Los Hijos del Reich
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¿Sabes lo que diferencia a un loco de un genio? ¿No? Déjame contarte una pequeña historia.

Hay un pequeño pueblo pobre, muy pobre. Las gentes pasean por las calles casi en los huesos por no tener que comer, peleándose por una hogaza de pan ¿Crees que es justo? No, por supuesto que no lo es. Pero, para echarle sal a la herida, las personas del pueblo mas cercano hablan pestes y los tratan como basuras.

El líder de la aldea pobre no tiene la voluntad de hacer algo –y esto es algo que quiero aclarar-, no porque no pueda, o no quiera. Es el miedo. Miedo de que una decisión termine en la muerte de alguien o una guerra o algo peor. Pero el hombre es un genio. Aunque no es una persona especialmente inteligente, ¿Entiendes?
¿Qué lo hace un genio? Te preguntaras.

Ha salvado la aldea en varias oportunidades. Sin tener nada lo ha hecho, ha usado sus herramientas más rudimentarias y ha hecho sobrevivir al pueblo. Pero no es suficiente… nunca es suficiente.

La gente lo odia, otra vez, te preguntaras el "porqué". No actúa, tarda en tomar decisiones. Es un líder benevolente, pero débil. Pero la gente esta mas preocupada por sobrevivir que pararse a pensar que es lo mejor para ellos. Podrías pensar cualquier cosa pero no estas en su pellejo para saber que no puedes razonar cuando las tripas te rugen.

Pues bien, en una parte alejada de la aldea. Otro hombre, uno carismático, esta reuniendo gente a su alrededor. Con sus discursos y sus palabras los convence. La situación esta tensa. Un buen día el jefe de la aldea decide ver a este hombre en uno de sus discursos, se da cuenta que es un belicista y no le importa nada para conseguir lo que quiere.

Pero antes de que puedan hacer algo las personas de la otra aldea vienen armados a cobrar impuestos. Han decidido aprovecharse de sus vecinos pobres. El líder decide dialogar con ellos pero estos lo apartan a punta de espada y le exigen un tributo en oro.

El otro hombre, el carismático, toma un palo y enfrenta a los invasores. Sabe que no puede ganar solo, pero antes de que los hombres armados lo ataquen los demás aldeanos lo apoyan y hacen correr a los enemigos con piedras. Celebran su triunfo, y apartan al líder acusándolo de cobarde.

Nombran al otro como su jefe, y deciden dejar de ser un saco de boxeo para sus vecinos. Con su liderazgo crean armas, amplían sus cultivos a costa de sus vidas, jugándoselo todo a una baza, espantando a los invasores que vienen a buscando aprovecharse de ellos.

Un día, los guerreros del pueblo vecino regresan, en mayor número. Se preparan para quemar el pueblo, pero antes de que puedan reaccionar un ejército esta frente a ellos. Los campesinos mal nutridos y harapientos desaparecieron. Ahora solo hay hombres y mujeres vestidos con trajes de batalla y espadas. La batalla que sigue es sangrienta pero la aldea pobre sale victoriosa.

Poco a poco, los pobres toman el control de la aldea vecina, luego de la comarca, y luego de la región entera. El hombre que los guío si acaso sabe escribir. ¿Cómo es que lo hizo? Volverás a cuestionarte.

Es un genio, un hombre capaz de hacer lo imposible con lo que tiene, entonces, ¿Qué lo diferencia del otro? El miedo. El otro tenía miedo, miedo de lastimar a alguien, de no saber que efecto tendrían sus decisiones.

Un loco, alguien que no tiene miedo de nada. Pero el miedo, mi amigo, es la emoción más básica de la humanidad. ¿Entiendes la diferencia? ¿Y entiendes ahora porque somos unos locos?

Bueno, estimado, creo que ya es hora de marcharme, ha sido una velada maravillosa. Una pena que usted no sea muy hablador. Pero he disfrutado su compañía.

Espero que nos veamos de nuevo. Ya lo recuerdo, no, no lo haremos.

Déle un mensaje a sus jefes de mi parte. Dígales que Schruber los saluda.

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