Hatuey, el primer rebelde americano
Puntuación: +17+x

Título: Hatuey, el primer rebelde americano

Materiales Requeridos:

  • Un busto de Hatuey (ya lo tengo en mi posesión).
  • Media onza de oro.
  • Medio kilo de azúcar.
  • Una planta de tabaco.
  • Un litro de gasolina mezclada con plomo taumoactivo.
  • Tres litros de sangre de macabijo.

Resumen: La estatua estará activa en periodos de trece minutos. Empezará en posición fetal, permaneciendo así durante un minuto; a continuación, se levantará lentamente y cuando esté completamente levantada, simulará entrar en un estado contemplativo durante cinco minutos. Al pasar este período, empezará a simular enfrentarse con individuos inexistentes a su alrededor. Por eso recomiendo que haya un espacio de al menos dos metros entre Hatuey, el primer rebelde americano y los espectadores. Finalmente, Hatuey parecerá perder este enfrentamiento, cayendo de rodillas. El combustible taumoactivo se encenderá, haciendo que la obra de arte quede enteramente engullida por las llamas. Estas durarán aproximadamente un minuto, y cuando se extingan, la escultura se hallará de nuevo en posición fetal, para empezar el nuevo ciclo.

Intención: Hatuey, el primer rebelde americano es una declaración sobre los efectos que el imperialismo tuvo en la población del Caribe en general y de Cuba en particular. Mi responsabilidad y objetivo es concienciar sobre la crueldad y la explotación a la que fuimos sometidos durante la colonización española y la intervención estadounidense.

Por eso, he decidido extraer un fragmento del hupia1 del mismísimo Hatuey de entre las masas etéreas del Coaybay.2 Reuní diferentes objetos representativos de lo que los colonizadores buscaban en Cuba: el oro que los conquistadores codiciaban y el tabaco y el ázucar de las plantaciones. Estos son símbolos de la opresión que han quedado marcados en el espíritu colectivo y atraerán la rabia del espíritu de Hatuey. Una vez esté segura de que el alma del rebelde americano esté cerca, ésta se atrapará y se introducirá en una estatua de bronce a imagen y semejanza del líder taíno. Con ese fin se preparan tres rituales nigrománticos concéntricos y tres litros de sangre de pescado para mantenerlo a raya. De esta forma la estatua se convierte en un cuerpo habitado y móvil. Una vez en este estado he inducido unas ciertas órdenes en la escultura que se activará y hará todas las acciones detalladas en el resumen.

Con esto pretendo que el público entienda el horror y las vejaciones que Hatuey sufrió en su vida. Y como se trata de un ciclo potencialmente infinito de repeticiones de los mismos actos, también se conciencia al espectador sobre la cantidad de veces que esta violencia se realizó. Entre el 80 y el 90% de la población taína en el Caribe falleció por culpa de la colonización española. Esta obra no llegará nunca a representar enteramente todas estas muertes, pero estoy segura de que hará que la gente tenga una imagen mental más completa de la magnitud de la catástrofe.




==>

Si no se indica lo contrario, el contenido de esta página se ofrece bajo Creative Commons Attribution-ShareAlike 3.0 License