactiva y no aquellos que pelearon en nuestras guerras, donde bando contrario tenía un amplio arsenal que dependía casi en su totalidad de pura energía radioactiva.

Por esta razón modificamos algunos isópodos gigantes, sus cuerpos aumentaron de tamaño para almacenar grandes cantidades de esta energía, dentro de ellos hay un órgano análogo al corazón con la capacidad de ionizarse y distribuir la energía por todo su cuerpo, también los usábamos para limpiar la contaminación radioactiva en nuestros mares y terrenos. Para criarlos se elegía un grupo de personas y el animal desarrollaría una actitud dependiendo de quienes lo rodearan, algunos desarrollaban características más especializadas en ciertos aspectos como el almacenamiento de energía o en otros casos para ser usados en batalla. En el auge de nuestro imperio eran uno de los seres más importantes y nuestros mares rebozaban de ellos.

Incluso en una de las guerras fueron pieza clave para ganar algunas batallas, aunque había un pequeño detalle con ellos: algunos podían sentir el miedo de sus jinetes y si estos morían, el ser escapaba del lugar y se hundía en las profundidades del océano. Aunque sus exoesqueletos sean tan duros como el wolframio, debajo de toda esa armadura natural reside un alma que conecta con sus amos. Por otro lado, si el jinete era violento y moría, el isópodo se quedaba en el campo de batalla dando toda su vida en la pelea, lanzando cantidades de radiación increíbles y en algunos casos se convertían en bombas kamikaze en su forma de esfera.

La mayoría murió en dichas batallas y los únicos sobrevivientes fueron los que huyeron en su momento. Puede que pasen el resto de sus vidas en las fosas más profundas y el que ustedes encontraron sea un milagro que solo ocurra una vez, un crustáceo con esperanza; un recuerdo de un pasado que la mayoría de mi pueblo quisiera olvidar. Y en esos conflictos no fue lo único que se perdió, aunque desgraciadamente no puedo cambiar el legado de mis antepasados.

Posiblemente el que usted y su grupo encontró era usado en la acuicultura. Dicho esto, los tiempos de batallas legendarias con bestias marinas se han acabado, el imperio que alguna vez tuvo el control de esta armada de isópodos solo es recordada por mi pueblo y vive en pensamientos. Me es difícil aceptar tener que dejarlo fuera de nuestro alcancé, pero lo veo como una forma de conectarnos con el mundo y dejar de ser tan aislados. Que este animal de antaño, usado tanto en conflictos como en la vida cotidiana, sea visto como un regalo por parte de nosotros. Puede quedarse con la criatura y sé que le está dando un buen trato.

Como punto final, es realmente interesante como una bestia que se negó regresar a las costas y vagó por el océano por fin vuelve a encontrarse con humanos, todo por un incidente debido al mal manejo de nuestra sagrada energía. Nuestro legado se hace más presente con el tiempo, de una manera lenta pero segura.

Radiosol

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