En Perfecto Estado

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La membrana verde se extendió instantáneamente a través de la pared blanca de hormigón y, en una ráfaga de extremidades, un genio excéntrico y su nieto cayeron de él.

"¡Ven, Morty, vamos!" Dijo Rick, tomando a su nieto por la muñeca y arrastrándolo a sus pies.

"¡Ee-eee-espera un minuto, Rick!" Se quejó Morty. "Yo solo… ya sabes. Creo… Solo no estoy a gusto con esto, ¿sabes? Quiero decir, ¿qqqqqué estamos haciendo aquí? ¿Dónde siquiera estamos?"

"Ugch," Gimió Rick, rodando los ojos. "Universo 173-X, Morty. O como me gusta llamarlo, la Central A-BURP-guafiestas." A Rick se le ocurrió que probablemente era buena hora de tomar otro trago, así que sacó su termo del bolsillo y tomó un trago, aún moviéndose de manera constante por el pasillo. "Todos los secretos del universo, Morty. Cada uno de ellos pasa por este universo en un momento u otro, ¿y qué hace la gente aquí?"

"¡Oh, cielos! ¡No lo sé, Rick!"

"¡Los EMBOTELLAN, Morty!" Rick gritó un poco demasiado fuerte, tomando a su nieto por la camisa y sacudiéndolo. "¡Los embotellan y los mantienen en secreto! ¡Todas las maravillas, puestas en estas cajitas! ¡Almacenes enteros llenos de las cosas, Morty! ¡Un-un-un-un pastel que continúa para siempre! ¡Un teleportador hecho de aparatos de relojería! ¡Si puedes imaginarlo ellos p-Burp-robablemente lo tienen aquí en algún lado! ¿Sabes qué hacen con todos ellos, Morty? ¿Quieres saber lo que estas personas hacen con todas las cosas que encierran?"

Morty sacudió su cabeza furiosamente. "Nnno… ¿Qu-qu-qué hacen con ellas?"

Los ojos de Rick se volvieron rendijas. "¡NADA!" Luego salieron de su cabeza como platillos o globos u otros objetos grandes, redondos y blancos. "¡Y eso es exactamente lo que nos harán si nos encuentran, Morty. Nos encerrarán, tirarán la llave, y se olvidarán de que siquiera nos capturaron. Bueno, no voy a salir así, Morty. ¿Me escuchas? ¡Yo no voy a salir así!" Rick metió la mano en una bolsa y sacó un mono naranja, tirándolo a la cara de Morty. "Ahora rápido, ponte esto".

Morty tomó el mono con una mirada sorprendida y aterrada. "UUuuhh, ¿Rick?"

"¡No discutas conmigo, Morty! ¿Quieres estar encerrado para siempre? ¿Es eso lo que quieres?" Gritó.

“Ppppppero, ¿dónde está el tuyo, Rick? ¿Sabes? ¡No soy el único que-que necesita un disfraz aquí!"

“Soy un científico, Morty. Mi vida entera es un disfraz para estos idiotas. ¡Vamos!"

Morty se deslizó en el mono fácilmente y lo cerró. "¿¡Qué!? ¿En serio, Rick? Parece que soy… ya sabes, una especie de… de prisionero o algo así."

"Oh, wow, buen trabajo, Morty. Lo descubriste," Dijo Rick, rodando los ojos. "¿Estás seguro de que tú no eres el genio que ha hecho esto cincuenta veces antes?"

"¿Sabes qué, Rick? ¡Cállate! ¿Está bien? ¡Solo cállate!"

“SHH! Silecio, Morty… Seguridad. Pon tu cara de juego."

Rick limpió el poco de vómito de su barbilla. Morty se reprimió al instante, tiritando, temblando y sudando como un preso condenado a muerte en su camino a la cámara de gas. Por una vez en su vida, Rick no tuvo nada que decir sobre eso. Era exactamente el efecto que necesitaban

"Buenas, Dr. Sánchez," Dijo el guardia de la puerta de enfrente, metiéndose debajo de su escritorio y presionando un timbre. "…¿No te dieron una escolta para ese Clase-D?"

"Sí, sí, sé lo que estás pensando." Rick se rió entre dientes mientras metía la mano en el bolsillo y sacaba una credencial de identificación muy realista y una pistola Taser. "Aparentemente estamos escasos de personal esta semana. 682 hizo un alboroto o algo, no lo sé. Ellos solo me dieron la pistola paralizante y me dijeron que le disparase si se pasaba de la raya."

"¡EEeeeeeee-!" Morty empezó, pero Rick lo abofeteó fuerte en el hombro y apretó su mando con fuerza.

“Basta, D-90723. ¿Crees que me gusta esto? ¿Crees que me gusta ser el tipo malo? ¿Crees, D-90723? Como… ¿como si así me divirtiese, o algo? ¡Esto está por debajo de mí!" Dijo Rick, y se volteó hacia el guardia de seguridad. "Sin ofender."

"Hey, sin ofender. ¡Siento lo mismo cada vez que sale uno de los conserjes y me obligan a ir a limpiar!" Dijo el guardia y rió. Arrebató la tarjeta y la devolvió rápidamente. "Bien, entra. ¿Qué sucede hoy?"

“Ah, ¡sabes que no te puedo decir eso, Steve! O de lo contrario tendría que ma-BURP-matarte, y no queremos eso por aquí, ¿o sí?" Rieron al unísono de un modo que fue suficientemente sincero y cordial como para que Morty se sintiera completamente cómodo mientras caminaban por el puesto de control, y la puerta se cerró con un silbido detrás de ellos. "UGH, ¡cómo odio a esos tipos!" Gimió Rick, y decidió que era tiempo de otro trago.

“Uuuuh, ¡Rick! ¿En serio vas a electrocutarme?"

“¿Qué? ¡No! ¡Ni siquiera es real! Jesús, Morty, ¿qué clase de monstruo crees que soy? ¿Crees que voy a electrocutar a mi nieto solo para mantener una coartada? Por supuesto que no lo haría. ¡Especialmente no aquí!"

“Sí, p-pe-pero, ¿afuera? Le estabas diciendo a ese guardia, ¿sabes? ¡Y parecía que incluso te conocía!"

Rick suspiró mientras caminaba, cuidando de no hacer contacto visual con nadie más que estuviese en el pasillo, y para mantener al simulador Taser entrenado en su "prisionero". Dos pequeños cíclopes rodaron cerca con un ligero zumbido. A través de la ventana a la izquierda, un grupo de hombres con batas blancas miraban a través de otra ventana a un hombre en un mono que hacía un pedido en una máquina expendedora de color negro azabache. Risas incontrolables se escucharon en el pasillo. "Tal vez tenga una versión alternativa de mí que podría tener una autorización de alta seguridad y estar de acuerdo con estos chiflados por aquí. No es mi alter-ego más halagador, Morty."

"¿Quiénes son ellos? ¿¡Qué son todas estas cosas!?"

Los pequeños cíclopes se detuvieron frente a ellos y levantaron la vista con una expresión irremediablemente linda en sus ojos. Rick los espantó con su pie y unos improperios. "La Fundación SCP, Morty. La burocracia más grande, más hinchada, mejor financiada y más escrupulosa del Multiverso. Cualquier cosa que no se alinee con su noción primitiva de la física, ellos la entierran. La encierran como un Objeto Ese Ce Pe o lo que sea. No solo son patológicamente alérgicos a, ya sabes, ciencia real, sino que también son unos bastardos, Morty. Bastardos de corazón frío. Incluso si ignoras las cosas des-Burp-almadas que le están haciendo a Corea del Norte en este universo, tienen a esta pequeña niña en… Quiero decir, soy un hombre malo, Morty. He hecho cosas realmente malas en mi vida. ¿Pero esta gente? Pero que jodan a esta gente, Morty. ¡Que los jodan!"

"OooOokey, Rick. Bien. Pero si es tan peligroso, ¿qué estamos haciendo aquí?"

Rick suspiró. "Vamos, Morty. ¿Todavía no averiguas la fórmula? Estamos aquí para conseguir algo, Morty. Algo muy valioso. Algo que necesito para mi investigación para poder seguir haciendo ciencia y seguir con estas locas aventuras."

"¿Qué? ¿Y qué es eso? ¿Nnnno merezco saber? ¿A este punto? ¿Sabes?"

"¡SSSHHHHH! Guarda silencio. Sé que está por aquí en algún lado."

Rick y Morty se arrastraron por el pasillo, por el camino marcado por una línea verde en el piso, a través de corredores sinuosos y entrepisos abiertos. Signos de seguridad y símbolos de advertencia estaban por todos lados, recordando a todos que los accidentes laborales (generalmente en forma de gente muerta y una sustancia verde sin identificar) eran muy reales, y los accidentes inexcusables. Morty se preocupaba más y más a cada instante, y se retorcía las manos y tiraba de la camisa cuando Rick finalmente le dijo que se detuviera. Rick miró a su alrededor en todas las direcciones y se arrodilló frente a su nieto con una sonrisa en su rostro.

"Escucha, Morty. Sabes que te amo, ¿verdad? Como, te cuido las espaldas, amigo. Mientras esté cerca, no tienes nada de qué preocuparte. Lo sabes, ¿verdad, Morty?

Morty lo pensó por un minuto, no muy seguro de cómo responder. Había matado a sus propios padres más de una vez, llevó sustancias ilícitas a través de centrales interdimensionales en su recto, vio a Rick convertir el planeta entero en monstruos Cronenberg, solo para abandonarlo por el universo de al lado donde todo estaba bien (a menos que enterrar a tu propio cadáver cuente). Y, sin embargo, a pesar de todo, Rick se había asegurado de que Morty se mantuviera relativamente sano y completo.

"Ssssssí, Rick. Eso creo."

"Bien. Porque tras esta puerta habrá gente, Morty. Gente que no es fácil de engañar. Y va a ser necesario convencer a todos para que salgamos de esto en una sola pieza, Morty. ¡Ahí es donde entras tú! Eres la póliza de seguro, ¿lo entiendes? ¡Eres el ancla, Morty! Tú eres el chiflado que sostiene todo este plan j-BURP-to.

"¿Qqq…Qué!?"

Rick abrió la puerta de golpe y tomó a su nieto por la nuca. De la nada sacó una pistola y la orilló a un lado de la cabeza de Morty, con un brillo loco en sus ojos. "¡BIEN! ¡NADIE SE MUEVA O VUELO LOS CEREBROS DE ESTE NIÑO POR TODA ESTA UNIDAD DE CON-BURP-TENCIÓN!"

Todos se congelaron. Habían doce personas en la sala con viales de un fluido verde y viscoso. Uno estaba vertiéndolo en un disco compacto. Otro, alimentando desde una cuchara con ello a un mono contenido. Otro más estaba mezclando un poco de ello con plástico derretido; un pequeño moldeador por inyección a su lado. Morty estaba congelado y desesperado en catatonia, y comenzó a murmurar "no lo hará" una y otra vez, en voz baja; ojos del tamaño de pelotas de baloncesto con pupilas del ancho de un grano de arroz.

Por el rabillo del ojo, Rick vio a un asistente alcanzar el timbre y disparó al panel antes de que pudiera presionarlo. "Ni siquiera lo intentes de nuevo, ¿de acuerdo? ¿Quienquiera que seas? No soy un buen tirador y no creo que pueda hacerlo de nuevo. ¡Podría matar a alguien!"

"…¡Sánchez?" Uno de los investigadores habló, aún congelado en su lugar. "¿Qué crees que estás haciendo?"

“Necesito que me des algo de limo verde, Bennings. Crudo o refinado, no me importa. Sol-PURRPRPR-solo pon un montón de eso en un contenedor de plástico y me largaré de aquí.”

“Vamos, Sánchez. Sabes que no puedo hacer eso…"

Rick miró al investigador con una mirada salvaje y sacudió el arma en su dirección. “¿QUIERES SER CADAVERIZADO HOY, BENNINGS? ¿EH? ¿ES-ES ESO? ¿Quieres que la boca del infierno verde con olor a menta se abra justo debajo de tus pies? ¿Hoy? ¿Eso en tu lista de cosas que hacer?

Bennings, quien tenía un poco de niebla verde en su rostro, y una cantidad no trivial de ello en sus manos con guantes, levantó los brazos y sacudió su cabeza. "¡Woah! ¡Woah! ¡Tómatelo con calma, amigo! ¡Piensa en dónde estás! ¿Crees que vas a salir de aquí con un litro de 447 y nadie va a detenerte?"

"Perdóname que lo diga, pero teniendo en cuenta lo volátil que es esto, eso es exactamente lo que estoy pensando. Mientras tenga mi pequeña póliza de seguro aquí conmigo. Nadie quiere que se repita el Verano del '98 aquí, ¿verdad?"

Silencio desde el gallinero, aparte del balbuceo constante de Morty, que acababa de salir de su estado de shock.

"¡No lo creo!"

“¿QUÉ?" Dijo Morty, alejándose repentinamente. "¿CÓMO ACABAS DE LLAMARME, RICK?"

“Morty, ¿qué estás-?"

“¡NO! ¡Estoy harto y cansado de esto, Rick! ¡Nnn-no tiene ningún sentido! No más… Es decir, me dices que me amas, que me cuidas las espaldas, ¿y ahora soy solamente tu marioneta? ¿¿Sabes?? ¿¡Como si fuese alguna clase de moneda de intercambio!? ¿Para que consigas lo que quieres?"

Rick comenzó a mirar furtivamente alrededor de la habitación. La fachada estaba desmoronándose. Morty estaba a punto de volar su coartada. ¿Ahora qué? ¿Ahora qué, genio? "Morty, no es así, es solo que—"

"¡Dame el arma, Rick! Tú no vas a atracar este lugar. ¡Yo voy a hacerlo!" Demandó Morty liberándose del agarre de Rick. Los investigadores estaban comenzando a descongelarse y deslizarse hacia la salida.

"¡Morty! ¡No ahora! Jesús, yo solo—"

“¡DIJE QUE ME LA DES!" Morty arrebató la pistola de la mano a su abuelo y disparó dos tiros sobre la puerta a los investigadores que se retiraban. "¿A DÓNDE DIABLOS CREEN QUE VAN? ¿EH? Saben… nnnnnnNo es fácil ser un niño… corriendo por ahí. Con un anciano loco…"

Rick puso los ojos en blanco/volteó los ojos/reviró los ojos. "Oh, genial, Morty. Eres un tipo que realmente toma el mando. ¿Por qué no les cuenta todos sus problemas de la sec-secURP-daria? Apuesto que reaaaaalmente tendrás el control de la situación entonces." Rick tomó un sorbo de su termo, con cara de póquer.

"¡CÁLLATE, RICK! ¿ESTÁ BIEN? ¡CONSIGUE LA MALDITA COSA!"

“Está bien, Morty, Jesús. Voy." Murmuró Rick. Caminó rápidamente a un tanque en una esquina, sumergió una jarra de plástico vacía y la levantó llena. Sin decir una palabra, se puso un ventilador en la cara y se golpeó/puso un poco de limo en la frente. Y luego en la de Morty. También fue un buen momento, ya que un equipo de seguridad acababa de llegar al sonido de los disparos y la entrada estaba llena de armas de fuego y operadores temblorosos y sin miedo.

"Muy bien, todos…" Dijo Rick, tomando la pistola de Morty y presionándola contra su propia sien mientras buscaba a tientas algo en su bolsillo. Los guardias e investigadores jadearon de asombro. Algunos cerraron los ojos. "Muchas gracias a todos por su paciencia… Nos iremos ahora."

"¡Rrrrrrick! ¿Qué es esta cosa?" Preguntó Morty, arqueando por el olor, y muy consciente de que ya no había una solo arma de fuego apuntando hacia él.

"Te contaré luego, ¿sí, Morty? Ven, vamos. Tenemos mucho trabajo que hacer."

La membrana verde se estiró instantáneamente a través de la pared blanca de hormigón, y desapareció tan pronto como lo atravesaron.


"¡Treinta y seis galones!" Dijo O5-3 a través del altavoz del intercomunicador. "¡Treinta y seis galones de SCP-447-2, tomados de treinta y seis instalaciones separadas, todo exactamente al mismo tiempo, y aparentemente por ti y tu nieto!"

El Dr. Sánchez se mecía nervioso en su silla, con la cabeza entre las manos, sudando. "Señor, se lo digo, no tengo ni idea de cómo sucedió. Por un lado, no he bebido nada en mucho tiempo. Y por otra parte, ¡ni siquiera he conocido a mi nieto!"

Los cuatro guardias de seguridad rodaron los ojos el uno al otro. Siempre era así con los investigadores atrapados en sus proyectos. Después de la exposición, todos se hicieron pedazos. No era divertido de ver, pero tenían un trabajo que hacer.

"Bueno, los registros de videovigilancia son bastante difíciles de ignorar, Dr. Sánchez. Bastante jodidamente difíciles". Los O5 no se enojaban a menudo, pero esta era una situación especial. Los habían sorprendido con los pantalones muy por debajo de la rodilla en este caso, y todo porque solo un médico muy valorado tenía acceso a cosas que no debería tener. Obviamente. ¿De qué otra manera se las había arreglado para hacer un dispositivo de portal? "En los viejos tiempos matábamos gente por hacer este tipo de trucos. ¡En el instante!"

El Dr. Sánchez tragó saliva. "Sé que la situación es grave, señor, pero repito, no tenía nada que…"
La membrana verde se extendió instantáneamente a través de la pared blanca de hormigón detrás de él, con un sonido burbujeante audible. El rostro del Dr. Sánchez perdió el color cuando escuchó su propia voz detrás de él.

“¡WUBBA LUBBA DUB DUB!”

Una mano lo tomó del hombro y lo empujó a través de una brillante luz verde, y de repente, el Dr. Sánchez se encontró a sí mismo en el suelo de un garaje rubicundo, rodeado de maquinaria rota, y unas cuantas brillantes cosas raras que parecía que realmente podrían funcionar. Un verde, gelatinoso portal se cerró en frente de él antes de que los guardias de seguridad del otro lado siquiera tuvieran oportunidad de parpadear.

"¡Oh, por Dios, RICK!" Gritó Morty, saltando en una silla y señalando. "¿¡Quqqquién es él!?"

"¿Qué? ¿Cómo sabes mi nombre, niño?" Dijo el Dr. Sánchez bruscamente, poniéndose de pie de un salto.

"Relájate, Morty. Tengo esto bajo con-BUUURP- control." Rick tomó un sorbo de su termo y lo arrojó sobre su hombro, vacío. El Dr. Sánchez se giró sobre sus talones, con la boca dibujada en una línea apretada con una mirada severa en su frente. "Hola, yo", dijo Rick con una sonrisa. "¿Cómo te trata la vida en el interior?"

No era difícil distinguirlos. El Dr. Sánchez tenía el cabello y la camisa recién planchados, sus ojos eran estables y cuerdos; ni siquiera había vómito en su barbilla. Se evaluaron el uno al otro un momento mientras Morty balbuceaba su camino a través de una breve crisis existencial.

"Jesús, Rick. ¿Qué diablos has hecho?" Demandó el Dr. Sánchez, tomando a su alter-ego por el cuello. Repentinamente, la semejanza era asombrosa.

Rick empujó al Dr. Sánchez y lo golpeó de nuevo en el trasero. "Cállate, Sánchez", Dijo Rick con una sonrisa. “Acabo de tomar un poco de tu precioso… infinito… lo que sea… limo verde. Lo necesito para mi pistola portal".

"¿Oh? Lo necesitas para tu pistola portal. Oh, ¡eso explica todo! Tomando a tu nieto a punta de pistola… Ya sabes… Corriendo como un maldito drogadicto en… No sé qué. ¿Así es como la pasas bien, Rick? ¿Lo es? ¿Así es como obtienes tus malditas alegrías? ¿Arruinando las carreras de las personas y cometiendo delitos capitales?"

"Sí, bastante." Mory se encogió de hombros.

"Quiero decir, ¡eso-eso ni siquiera toca el nivel de secuestro que acabas de cometer! ¿Cómo se supone siquiera que regresaré a casa, RICK?"

"¿Oh? ¿Y qué se supone que debía hacer, Sánchez? ¿Hm? ¿Dejarte allí para que te lobotomicen y te expulsen de regreso a la naturaleza? ¿Eso es qué? Porque desde donde estoy sentado te acabo de salvar la vida. Que, por cierto, de nada."

El Dr. Sánchez abrió su boca para decir algo combativo, pero su corazón no estaba en eso y se desplomó hacia atrás. "…Gracias."

"Maldita sea, 'gracias'. Puede que no me gustes, Sánchez, o lo que ustedes representan. Con tus cajas y-burp-y tu 'normalidad' y lo que sea. ¿Pero en serio? ¿Crees que dejaría que otra versión de mí cayera en el incidente del Sucio Sánchez del ‘09? Vamos, Sánchez. Tenemos un poco más de integridad que eso". Rick extendió su mano y ayudó al Dr. Sánchez a ponerse de pie.

"Uh, ¿Rick?" Preguntó Morty. "¿Por qué, uh… por qué necesitas eso para tu pistola portal de todas formas? Como… Pasamos como dos meses… simplemente obteniendo todas esas cosas, ¿sabes?"

"Bueno, preguntémosle a nuestro amigo, el Dr. Sánchez. ¿Qué es lo único que no puedes hacer con SCP-447-2?" Rick preguntó con una sonrisa diabólica.

"Uh… ¿Te refieres a exponerlo a cadáveres?"

"¡Ex-Actamente!" Dijo Rick, tirando de una manta de una máquina en la esquina. En la tolva de arriba estaban las inconfundibles formas de tres cadáveres humanos. Morty empezó a quejarse. Podría jurar que el suyo era uno de ellos. "¿Y sabes por qué, Sánchez?"

El Dr. Sánchez se burló y se cruzó de brazos. "Por supuesto que no. Nadie lo sabe. E incluso si lo hiciera, no podría decírtelo sin-" De repente, el Dr. Sánchez se dio cuenta de que su empleo con la Fundación estaba efectivamente en su término, y detuvo su tren de pensamientos. "… ¡Como sea, no lo sé!"

"¡Unifica el tiempo y el espacio, Sánchez! ¡Piénsalo! Solo unas pocas salpicaduras de este material en un cadáver y ¡BOOM! ¡Todos los momentos son el mismo momento! ¡Todos! Todos se juntan y comienzan, ya sabes, dando vueltas y esas cosas". Rick agarró a su otro yo por los hombros y se dirigió directamente a la cara del Dr. Sánchez. "¡Y esa es una mina de oro, Sánchez! ¡Es una maldita mina de oro!"

"Sí, seguro. Me suena como una mina de oro de muerte vertiginosa", dijo Sánchez. "Estoy reeeeealmente impresionado contigo ahora mismo, Rick. Súper-dúper impresionado ".

"¡Jesús, Sánchez!" Rick se dio una bofetada en la cara y pasó la mano por ella. "¡Deja de pensar como una especie de meta-BURP-físico Rush Limbaugh y piensa como un científico! Un gigantesco torbellino de muerte mentolada, un par de miles de personas perdidas, dos kilómetros cuadrados de tierra que no se pueden volver a utilizar nunca más y, de repente, simplemente… ¿simplemente frenas la marcha del progreso? Ustedes me enferman, ¿lo sabes?" Rick accionó el interruptor del Corpse-O-Matic 3000 y encendió el procesador de alimentos gigante. Tarareó para sí mismo mientras un polvo blanco y suave llenaba un frasco diminuto a sus pies. "Si te tomaras el tiempo de ser preciso sobre cualquier cosa, de ver el panorama general por una vez en tu vida-¡tú podrías haber inventado esta cosa!"

"Uuuuh, ¿Rick?" Morty habló. "¿No es eso, ya sabes, como realmente peligroso? ¿O algo?"

"¡Por supuesto que lo es, Morty! ¿Por qué crees que todavía no se lo he vendido a nadie? ¿Como si alguien como tu padre pudiera tener este tipo de poder? ¡¿Como si cualquiera pudiera subirse a este barril de pólvora?! NO. Se necesitan agallas, Morty. Agallas y astucia y un contenido de alcohol en s-buuuuuuuurp-angre de alrededor de 0.05 para hacerlo.

"Cielos, muchas gracias, Rick." Dijo el Dr. Sánchez, aún de brazos cruzados. "Así que, ¿qué diablos se supone que haga, eh? Yo ni siquiera tomo."

"Sí, realmente dejaste que esos burócratas se pusieran encima de ti, ¿no es así?" Dijo Rick, disgustado. "Hay una botella de centeno en la nevera, sírvete. Morty y yo ya tenemos todo lo que necesitamos en casa".

"¿QUÉ?" Gritó Morty. "¿¡Qqqqquieres decir que este ni siquiera es nuestro garaje!?"

Rick rió disimuladamente. "Je, je, je… Nop, es nuestro garaje, está bien. Hace unos cinco años, cuando me mudé por primera vez. En cuanto a ti, Sánchez, haz lo que quieras, no me importa. Esta realidad ni siquiera tiene una copia de nosotros en este momento. Pero si, ya sabes, te gustaría volver a conectarte con tu familia, tal vez hacer algo importante con tu vida, estarán en casa en unas dos horas. De lo contrario, hay una pistola de portal completamente cargada en el cajón. Ve a donde quieras."

La membrana verde se extendió instantáneamente por el suelo de concreto.

"Vamos, Morty. Hora de ir a casa." Dijo Rick. Morty se encogió de hombros ante su confusión y saltó. "Hasta luego, yo. Buena suerte con todo eso, todo lo que estamos a punto de hacer juntos". Y él también se había ido, a través del agujero de gusano justo cuando se cerraba.

El Dr. Sánchez se agitó el cabello, se dejó caer en un taburete y bebió hasta que todo tuvo sentido. Dos horas después, cuando su familia llegó a casa, fue lo más feliz que había sido en años. Probablemente fue en ese momento que el Dr. Rick Sánchez finalmente se dio cuenta de lo que es realmente importante en la vida.


"Sabes, Rick, estaba pensando”, dijo Morty. “Si el limo verde y los cadáveres, ya sabes, hacen que todo el tiempo y el espacio hagan esa cosa de… aplastarse… ¿Qqqqqué pasa si, como… comieses un poco de ello?"

Rick entrecerró los ojos hacia Morty, repentinamente mortalmente serio y más lúcido de lo que nunca había estado. "No me hagas esa pregunta Morty. Ese es un camino oscuro que no quieres seguir ".


El Dr. Sánchez, cinco años antes, en el garaje, borracho, miró una pequeña pila de cadáver en polvo y un frasco del limo verde. Tentativamente, cortó los cadáveres en una línea, se comió una cucharadita de 447-2 y respiró hondo.

"¡Al diablo!"

Con un movimiento suave, resopló la línea hasta su nariz. Sus manos agarraron su rostro con dolor. Él golpeó. Jadeó. Derribó algunos trastos del estante del garaje.

"¡Augh! ¡OH! OH DIOS. ¡OH DIOS MÍO!…"

El Dr. Sánchez miró sus manos con incredulidad.

"¡SOY UNA CARICATURA!"

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