A Mi Manera
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Ok, lo que pasó fue…

No señor, yo no le mentiría. Me contendré estrictamente a los hechos. Sí señor. El calamar era real. Tengo fotografías. No señor, no había calamar en el pueblo.

Bien, entonces, estábamos esperando que el escape llegara cuando esos bastardos de la COG aparecieron. Perdone mi lenguaje, señor. No sabía que era sensible, señor. Trataré de ser delicado en el futuro.

Bueno, los Cogs. Aparecieron. Estaban tratando de ser sigilosos, pero los ubicamos bien rápido. El negro no es un buen color para camuflarse. No me importa si está oscuro, necesitas algo de gris allí, romper tu silueta. Claro, eso fue justo antes del estornudo de Johnson. Si señor, me aseguraré de mencionárselo en su funeral. Estoy seguro de que su viuda apreciará la crítica constructiva.

Hubo algunos disparos, pero sin casualidades. Más bien como un apretón de manos. Sí señor, estoy consciente de que no tengo autoridad suficiente como para iniciar hostilidades con un grupo de interés. Solo nos estábamos disparando, ya sabe, como amigos.

El comandante Cog nos inquirió acerca de la naturaleza de nuestros asuntos allí y sugirió que sería mejor si los dejábamos disponer del escape. Yo sugerí que mejor, ellos se buscaban otro escape para matar, ya que nosotros teníamos interés previo en el que estaba por llegar pronto.

La conversación prosiguió, y él me cuestionó acerca de la salud y calidad de mis parejas sexuales. Yo respondí con palabras amables preguntándole si su madre había estudiado el área de la cría de ganado, por que parecía ser alguien proveniente del campo. La calidez y cortesía que nos mostramos el uno para el otro, señor, habría derretido su corazón.

Nuestra plática abarcó varios temas que no incumben a esta discusión, por eso no hablaré mas de ello, solo mencionaré que mis muchachos tienen un vocabulario mucho mayor que el que yo les habría reconocido antes. Verdaderamente son un orgullo para la Fundación.

Habían pasado apenas cinco minutos de esto cuando las ventanas empezaron a sangrar, y nos dimos cuenta de que el escape se acercaba. Sin pensar en nuestra propia seguridad, asumimos posiciones de táctica ideal para la entrada esperada del escape, que por una gran coincidencia, también estaban cubiertas de las posiciones de los Cog.

Entonces descubrimos que nuestra inteligencia la había cagado otra vez.

Lo siento señor. No sabía que usted era un esp- un operativo de inteligencia. Sólo quería decir que, a pesar de sus grandes esfuerzos, que de seguro involucraron varias horas de peligroso trabajo detrás de un escritorio enfrentando cortaduras por papel, se perdieron el hecho de que este cabrón se comía la luz.

Perdóneme otra vez, señor. Quise decir, éste fascinante y sin duda valioso espécimen.

En todo caso, oscuridad total. Aparentemente los Cog estaban conscientes de ésta habilidad, un hecho que menciono como una curiosidad que usted podría mencionar a sus antiguos colegas en Intel. Tenían lentes de visión nocturna y parecían creer que estaban completamente equipados para encargarse de dicho escape. Solo puedo especular, basado en sus gritos, que no estaban informados acerca de su vulnerabilidad a la plata. Así que, usted sabe, algunas cosas son universales.

Bueno pues, empezamos a disparar a ciegas hacia los ruidos. Si, creo que probablemente matamos a algunos de ellos, pero usted no los oía. Créame, no creo que se hubiesen quejado.

Después, limpiamos un poco y nos largamos. Si los Cog se encabronaron, bueno, ellos se metieron en nuestra op. Si hubiera sido un poco diferente, nosotros habríamos sido los esparcidos por Angola, y no hubiera sido su culpa, tampoco. Perdone la expresión señor, pero hay que joderse.

Así que, ¿quién ganó al final? Bueno la mayoría de nosotros no murió, pero acabamos eliminando al escape. Así que, mire, digamos que fue un empate.

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