Una Cosa Terrible
Puntuación: 0+x
Navegación:

1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6

La carcelera sale al frío. Está bien aislada, pero no tarda en que la escarcha empiece a recorrer el borde esmeralda de su visión. No parece importarle.

Saca un dispositivo de acero y silicona. A través de unos gruesos guantes, marca un solo dígito y espera.

Mira fijamente el dispositivo con emociones que nadie puede identificar. Su boca se mueve bajo las múltiples capas, formando un silencioso mantra de sonidos extraños para ella. Sabe que son significativos, pero no recuerda por qué.

El dispositivo parpadea con energía. Detrás de sus gafas se encuentra una figura que ella sabe que no está realmente allí. Pero está presente y debe hablar con ella.

- Ocho.

Un número. Una designación. No es un nombre, pero tiene el mismo poder. Ocho está vestido con un traje bien confeccionado, pero su rostro no se mantiene en su memoria.

- Agente. Su nombre.

No es una pregunta.

- Ber. Na. Det. Bernadette.

Su mantra, ahora en voz alta. Ahora real.

Bernadette asiente. - Está hecho.

- ¿Quién fue esta vez?

- El espectro. Se obsesionó con la programación. Se quebró cuando los generadores fallaron.

- ¿Lo has hecho tú?

- ¿Importa?

Ocho se ríe. Bernadette recuerda la temperatura.

- Supongo que no. ¿Y el resto?

- El bibliotecario se quedó con su nombre. El otro no arregló los engranajes.

Los dientes de Ocho brillan en la memoria de Bernadette.

- Una cosa terrible, ¿no? No se estará ablandando conmigo, ¿verdad? ¿La "otra"? No creí que fueras capaz de tanta amabilidad.

- De cualquier manera está hecho. La máquina sigue funcionando. Debería terminar con todo esto para cuando llegue el transporte.

- Tan profesional como siempre. ¿Lo de siempre? ¿Un mes de descanso antes de que se seleccionen los siguientes tres?

Bernadette asiente. - ¿Algo más?

- Nada en absoluto. Excelente trabajo, Doctora R.

Ocho simplemente se fue. En muchos sentidos nunca estuvo realmente allí.

Bernadette gruñe. A Ocho le encantaba restregarle que no podía recordar su nombre completo durante un par de semanas. Se da la vuelta y vuelve a caminar a través de las derivas congeladas y el aire de la escarcha hacia el complejo.


En los confines del mundo, la Máquina vuelve a rugir.

Navegación:

1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6


Si no se indica lo contrario, el contenido de esta página se ofrece bajo Creative Commons Attribution-ShareAlike 3.0 License