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Fundación Reebot Parte 2

Una tormenta de frescura a menta, un chiste que nunca más en la vida iba a tener gracia. Un traje hecho para trabajar con los ácidos más poderosos del mundo y un par de cosas aún más fuertes, tecnología de punta en nano materiales y otras tonterías, lo máximo en el avance de la humanidad… y a ese ritmo no le duraría mucho tiempo.

Todo empezó por la mañana, viendo como llegaba uno de los chicos de mantenimiento para vaciar un casillero y quitarle la pequeña placa con el nombre. Lo normal cuando alguien renunciaba… o le pasaba algo. Pero en esta ocasión fue el casillero de Vlank, la ingeniero que construía cámaras de contención y le encantaba el yogurt. Con una indiferencia total, aquel tipo tomó la placa de Vlank y la arrojó en su caja de herramientas.

Los muertos levantados de sus tumbas, personas con tanto daño que era imposible que siguieran vivos. Pero que seguían caminando, tratando de devorar. En algún lugar se había quedado Abe, después de tanto matar había perdido el control ya era imposible controlarlo. Aunque por mas que matará no iba a ser suficiente. Nunca iba a ser suficiente.

La junta de seguridad por la mañana, los informes de resultados poco después del desayuno, las esperadas respuestas sobre los cambios a algunas cámaras de pruebas nunca llegaron por parte de Vlank. Alguien llegaría en algunos cuantos días y se haría cargo de aquellos trabajos. Ojala la chica estuviera bien, ojala hubiera conseguido algunos amnésicos y ahora estuviera en casa o trabajando en alguna de las empresas de fachada de la fundación.

“El sitio 23 ya no existe, repito: el sitio 23 se ha declarado como perdido. Al parecer 882 rompió su contención y ahora solo se ve una masa gigantesca de engranes. El ruido es atronador a pesar de que nos encontramos a más de un kilometro de distancia. Se presume que todo el personal y todos los SCP´s que se encontraban en el Sitio 23 se han perdido también. No podemos acercarnos más por que el pasto es afilado y peligroso, aborto misión e intento un regreso a la base móvil.”

Pero después de lo que pasó con ella algunos meses atrás, de cómo le llamaron la atención y le bajaron el rango de jefe de ingenieros a ingeniero básico, tal vez había cometido una estupidez una vez más, agotando la paciencia de los jefes. O tal vez la maraña de burocracia que existía en la fundación tardó todo ese tiempo en declarar que era necesario algo mas fuerte que solo una llamada de atención. Pobre chica, lo que las personas hacen por ayudar a un familiar.

Se escondieron tras del pasillo guardando silenció tratando de controlar la respiración. Aquella cosa los encontraría con una facilidad sorprendente si lo dejaban, era grande, era feo y era imposible de destruir. Pero había tantas cosas alrededor con las que podía ponerse a pelear que con un poco de suerte los ignoraría. “El reptil esta fuera de contención, trataremos de esquivarlo. Usaremos los “ojos” si nos encontramos con 173”

Alrededor de la hora de la comida comenzaron las cosas extrañas, la comunicación exterior murió de pronto, las llamadas no entraban ni salían. Se murió la televisión, los agentes de mayor edad comenzaron a ponerse nerviosos. Decían que eran síntomas de un ataque nuclear cercano, que de niños lo escuchaban todo el tiempo por la guerra fría. Y cuando trabajas en la fundación, sabes que por más imposible que parezca, puede ser verdad.

“Llegamos hasta el punto Alfa y abordamos, pero antes de salir, el barco fue atacado. Fue como si cientos de tiburones atacaran al mismo tiempo, destrozaron el barco a mordidas. Pero ahí no había nada, eran tiburones invisibles. Mataron a casi toda la tripulación antes de que pudiéramos activarlo. Falló la misión, no pudimos embarcarnos”

Y llegó el joven muchacho, casi un niño, seguido por agentes de alto nivel, cumpliendo sus órdenes. O5-13, el directivo más nuevo, el que nunca existió. Declaró una emergencia máxima, todo el personal a sus posiciones de combate y operativas. Excepto unos pocos, algunos a los que les habló directamente. “El niño había muerto, se envió una misión antes para salvarlo pero al parecer no fue exitosa y el niño había muerto. Ahora la paradoja estaba destrozando toda la realidad comenzando con la Fundación”

Los reportes indican un gigantesco ángel de cuatro alas que se dirige a toda velocidad a la ciudad de Jerusalen, sembrando un rastro de destrucción a su paso. No se sabe qué clase de ser se trata, pero actualmente las potencias de medio oriente se encuentran preparándose para lanzar un ataque nuclear.

El Sitio 34 se creó pensando únicamente en esta posibilidad, ahí se encontraban guardados SCP de baja peligrosidad y todos los integrantes habían sido secuestrados de la población, se les borraron todos los recuerdos y se usó el anillo de la verdad para crearles pasados. Las paradojas lo destruyen todo desde lo más cercano a lo más lejano, por lo que este nuevo O5 y este nuevo sitió serían los que aguantarían más.

“El Sitio desapareció, la puerta no conduce a ningún maldito lado, solo un edificio antiguó común y corriente. No hay construcciones de la fundación, no hay personal, no hay nada. El sitio completo se fue a, sabrá dios, donde. No hay forma de llegar al artefacto.”

Tenemos un mensaje de los puntada del tiempo, nos dicen que esto no es una paradoja, no se está destruyendo la realidad, es un reacomodo temporal… el niño vivió, pero algo… la Fundación SCP nunca existió. Nunca contuvo nada y ahora todo se está liberando a la vez. El mundo ahora existe sin la fundación.

“Todos los Sitios rusos se declaran en pérdida total, las criaturas del mar de sangre no dejan de salir. Son demasiadas, no podemos contra ellas. Ya se inició el bombardeó táctico contra toda área cercana al punto cero para destruirlas. Todos los efectivos han sido tomados por el ejército ruso. No tenemos autonomía para…”

No hay contacto con Caja de Pandora.. no tenemos respuesta tampoco de Sigma 6… el transpondedor del Doctor Bright ya no transmite… El doctor Crown, Gears, Right, no localizamos a ninguno, no dan señales de vida… O-23 acaba de enviar su señal de pánico… Se confirma la baja de todos los elementos de Triple Perro… el cuartel general no es visible por los satélites.

“Tinta por todas partes, es imposible avanzar, todo el personal estamos contaminados. Parece salir del sitio, la cantidad de contaminación alrededor es asombrosa. Se detectan movimientos telúricos, es como si algo bajo la tierra a gran presión quisiera salir y… “¡¡DIOS MIO, ES TINTA!!”


–Los perdimos a todos –decía aquel niño jefe con un gesto de terror en el rostro. –Veinte planes de catástrofe total y no funcionó ninguno.

–Los sistemas están hechos para soportar hasta diez eventos de clase XK, pero no todos al mismo tiempo. – le completaba ese que parecía su asistente.

–¿Y qué hay de nosotros? –Interrumpió uno de los hombres del Sitio 34 –Construyeron este lugar para esta crisis y aquí estamos. ¿Que debemos hacer?

–¿Aquí están? –el O5 parecía enojado –Ustedes apenas comenzaban a trabajar aquí, aunque ustedes recuerden años, hace apenas unos meses que trabajan para nosotros. No están entrenados en crisis, no tienen ningún Keter que cuidar, ni siquiera había comenzado el entrenamiento formal. El grupo de los grandes iba a venir a entrenarlos. Ahora tenemos una estación aislada y protegida con tripulación que no sirve para nada. ¡TODO ESTA JODIDO!

No era la pataleta de un niño, era una persona furiosa por cosas que estaban fuera de su control. Todos los SCP se estaban liberando, y no faltaba mucho tiempo para que lo hicieran los que ellos reguardaban en el Sitio 34

–¿Quién fue? ¿A quién mandaron? Dijo que era una paradoja así que alguien fue al pasado a hacer algo y falló. ¿A quién mandaron?

–La agente Vlank y el retirado Doctor Sotkra y de saber que pasaría esto les habríamos mandado mucha más ayuda. Pero no fue una paradoja, algo, algo hicieron esos dos que destruyó la fundación desde antes de que la crearan y siento que nos traicionaron.

Vlank, la enviaron al pasado sin posibilidad de volver, ese fue el castigo. Y algo muy malo le pasó allá, tanto que alcanzó a afectar hasta el presente. El O5 se limitó a ignorarlos, hablando con su oficial de radio mientras todos alrededor se ponían frenéticos. ¿Amnésicos y el anillo de la verdad? ¿Todo liberado? ¿No servimos? ¿Estarán bien las familias? Las supuestas familias que les hicieron creer que tenían.

Por que entonces todo detrás de aquella pesada puerta de metal y hormigón era mentira. Nada de lo que sentían era real.

Excepto por lo que sentían por aquellas personas que trabajaban también en el Sitio 34. Su única familia eran aquellos otros miembros de la fundación en un falso sitio de investigación.

Miró el envase de Yogurt que tontamente llevaba aun entre las manos y sintió una desesperación absoluta.

-783 –dijo y hecho a caminar por el pasillo cercano, hacia el área de mayor seguridad. Hasta el personal de seguridad había escuchado todo y por medio de los canales internos el chisme le estaba llegando hasta a los que estaban en servicio en aquel momento. “Todo se va al carajo, abandonen el barco”.

Algunos, más bien por seguirlo y no quedarse solos, fueron con él. Tal vez nadie se enteró de lo que realmente dijo.

–Agente –le detuvo el encargado de seguridad de esa cámara – No puede entrar sin el collar explosivo ni la autorización del experimento de…

–Todo se acaba de pudrir completamente. Tenemos que hacer algo para arreglarlo y no tengo tiempo para las malditas normas de seguridad. Abre la puerta.

No tenía el rango para dar aquellas órdenes, la gran mayoría de los investigadores podría revertir sus órdenes. Pero en aquel momento, en que nadie sabía que se podría hacer, era el máximo dirigente del lugar. El único que parecía tener un rumbo.

Por lo que le abrieron la puerta de seguridad y lo dejaron entrar solo para enfrentarse a aquella cosa.

“¿Yogurt? No creo que sea suficiente para pagar lo que vas a pedir” –mencionó aquel ser, para él, un banquero con barba de chivo y sonrisa perfecta. La imagen perfecta para el escritorio del diablo.


-¿Qué paso? –le preguntaron cuando salió, casi veinte minutos después.

-Tenemos una oportunidad, no puede arreglarlo pero me dio la oportunidad de que nosotros lo hagamos. –respondió él, mostrando lo que parecía ser un billete de metro –Hay un tren que viaja en el tiempo y nos consiguió un pasaje para ir a donde esto comenzó.

-¿Y qué te pidió?

–Me pidió suficiente.

-Pero el O5 dijo que no somos agentes, que no servimos de nada.

-Tenemos que llegar hasta el tren, y con la situación actual del mundo va a ser muy peligroso. No les quiero mentir, no vamos a llegar todos, y cuando lo hagamos y tomemos el tren, no sabemos lo que nos vamos a encontrar. Y no hay una manera de regresar a nuestro tiempo. Todo está en contra.

Excelente discurso, ahora todos alrededor de él estaban jodidos del miedo. Ahora nadie lo iba a acompañar.

–Voy contigo –dijo una voz con acento claramente extranjero –Va a ser la muterttier de divertido. Pero vamos a necesitar juguetes. Muchos.

Miró una vez más el pequeño frasco de yogurt, como un tonto amuleto ante toda la crisis que estaba ocurriendo. Así que se lo guardó en un bolsillo y se acercó al sistema de voz de emergencia.

–“Atención a todo el personal, les habla el Agente Mulnero. Vamos a organizar un grupo para ir a resolver toda la situación. Todo aquel que quiera acompañarnos diríjase al atrio principal…” –dudó un momento antes de decir –“Lleven todo lo que se pueda usar como arma o pueda ser de ayuda, olvídense de todos los protocolos de contención. Saqueen el lugar antes de irnos… ¡Vamos a salvar el mundo!”

El Doctor Gauss le sonrió levemente apoyándole de decir esto. Momento de irse a otra de aquellas aventuras, una de la que, tal vez no regresarían.

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